viernes 23 de abril de2021

De todos los sabores, formas, colores y tamaños, las frutas de estación pueden combinarse como uno prefiera.
Espectáculos

¡Chau horno! Los mejores postres fríos con frutas de estación 

Tres opciones fáciles para acompañar las tardes de verano aprovechando, además, las materias primas más frescas del mercado. 

De todos los sabores, formas, colores y tamaños, las frutas de estación pueden combinarse como uno prefiera.

No es casualidad que las frutas más jugosas para postres se den en esta época del año. Y es nuestro deber aprovecharlas para disfrutar de las preparaciones más deliciosas, frescas y livianas, para así pasar el calor en casa de una forma más fácil.

Acompañadas por una tarde de pileta, las recetas que proponemos en esta nota son las indicadas para cualquier ocasión y se amoldan a todos los gustos. ¡Se acabaron la típica ensalada de frutas o los duraznos con crema! Desde el melón, la sandía, las ciruelas, los duraznos hasta los damascos y el kiwi, las combinaciones son infinitas y podemos disfrutar de ricos platos en cuestión de minutos.

Cheescake de Duraznos

El típico cheescake que conocemos suele ser acompañado con frutos del bosque. ¿Pero cuál es el problema? En Mendoza, esas frutas resultan ser costosas y difíciles de conseguir: arándanos, frambuesas y frutillas.

Pero, ¿por qué no probar otras opciones? Y más ahora, que las frutas que estos meses nos traen son prácticas, económicas, fáciles de conseguir y súper dulces para combinar con todos los sabores.

Para realizar cheescakes es preferible y resulta más práctico utilizar moldes desmontables. De esta preparación obtendremos una torta de 12 porciones.

Base de galletas: Para armar la base de la tarta debemos triturar 180gr de galletas sin relleno tipo Vocación o Maná, hasta que se vuelvan una especie de polvo. Luego, derretimos 100gr de manteca a baño maría y se lo incorporamos a las galletas. Una vez que se humedecieron bien, las colocamos en la base del molde y las prensamos bien con una cuchara, espátula o un vaso, para que quede una base compacta. Enviar a la heladera mientras continúa con el relleno.

Relleno: Comenzamos colocando en un recipiente 250gr de queso crema y 200ml de crema de leche. Batir hasta que ambos se integren y le agregamos 75gr de azúcar. Seguir batiendo hasta que la mezcla empiece a espumar. Cuando tenga consistencia, la reservamos.

Por otra parte, colocamos 10gr o 1 cucharada de gelatina en polvo sin sabor con 50ml de agua y la dejamos reposar por 10 minutos. Una vez que se haya vuelto una especie de esponja y la gelatina haya absorbido toda el agua, la llevamos al microondas por 10 segundos hasta que se derrita.

En una licuadora, metemos 350gr de durazno y 75gr de azúcar y los trituramos bien. Cuando no queden restos de duraznos en trozo, agregamos la gelatina y licuamos un poco más. Esta mezcla se la agregamos a la crema y mezclamos hasta obtener una textura homogénea. Esta mezcla lo colocamos sobre la base de galletas y lo llevamos a la heladera durante dos horas o freezer por media hora.

Fresco y dulce, el cheescake es tan noble que permite infinidad de combinaciones. Basta con reemplazar la fruta y tendremos una opción de sabor diferente.

Cobertura: Colocamos 20ml de agua junto a 1 cucharada de gelatina en polvo sin sabor. Lo dejamos reposar y cuando haya absorbido toda el agua lo llevamos al microondas por 10 segundos. Luego mezclamos esta gelatina junto a 200gr de mermelada de duraznos hasta que no queden grumos. La colocamos sobre la tarta y decoramos con rodajas de duraznos. Dejar enfriar cuatro horas para que cuaje bien y ya podemos desmoldar y servir.

Crepes de distintas variedades

Crep o panqueque: Batimos dos huevos grandes junto a 250ml (1 taza) de leche hasta que se integren. Luego tamizamos 140g de harina de trigo común y agregamos una pizca de sal a la receta y volvemos a mezclar durante algunos segundos para integrar todo. Por último, derretimos 30g de manteca y la añadimos a la mezcla mientras seguimos batiendo.

Para cocinarlos, untamos un poco de manteca en una sartén o un poco de aceite y vertemos un cucharón de la mezcla. Es importante colocarla a un fuego moderado que podamos controlar y que su distribución sea homogénea para alcanzar una cocción pareja. Cuando esté listo de un lado, lo damos vuelta con cuidado con una espátula y lo terminamos de cocinar.

Los panqueques se pueden rellenar de mil formas, tanto dulce como saladas. Jugar con los sabores e innovar es la clave del éxito.

Rellenos y decoración: Para la parte de los rellenos podemos encontrar infinitas combinaciones: crema chantilly y duraznos, dulce de leche o crema con banana, kiwi y chocolate, queso crema con manzanas y ganache. Incluso podemos agregarle helado combinado con alguna fruta como melón, damasco, ciruelas y quedará exquisito y muy fresco.

Tarta fría de limón y galletas

Crema de limón: Comenzamos hidratando 10gr de gelatina en polvo sin sabor y le agregamos 80ml de agua fría. La dejamos reposar por unos minutos y cuando la gelatina haya absorbido toda el agua la llevamos al microondas para derretirla.

Por otro lado, en un bol ponemos 400gr de leche condensada junto a 400ml de crema de leche para batir. Batimos hasta medio montar la nata, en esa instancia añadimos 160ml de jugo de limón recién exprimido y la gelatina derretida. Batimos hasta que la crema termine de montar y tenga una consistencia firme.

Nada más hidratate que el limón. En sus variedades dulces puede ser la opción perfecta.

Piso y capas: Para montar la tarta utilizaremos galletas que pueden ser hojaldradas (son un poco más gruesas que las comunes) o galletas tipo Vocación o Maná. Esto dependerá del molde utilizado.

Comenzaremos humedeciendo las galletas en leche y colocándolas en la base del molde, luego colocaremos una capa homogénea de la mezcla y repetiremos este proceso hasta que se acabe la crema.

Decoración: Para decorar podemos usar crema chantilly y ralladura de limón haciendo copos de crema y colocando las virutas de limón por encima.

Y un bonus: los smoothies

Para acompañar estas deliciosas recetas, necesitamos una bebida que esté acorde a la altura de las circunstancias. Y qué mejor que los smoothies. Junto al tereré, los batidos y los licuados, son de las opciones más elegidas para el verano. Para los smoothies es mucho mejor tener la fruta congelada para evitar utilizar hielo y aguarlos, aunque las dos opciones son válidas, sólo basta con cortar la fruta antes y dejarla en el congelador para tener la preparación perfecta.

Primera opción: Necesitamos una taza de sandía, una taza de manzana, frutillas a gusto, una taza de leche o yogurt natural y opcionalmente un poco de miel. Basta con poner todo en la licuadora y esperar la magia de su sabor.

Fáciles, ricos, nutritivos. Podemos cortar las frutas y guardarlas en el congelador para tener listos los ingredientes del smoothie.

Segunda opción: Un vaso leche o yogurt, una taza de avena, una banana y la cantidad que más nos guste de arándanos. Mezclamos todo en la licuadora y ya está. También podemos añadir una pizca de canela para realzar los sabores.

Tercera opción: Necesitaremos una taza de ananá, una taza de mango y una banana. A esto le agregamos una taza y media de jugo de naranja recién exprimido y, opcional, media taza de yogurt.