lunes 3 de agosto de 2020

En medio de sus conflictos con la productora de Adrián Suar, Antonópulos presenta su nueva película.
Espectáculos

Mónica Antonópulos protagoniza un filme que pone en el centro el deseo de ser padres

La actriz presentó en la plataforma de Cine.ar su nueva película “El encanto” junto a Ezequiel Tronconi. Todos los detalles en esta nota.

En medio de sus conflictos con la productora de Adrián Suar, Antonópulos presenta su nueva película.

Si hay algo que hemos aprendido durante el confinamiento es a no dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Este dicho que para muchos puede sonar cliché es la postura que han tomado muchos de los artistas que tenían en carrera proyectos antes de verse interrumpidos por esta pandemia.

El elenco de “El encanto”, el filme dirigido por Juan Pablo Sasián y Ezequiel Tronconi, decidió sumarse a estos artistas y lanzar este proyecto en el cuál vienen trabajando hace aproximadamente dos años.

El pasado jueves se estrenó a través de la plataforma de Cine.ar este drama romántico, protagonizado por Mónica Antonópulos y el mismo Tronconi, que cuenta la historia de una pareja en donde ella quiere ser madre y él sin estar preparado aún quiere posponerlo.

“Pensé que podía imprimir la experiencia por ser madre, y haber pasado por la vivencia de una primera maternidad y lo que conlleva, aportando una mujer que, si bien no fue madre como tampoco su pareja, ella está en un proceso donde se encuentra con un deseo o idea de el mismo que lleva más tiempo de madurez”, cuenta Mónica a Los Andes.

El film se sumerge en el vínculo entre Bruno (Tronconi) y Juliana (Antonópulos), que están en pareja hace muchos años. Ella quiere ser madre, él no sabe si es el momento. Tiene miedo a perder la libertad de la vida que lleva.

Él, envuelto en sus miedos e inseguridades, comienza a tomar una serie de malas decisiones que lo llevarán a poner en riesgo el futuro de la relación. Ella es una mujer en medio de su expansión laboral y que se encuentra con esta necesidad de ser madre, una necesidad del vínculo con su pareja en un proceso que ella maduró más que él.

La pareja de actores se conocen desde hace muchos años y la química se ve en cámara.

“Son personajes muy humanos, no sé si alguien atraviesa decisiones tan importantes sin miedo. Cuando uno es padre entiende qué es esta revolución”, explica Mónica.

En esta odisea, sus compañeros de elenco suman a la esencia de la película. Reconocidos actores y actrices como Yamila Saud, Michel Noher, Lucas Crespi, Andrea Frigerio y Boy Olmi, compartirán pantalla con sus protagonistas, tomando papeles fundamentales en el desarrollo de la trama.

En la conferencia de prensa donde presentaron la película, sus directores hablaron de cómo el fallecimiento de sus respectivos padres fueron el punto fundamental para llevar a la pantalla grande esta historia que atraviesa el miedo a un paso tan grande como lo es la paternidad y cómo es una temática que atraviesa a una gran parte de las parejas actualmente.

“¿Qué pasará cuando nos toque ser padres a nosotros? Nos daría un miedo bárbaro porque recordábamos esas muertes y escribimos sobre ese miedo”, expresa respecto al tema su co-director Juan Pablo Sasián.

Por su parte, y en contra posición de su protagonista masculino, Mónica cuenta con una experiencia totalmente diferente.

La actriz interpreta a una mujer que desea ser madre, contrario a su pareja que aún plantea que no es el momento.

“Fue muy loco ver la película después de tres años donde yo pasé por ni más ni menos que mi segunda maternidad. Tiene un guion que te lleva a todas las preguntas que uno se hace antes de tener un hijo, ahora cuando la volví a ver por un lado me sentía alejada de esos interrogantes que en su momento los sentí muy cercanos”, expresa la protagonista.

El tema que se aborda en esta producción abre un abanico de puntos que se identifican con situaciones por las que atraviesan distintas parejas que se encuentran en la búsqueda. “Es un guion simple, claro en su conflicto en donde muchas parejas o personas pudieran identificarse”, expone Mónica.

- ¿Qué cosas te impulsan a aceptar encarnar un personaje?

- El guion, el personaje, el equipo y la disponibilidad.

- ¿Es importante el rol que juegue la mujer en la historia?

- Siempre. Intento que tenga consecuencia el personaje femenino con lo que quiero comunicar. Muchos personajes los descarto porque no coinciden con mi punto de vista sobre el empoderamiento femenino, encontrándome con mujeres “empoderadas” pero que están al servicio de un relato masculino.

- Siendo madre de dos chicos, ¿creés en algún momento se está preparado para tener hijos?

- No estamos preparados previamente para lo que desconocemos, a lo sumo podemos contar con llegar a ser cada vez más consciente de ello. Y la conciencia siempre colabora.

- En tu experiencia, ¿cuesta más que los hombres den el paso a la paternidad?

- Creo que la paternidad y el paternar tiene poco tiempo dialogando. Las mujeres tenemos en todo caso más historia en nuestra memoria. Pero cada maternidad y paternidad es un viaje personal y vincular.

- ¿Qué sentís al presentarla en cuarentena?

- Estoy aceptando esta modalidad, no resistiéndome, y me parece una posibilidad el poder llegar con este tipo de cine a tantos hogares.

El filme se estrenó el pasado jueves en Cinear TV y tendrá su repetición hoy a las 20. Además podrá verse hasta el jueves 6 de agosto de forma gratuita en la plataforma Cine.ar, y luego estará disponible en alquiler por $30 a partir del 13 de agosto.

Sus planes en aislamiento

Para muchos, esta etapa de cuarentena ha resultado ser una fuente de inspiración para nuevos proyectos. Para otros, ha sido el momento de poner pausa y tomar un respiro de la rutina cotidiana.

Junto a Marco y sus dos hijos, la cuarentena de Mónica ha resultado ser un momento de conexión con y con su familia.

“Necesité vaciarme, conectarme con mi casa, mis hijos, y esta nueva modalidad. No entró en competencia mi vida profesional, porque me sentí convocada y me pareció más urgente ocuparme de las necesidades de mis hijos, sus miedos, los propios”.

Tanto ella como Marco trabajaban en la tira de Polka "Separadas" que fue suspendida en marzo por el Covid-19.

Una pausa necesaria para mirar hacia adelante y proyectar lo que viene luego de esta extraña situación que transitamos como sociedad. Ya con sus planes laborales, afirma: “no siento abstinencia por el trabajo, me siento todo el tiempo en modo creativo, o en búsqueda. Cuando eso me falta, ahí comienza mi abstinencia”.

El desafío de compartir la cuarentena con sus hijos y su pareja la llevan a Mónica a plantearse nuevas formas de crear y disfrutar de los momentos vividos en esta etapa tan insólita.

- ¿Te sentís conectada con la actuación incluso en cuarentena?

- Depende a que llamás conectada. Mis procesos siempre son de búsqueda, entonces siempre requieren de vacíos, de espacios en blanco como motor creativo y de búsqueda constante.

- ¿Cómo han manejado la situación junto a Marco? ¿Han pensado en hacer proyectos juntos?

- Nos convocó el escribir, profundizar en cursos que veníamos teniendo cada uno y en búsquedas experimentales para una posible materialización. El desafío es no dejarse llevar por la ansiedad colectiva.

El conflicto después de “Separadas”

Uno de los temas que se relacionan cotidianamente con la actriz fue su salida de la serie televisiva de Polka “Separadas”, que protagonizaba junto a Celeste Cid, Gimena Accardi, Julieta Nair Calvo, Julieta Zylberberg, Agustina Cherri y Marcela Kloosterboer.

La tira producida por Adrián Suar comenzó su transmisión en enero de este año, pero poco duró su tiempo en la televisión. En marzo, con la llegada del coronavirus a nuestro país, se suspendió su filmación, lo que trajo serias repercusiones en el elenco y los trabajadores que forman parte de la productora.

Hace meses que tienen problemas para pagar los salarios de sus empleados y varios de los afectados se han expresado a partir de la situación, y Mónica no fue la excepción.

La semana pasada publicó en su cuenta de Instagram un comunicado explicando su postura frente a la situación donde expresa que “se la invitó a renunciar a sus derechos laborales” y que la productora buscó manipular al elenco para que volvieran al rodaje de la novela, incluso cuando se había decretado la cuarentena.

En este posteo también denuncia que se la acusó de “egoísta y persona ajena a la realidad” cuando exigía que se le pagara la remuneración acordada y que principalmente fueron señaladas las actrices mujeres, dejando de lado a la parte masculina del elenco que también se encontraba a favor de tal reclamo.

Dando a entender que esta lucha llega a su final por parte de ella, expresó que “encontrándome en clara inferioridad de condiciones y en pos de recuperar bienestar mental, di punto final a tanto desgaste con el pretendido acuerdo propuesto.”

Respecto a esta situación, la actriz expresa: “En mi Instagram está mi postura, en todo caso reforzaría que no estoy a favor de agredir a la cara visible de este conflicto, porque banaliza un reclamo profundo”.

Hace algunos días, Adrián Suar habló con Jorge Rial en Intrusos y explicó que “sabía perfectamente de este problema, pero hay un punto emocional del amor hacia mi oficio. Es un grupo de gente con el que armé un sentido de pertenencia y eso le pasa a cualquiera que tenga un negocio. Podría haber hecho otra cosa, quizá. A los productores de televisión siempre nos pasa que empezamos a mirar qué hacer. Lo que pasó con Polka me sacó de juego y me quitó el sueño durante años”.

La lucha que llevan los artistas en cada uno de sus rubros es de público conocimiento. La sociedad, en cada una de sus actividades, debió reinventarse para llevar adelante esta pandemia que tomó por sorpresa a la humanidad y que dejó a la deriva a muchos trabajadores.

Los personajes públicos han tomado postura respecto a diferentes injusticias que se han llevado adelante en el país, buscando amparar a quienes no tienen las posibilidades de ser escuchados.

“Creo que tener una voz con cierto alcance es una responsabilidad. En mi caso que tenga coherencia con mis valores, con las causas que me abandero, y que no venga a contrarrestar reclamos colectivos por necesidades individuales”, concluyó Mónica.