11 de julio de 2015 - 00:00

Europa recuerda hoy el genocidio del “11J”

Se trata de la matanza de aproximadamente 8.000 hombres y niños musulmanes en el poblado bosnio de Srebrenica, el 11 de julio de 1995. Es mencionada como la “peor atrocidad” en Europa después de la II Guerra Mundial.

A medida que Europa marca el vigésimo aniversario de la matanza de aproximadamente 8.000 hombres y niños musulmanes en el poblado bosnio de Srebrenica, los restos de las víctimas - brazos, piernas y cabezas ocultados por fuerzas serbio bosnias - siguen siendo descubiertos.

La atrocidad fue la peor en Europa desde la II Guerra Mundial y las exhumaciones son un vívido recordatorio de que si bien la brutal violencia de los grupos Estado Islámico y Boko Haram ha dominado los titulares periodísticos en últimas fechas, asesinatos masivos tuvieron lugar en suelo europeo el 11 de julio de 1995, mientras el mundo se hacía de la vista gorda.

Unos cuantos meses antes del final de la guerra bosnia, fuerzas serbio-bosnias bajo el General Ratko Mladic asumieron el control de un ''refugio seguro'' de Naciones Unidas en el oriente de Srebrenica, separaron a los hombres y niños de las mujeres, ataron sus manos, los llevaron a campos de exterminio y los ejecutaron.

Los cuerpos fueron botados más tarde en tumbas colectivas, siendo diseminados después para ocultar la evidencia. Algunos entre el puñado que sobrevivieron lo hicieron simulando que estaban muertos y se ocultaron bajo cadáveres.

Hoy se lleva a cabo una rememoración de la matanza en el Monumento Srebrenica-Potocari en Bosnia, donde filas de lápidas rinden testimonio de la crueldad de la guerra.

Se prevé que líderes mundiales del pasado y el presente, incluidos los presidentes de Croacia, Montenegro y Eslovenia, se reúnan en la conmemoración por las víctimas. Se dijo en informes de prensa que el ex presidente Bill Clinton, cuya administración medió los acuerdos que pusieron fin a la guerra, asistiría también.

Paddy Ashdown, ex diplomático de Gran Bretaña que fue el alto representante de la Unión Europea para Bosnia y Herzegovina de 2002 a 2006, dijo en una ceremonia en la Abadía de Westminster esta semana que el mundo nunca más debe quedarse en silencio ante el genocidio.

''Nosotros podríamos haber impedido este horror'', dijo. ''Optamos por no hacerlo. Por tanto, deberíamos recordar Srebrenica, no solo para ser testigos de aquellos que sufrieron, sino también como una advertencia para todos nosotros de lo que pasa cuando damos la espalda''.
Sin embargo, en una región que sigue perseguida por el pasado, la reconciliación ha sido intermitente y persisten heridas profundas.

En una señal de los desafíos, Rusia vetó este miércoles el borrador de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que condenaba la matanza como un ''crimen de genocidio''. Serbia, serbio-bosnios en Bosnia y Rusia, que es un cercano aliado de Serbia, habían criticado la resolución trazada por los británicos por considerarla unilateral, divisiva y ''antiserbia''. El tribunal de crímenes de guerra en La Haya ha dictaminado que la matanza constituye un genocidio.

Los medios noticiosos de Serbia informaron que Tomislav Nikolic, el presidente serbio, quien se ha disculpado anteriormente por Srebrenica pero se ha negado a llamarlo genocidio, no quiso asistir a la ceremonia de hoy en Bosnia. Un subalterno le dijo al Danas, diario serbio, que para que Nikolic asistiera, un prominente oficial bosnio, de fe musulmana, tendría que hacer un gesto similar en lugares donde sufrieron serbios.

No obstante, Serbia, que está buscando unirse a la Unión Europea, ha logrado considerable progreso en su reconocimiento histórico.
Tras años de evadir la captura - ayudados por la voluntad de gobiernos sucesivos en Serbia de hacerse de la vista gorda y por una población serbia escéptica hacia la justicia en La Haya -, Mladic y Radovan Karadzic, el líder político serbio-bosnio de tiempos bélicos, fueron arrestados. Ahora están siendo procesados bajo cargos de crímenes de guerra en el Tribunal Criminal Internacional para la ex Yugoslavia.

En marzo, Serbia arrestó a ocho hombres sospechosos de haber participado en la atrocidad al matar a más de 1.000 bosnios en una bodega en Kravica, cerca de Srebrenica. Los arrestos fueron descritos por fiscales como el primer esfuerzo de la policía serbia por detener a cualquiera acusado de involucramiento en las matanzas en Srebrenica.

En Kosovo, ex provincia de Serbia, que desafió a Belgrado declarando su independencia en 2008, la dirigencia serbia y líderes de origen albanés han logrado un frágil acuerdo para compartir el poder.

Sin embargo, Srebrenica sigue proyectando una larga sombra. Bosnia sigue siendo uno de los países más pobres y étnicamente divididos de Europa, y la matanza ha seguido siendo fuente de disputa política. Dirigentes nacionalistas de los serbio-bosnios han buscado restarle importancia a los sucesos ocurridos en Srebrenica, al tiempo que prominentes oficiales bosnios de fe musulmana expresan frustración de que el acuerdo de Dayton de 1995, que puso fin a la guerra, otorgara autonomía a los serbio-bosnios sobre su propio territorio.

El acuerdo de Dayton dividió al país de Bosnia y Herzegovina en dos entidades, una federación croata-musulmana y una república serbia. El acuerdo puso fin a una guerra en la que más de 100.000 personas fueron muertas, en su mayoría musulmanas. Sin embargo, el complejo sistema para compartir el poder ha contribuido a paralizar la toma de decisiones en el país.

La matanza, que tuvo lugar cuando el enclave de Srebrenica estaba bajo la protección de 400 pacificadores de Naciones Unidas con armamento ligero de Holanda, también ha sido fuente de vergüenza nacional para los holandeses. El año pasado, una corte holandesa falló que el gobierno era responsable por las muertes de alrededor de 300 víctimas de la matanza, diciendo que los pacificadores no habían logrado impedir sus muertes.

Luz de esperanza. En Srebrenica, la búsqueda de restos humanos continúa. Dos décadas más tarde, los parientes siguen recorriendo el bosque cercano en busca de huesos. Con base en la Comisión Internacional para Personas Desaparecidas, se han identificado 6.930 cuerpos de entre 17.000 partes corporales halladas en docenas de tumbas colectivas. Sin embargo, aproximadamente 1.000 víctimas de la matanza aún no son identificadas. Así hoy se llevarán a cabo 136 entierros de cuerpos identificados recientemente.

Munira Subasic, la presidenta de la asociación Madres de Srebrenica, quien perdió a 22 parientes en la matanza incluyendo a su marido y su hijo, lamentó esta semana que muchas madres aún fueran incapaces de sepultar a sus muertos.

''Algunas madres siguen buscando los huesos de sus hijos'', dijo Subasic. ''Esa es nuestra vida ahora; nuestro mayor problema y nuestra misión mayor''.

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