Nuevos aportes en genética vegetal, tecnologías aplicadas al cultivo y exposición de maquinaria y equipamiento, junto con los resultados preliminares de los ensayos anuales de distintas cultivares, constituyeron el núcleo duro del XXI Día de Campo de Tomate para Industria, realizado la semana pasada en San Carlos.
Con la participación de más de 250 productores, industriales, viveristas y técnicos, el encuentro -que tuvo lugar en el predio de la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta INTA- , sirvió no sólo para mostrar resultados de ensayos con las últimas novedades tecnológicas, sino que constituyó un coadyuvante social para refrescar misiones y objetivos de la Asociación Tomate 2000, que hace algo más de una década y media se sumó al organismo técnico nacional en la organización de esta jornada técnica anual .
En ese ámbito se expusieron tecnologías como el momento oportuno de corte de riego, comparación de acolchados (mulching) oxibiodegradables y tradicionales, manejo de cinta y mangueras de riego, ensayos de variedades precoces y tardías y también de tipo italianas y Cherry.
Quedó claro durante el encuentro, que una vez que el productor invierte en un adelanto tecnológico se abre un abanico de opciones, que fueron evaluadas por los técnicos en distintas charlas con productores. El del riego por goteo es un buen ejemplo. Se describieron las ventajas y desventajas de elegir un sistema de manguera subterránea o de cinta de riego que se coloca por encima de la planta.
Bajo tierra, demanda mayor mantenimiento (para evitar la formación de hongos y el posible tapado de los goteros), pero se logra mayor eficiencia porque permite un riego preciso. No obstante ello, la cinta aérea resulta una buena opción, ya que puede ser utilizada en más de una temporada y ha demostrado favorecer altos rendimientos.
Ventajas del mulching
Por otra parte, se explicó que el mulching (un acolchado plástico que cubre la cama donde se trasplanta el cultivo), cuenta con varios puntos a favor, según los ensayos realizados. Por ejemplo, ayuda a preservar la calidad del fruto, lo cual pudo notarse en una temporada como ésta, con bastante lluvia en Mendoza y San Juan.
Los productores que usaron mulching no han tenido graves problemas de pudrición de frutos, porque el plástico impide su contacto con la tierra mojada. También se ha registrado una mayor eficiencia en el uso de agua porque, al mantener la superficie de la cama cubierta, disminuye la evaporación. Esto abre la posibilidad de aumentar la superficie de producción, sin modificar la lámina de riego a aplicar.
Otro aspecto a considerar es que, al menos en los sucesivos años que la Asociación Tomate 2000 ha ensayado con mulching plástico, se han registrado aumentos de rendimientos respecto al cultivo en suelo desnudo. En la última temporada, se observaron 21% más de racimos por planta y 37% más de frutos por planta con mulching. También incrementó en un 10% el peso de frutos. La suma de estos factores se tradujo en un aumento de rendimientos del 21% que, en el caso del ensayo, significaron 29 toneladas más de tomate por hectárea.
Ariel Lucero, técnico de la Asociación Tomate 2000, señaló de todos modos que "siempre hay que analizar costos y beneficios". Sobre este punto, detalló que "el costo del mulching es de aproximadamente $ 3.000 por hectárea pero al disminuir el uso de herbicidas, y considerando los buenos rendimientos y una mejor sanidad, la ecuación es positiva".
Esta tecnología también representa un aporte en relación al control de malezas y la precocidad del cultivo, a la vez que es compatible con la colocación y el trasplante del cultivo, no así con la cosecha mecánica. En el mercado, asimismo, se dispone de mulching oxibiodegradables, que evitan el problema de la extracción del acolchado y reducen el impacto ambiental.
Modelo a replicar
El Día de Campo de Tomate Industria contó este año con la presencia de autoridades regionales del INTA, como el presidente del Consejo Regional Mendoza-San Juan, Juan Viciana y el director del Centro Regional Mendoza-San Juan, Carlos Parera. También participó de la jornada el director de la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta INTA, Ricardo Piccolo y el presidente de la Asociación Tomate 2000, Omar Donis.
Juan Viciana (productor) destacó la labor realizada por las instituciones organizadoras y remarcó que "muy pocas cosas vamos a poder resolver sin recurrir a la tecnología; por lo que el modelo asociativo de Tomate 2000, debería replicarse en las distintas cadenas de valor".
En igual sentido, Ricardo Piccolo aseguró que las mejoras logradas cada año en el cultivo se transfieren directamente a los productores, como parte de "un proceso que funciona como espejo para el resto de productores de Mendoza y San Juan, y de otras zonas irrigadas".
Por su parte, Omar Donis destacó que "en esta cadena productiva no falta nadie: productores, industriales, el INTA, el Gobierno de Mendoza, la Secretaría de Agricultura, fabricantes de envases, de cosechadoras, etc".
Reflexionó que "hoy podemos mostrar que somos capaces de hacer lo mismo que antes nos admirábamos de ver en otros lugares del mundo".
Donis instó a "darnos la mano entre todos, porque el mundo no se detiene a esperarnos. Si algo nos va a mantener en pie en este sector, no va a depender completamente de las políticas, los subsidios ni el valor del dólar, sino el interés por mejorar".