sábado 23 de enero de 2021

Espectáculos

Rocanrol Cowboys: el documental de Ratones Paranoicos que cuenta lo que nunca viste

Son la representación viva de la patria Stone argentina. Pese a sus idas y vueltas, que los llevó a disolver la banda en 2011, siguen vigentes luego de su regreso en 2017

Las casualidades no existen, de eso están seguros Alejandro Ruax, Ramiro Martínez, directores y productores de Rocanrol Cowboys, el documental de Ratones Paranoicos que salió a la luz el 6 de enero en Netflix y que cuenta desde los inicios, hasta el apogeo, caída y reencuentro de la banda. Esta realización, que coincide con la aparición de otras del estilo, como Rompan Todo o Miss América, comenzó a gestarse mucho antes de que los integrantes de Ratones tuvieran en mente volver a reunirse.

Con material fílmico inédito, mucho de ello sin siquiera haber sido revelado, la historia de una de las bandas emblema de los ’80 y ’90 discurre en una narrativa tan atractiva como profunda, con relatos en off sobre imágenes de Juanse adolescente, el bajista Pablo “Maldito” Memi; el guitarrista Pablo “Sarcófago” Cano y el baterista Rubén “Roy” Quiroga, además de Fabián “El Zorrito” Quintiero -integrante que reemplazó a Memi desde 1997 hasta el 2007,cuando regresó Memi y permaneció hasta la disolución de la banda en 2011.

La banda decidió reunirse en 2017 luego de varios años desconectadosClarín (CUSTOM_CREDIT)

El documental, que recibió excelente crítica en el Festival de Mar del Plata, cuenta con momentos imperdibles de la televisión nacional, como un recital con Gabriel Carámbula, en el programa Música Total; entrevistas de Silvina Chedieck y Moria Casán; Juan Alberto Badía al frente del programa Todo Nuevo, donde fueron presentados junto a otras bandas que recién comenzaban y hasta Juanse en un recital de jóvenes católicos auspiciado por la UCA.

En una entrevista exclusiva con Los Andes, Ruax y Martínez, productores y directores del documental, cuentan cómo fueron los momentos previos a la realización, el rescate de material enmohecido y cómo llegaron a Netflix.

Gran parte de la información documentada era inédita ¿Cómo consiguieron ese material?

Sí, fue un trabajo de 3 años de recolección por todos lados y de todas las fuentes posibles. También un proceso muy largo de restauración. Había un film que no se había revelado nunca, de la visita de Mike Taylor cuando tocaron en Obras al aire libre, y cosas íntimas como el entrevista del hijo de Juanse al “Zorrito” (Von Quintiero) cuando entraba a la banda.

Antes los archivos, fotos y videos, eran en formato físico y se guardaban “hasta que dure”

Hasta que dure el mejor de los casos, porque el tema era regrabarlo y reutilizarlo porque no había otro tape, justamente por los costos. En los canales nos encontramos con eso, creímos que iba a ver cierto archivo y no hay nada de esa época. Lo que nos explicaban era que los cassettes al ser muy costosos, -como los U-Matic y los Beta- se regrababan varias veces, con un programa encima de otro, entonces todo eso se perdió. Debería haber en los presupuestos de cualquier realización audiovisual un ítem que diga “para archivo”.

¿El proyecto del documental comenzó con el regreso de la banda?

La idea fue antes. Nosotros le propusimos hacer la peli en el 2014 ó 15 y no se dio porque no estaban los ánimos dentro de la banda, estaba completamente disuelta.

Habíamos tenido unas charlas con Pop Art, y en el 2017, nos convocaron para decirnos que iban a volver y si queríamos retratar el backstage de los ensayos y la previa del reencuentro. Ahí reflotamos la idea de hacer un documental más abarcativo.

¿Cómo llega a Netflix?

Todo el proceso de trabajo que tuvo la película fue muy arduo, fuimos al Festival de Mar del Plata y esa fue la primera ventana porque tuvo mucha repercusión y fue muy bien recibida. Así que a partir de eso nos contactó Netflix y arrancamos con todo este proceso para ponerlo en la plataforma, que estuvo buenísimo. Nosotros hicimos el film sin presión, medio por hobby, cuando podíamos íbamos avanzando. Lo de Mar del Plata ya nos había sorprendido y más cuando se interesó Netflix, sobre todo para hacer la producción original, qué es un mundo completamente distinto porque ya es entrar en las grandes ligas. Así que nos divierte mucho todo este proceso

Hay una parte del documental donde se ve el tracking de la cinta, me imagino debe haber mucho material que habrá requerido una restauración más importante

Sí, de hecho algunos cassettes hubo que abrirlos, desarmarlos y trabajar con mucho cuidado para despegar la cinta y hacer todo un trabajo arqueológico, para después volver a armarlo y ahí recién pasarlo por la máquina para digitalizarlo. Fue un gran trabajo.

Fuimos muy ilusos pensando que íbamos a llegar muy fácil a ese material y de repente terminamos mandando negativos a Estados Unidos a revelar porque acá los laboratorios no revelan más fílmico. En un caso teníamos varios tapes en otra norma, muchos cassettes estaban en en PAL-B y acá no se podían decodificar de ninguna manera, lo tuvimos que hacer en París. No sabíamos lo que estábamos haciendo, no conocíamos el contenido, después lo veíamos y todo era ¡guau!

¿Por qué eligieron que los protagonistas hablen en off y no aparezcan?

Lo que pensamos en un momento que también te debe pasar a vos entrevistando rockers es que cuesta un poco que se suelten y cuenten sus cosas. Entonces nos parecía una buena idea tenerlos sin cámara y hacer esas entrevistas sólo en audio y en forma separada. Ellos nunca estuvieron juntos. Fuimos haciendo las entrevistas de a uno y eso sirvió para que se puedan soltar y transmitir esa cosa bastante fresca en el documental que no se siente ni guionado ni forzado. Después sólo fue edición y hacerlos “dialogar” entre ellos.

A a esto a esto se suma también la cuestión estética, por el hecho de venir viendo un archivo con algo íntimo que viene sucediendo entre ellos y cortar a un primer plano con el artista sentado. Esa cuestión estética también fue un motivo que nos hizo hacerlo así.

Me imagino el trabajo de ustedes al guionar esto y empezar a ensamblar lo que decía uno con lo que decía el otro

Sí, ahí hubo un proceso previo: transcribir las entrevistas. Una vez que teníamos todo impreso empezamos a jugar con frases y textos para ir contando un mismo relato entre todas las voces. Una vez que hicimos esa selección, volcamos todos los audios al timeline de la edición y empezamos a ver qué hacíamos con todo esto en negro, a ver cómo lo completábamos.

Del ’97 al 2007, que fue el periodo del Zorrito Von Quintiero, es bastante corto. ¿Esto fue por los tiempos del documental o porque faltaba material fílmico?

Fuimos construyendo y creando distintas tensiones y distintos climas. Lo que nos pasaba en ese tiempo en particular es que la historia nos pedía el momento de decadencia. Si bien no fue tan así -porque ellos también venían con un hitazo que fue “Para siempre” más el disco de “Girando” y qué todavía estaban surfeando esa ola- dramáticamente lo que necesitaba la película, (post Stone y unplugged de MTV) era bajar la tensión y que nos vaya llevando hacia las tensiones internas de la banda que terminaron con la disolución. Entonces ahí no nos pudimos explayar lo que nos hubiera gustado o darle más tiempo al Zorrito que en verdad se lo súper merecía. Pero de alguna manera la película lo pedía.

Hay momentos que tuvimos que dejar afuera: Cuando Juanse lo produce a Pappo, en el ’95, sale en los títulos como un snack, pero eso es toda una escena y todo un momento de Juanse de está tan larga historia qué hubo que recortar y acomodar para que el desarrollo dramático de la película logre esa tensión, porque sino se puede caer en esos momentos laxos que terminan aburriendo. No podíamos presentar un nuevo personaje y tan fuerte como es Pappo y dedicarle el tiempo necesario, así que hubo que se quitarlo.

Me me gustó mucho todo lo no dicho del documental

¿Qué es lo que no dijimos?

Todo lo que queda sugerido y no queda explícito que hace al respecto a la banda y al momento que estaban viviendo como músicos. Eso es parte de lo no dicho

Queríamos hablar lo menos posible, no ser tan específicos con determinadas cosas. Es más lo que construís mirando las imágenes y escuchando los relatos. La angustia la vas construyendo en ese momento y de alguna manera te va sumergiendo en la realidad de la banda de ese momento. Lo mismo pasó con el “Rock del gato”, cuando hicimos ese montaje todo muy picado, muy pop de la cuestión consumista y lisérgica de los ’90. En vez de explicar lo que era el 1 a 1 y nuestra realidad nacional, quisimos expresar más con imágenes y que te quedes una sensación de lo que fue. Nos gustaba jugar más con eso más que ir al punto y ser tan descriptivos

Andrew Loog Oldham (manager de los Rolling Stones y de Ratones) vive en Colombia y me imagino que debe hablar español

No, imaginas mal. No habla español, vive en Colombia desde el ’75 y está casado con una ex modelo, ahora actriz, colombiana. Y la verdad es que también nos sorprendió que tenga un español tan limitado, por eso la entrevista fue toda en inglés. En realidad nos vino re bien porque le dio prestigio y la mirada de la banda desde afuera, describiendo las distintas etapas. De hecho no da entrevistas pero nos atendió re bien con 3 horas de charla, justamente por el vínculo que tiene con Juanse y por lo agradecido que está con él por la oportunidad que le dio la banda, porque en ese momento (cuando comenzó a representarlos) estaba muy mal.