lunes 10 de mayo de2021

Eleonora Wexler protagoniza un filme sobre el primer caso de infancia trans de la Argentina
Eleonora Wexler encarna a Gabriela, la mamá de Luana, en esta película que dará qué hablar.
Espectáculos

Eleonora Wexler protagoniza un filme sobre el primer caso de infancia trans de la Argentina

La actriz hará de la madre de Luana, la primera nena trans reconocida legalmente en la Argentina. El filme está basado en el libro que escribió Gabriela Mansilla: “Yo nena, yo princesa”.

Eleonora Wexler protagoniza un filme sobre el primer caso de infancia trans de la Argentina
Eleonora Wexler encarna a Gabriela, la mamá de Luana, en esta película que dará qué hablar.

Es la primera película argentina que tratará un tema que, desde hace un tiempo, se viene imponiendo en las conversaciones y análisis de los especialistas: la infancia trans. Pero, además, es el protagónico de Eleonora Wexler, que interpretará a la madre de la primera niña trans que obtuvo en la Argentina un DNI acorde a su identidad de género.

La película está dirigida por Federico Palazzo y comenzó su rodaje en estos días.

“Falta un largo camino, tenemos una sociedad machista, con determinados mandatos, y si bien hay un terreno ganado, uno observa qué espacios tienen dentro de la sociedad las personas trans y vale preguntarse: ¿qué trabajo tienen? ¿por qué generalmente se prostituyen? ¿Qué esperanza de vida tienen? Hay que seguir trabajando, hay un terreno ganado pero todavía falta”, subrayó Eleonora Wexler que está encantada con este nuevo rol que le toca asumir.

El filme “Yo nena, yo princesa”, que contará en su elenco con Juan Palomino, Fabián Vena, Paola Barrientos, Mauricio Dayub, Valentina Bassi, María Onetto y Muriel Santa Ana, entre otros, está basado en el libro autobiográfico escrito por Gabriela Mansilla sobre su historia y la de su hija trans Luana, el primer caso de reconocimiento de identidad de género bajo la ley de Identidad de Género argentina.

Gabriela comprende que ni médicos, ni psicólogos, encuentran la causa de los padecimientos de uno de sus hijos mellizos. Desesperada recorre y busca soluciones hasta que descubre que Manuel no se identifica con el sexo que le asignaron al nacer. Es una niña trans.

Este es el personaje al que le pondrá el cuerpo Wexler: el de la mamá. “Gabriela no entendía qué pasaba, se dejó llevar por una voz interior, pasó por diferentes psicólogos que le hicieron 28.000 estudios neurológicos, se le caía el pelo, la llevaban al dermatólogo, al clínico, le daban unas gotitas y Luana se manifestaba, era muy clara su postura, fue muy fuerte su identidad desde muy pequeña”.

En 2013 “Lulú” recibió el primer DNI del mundo para una niña trans de 6 años y el libro “Yo nena, yo princesa” impulsó la creación de “Asociación Civil Infancias Libres”.

Al respecto, a poco de comenzar el rodaje con protocolos y sin fecha de estreno definida, Wexler se prepara para encarnar un personaje que, admite, “la atravesó por completo”.

- ¿Cómo llega esta propuesta?

- Fue todo muy rápido. Con Federico Palazzo habíamos trabajado juntos haciendo una tira (“Golpe al corazón”) y un unitario (“Bienvenido Brian”). Hace poco me dijo “quiero que leas esto” y terminé conmovida, emocionada. Yo no había leído el libro de Gabriela, a quién después tuve el placer y honor de conocer, también a Luana, a su hermano Elías, a la mamá de Gabriela. Tampoco conocía el caso en detalle, tenía el registro de que había pasado pero no estaba empapada.

- ¿Cómo fue el acercamiento al caso para armar el papel?

- Implicó conocer mundos que no conocía o tocaba de oído. Gabriela tuvo la generosidad de recibirme en su casa, me dedicó su libro, conocí a Luana, charlé con ella, conocí a su hermano, a su abuela, también a Isabella, la chica trans que interpreta a Luana, con la que tenemos un vínculo alucinante y estamos ensayando con ella, con Juan Palomino, que hace de mi marido, con Valentina Bassi que es mi hermana, Lidia Catalano que es mi madre.

- ¿Cómo será el cruce de ficción y no ficción en la película?

- Federico y Gabriela trabajaron en conjunto para que el guión llegue a ser lo que es hoy. Está basado completamente en “Yo nena, yo princesa”, que escribió Gabriela, pero hay muchos detalles que no están porque tiene que ser un guión de cine y no un documental: ni yo soy igual que Gabriela ni Juan Palomino es igual que el padre de Luana, ni Isabella es Luana. Está ficcionado, basado y escrito en conjunto, aprobado por Gabriela.

La actriz Eleonora Wexler.

- ¿Cómo definís la historia?

- Es una historia de amor, de lucha, de valentía de una niña que se autopercibía nena al año y 8 meses. Más allá de tener pene le dijo a su mamá “yo nena, yo princesa”. No solo eso, el comportamiento de una nena, de autopercepción; ella le marcó el camino sin conocer el tema. Y es una historia de amor de esta madre que tenía mellizos y escuchó a Luana, que era Manuel. Algo muy importante que rescato en esta historia tiene que ver con lo familiar, con cómo acompañó la familia de Gabriela todo el desarrollo de Luana y que fue el sostén para que Gabriela no bajara los brazos nunca.

- ¿Pensás en la película como una herramienta para visibilizar una causa?

- Lo que salvó y abrió camino para que Gabriela pudiera hacer lo que hizo fue un documental inglés que le pasó la hermana y le dijo “esto es lo que le está pasando a Manuel”. Ahí se abrió un mundo en el que la CHA colaboró muchísimo. Todavía nos falta conocer sobre las personas trans pero Gabriela Mansilla y el equipo de la Asociación Civil Infancias Libres, con Valeria Pavan que es muy idónea en el tema. Abrió camino para que se cumplan los derechos y entender más.

- ¿Amplificar la historia es uno de los objetivos?

- Socialmente dije “no puedo dejar de hacerla, no puedo no contar esta historia”. Eso fue lo que yo sentí más allá del libro, además de que está muy bien contada, fue un combo para mí, que me atravesó para querer contarla.