martes 29 de septiembre de 2020

A partir del 31 de julio, no volverá a verse en la T.V. ninguna creación de Roberto Gómez Bolaños. / Gentileza
Espectáculos

¿Adiós al Chavo del 8? Chespirito ya no podrá verse en la televisión

Por no llegar a un acuerdo con Televisa, todos los programas creados por Roberto Gómez Bolaños salen indefinidamente la tv. Sorpresa en las redes y fuerte acusación de Florinda Meza.

A partir del 31 de julio, no volverá a verse en la T.V. ninguna creación de Roberto Gómez Bolaños. / Gentileza

La noticia conmocionó a los fanáticos -y no tanto- de Chespirito. Es que desde el 31 de julio ni la divertida vecindad de “El Chavo del 8”, ni la (dudosa) valentía de “El Chapulín Colorado”, ni ninguna otra creación de Roberto Gómez Bolaños, el legendario humorista y comediante mexicano, volverá a verse en la pantalla chica en ningún lugar del mundo.

Sucede que el Grupo Televisa y el Grupo Chespirito no lograron llegar a un acuerdo para continuar las transmisiones que arrancaron hace nada más y nada menos que 47 años.

“Aunque tristes por la decisión, mi familia y yo esperamos que pronto esté Chespirito en las pantallas del mundo. Seguiremos insistiendo, y estoy seguro que lo lograremos”, publicó en Twitter su hijo, Roberto Gómez Fernández. Y así anunciaba la novedad que, de inmediato, generó un aluvión de posteos en las redes.

Florinda Meza -Doña Florinda para todos-, la viuda del actor, también sumó su mensaje. “¿Qué opino de que se deje de transmitir el programa “Chespirito”? Aunque no tengo nada que ver porque inexplicablemente no he sido convocada a las negociaciones, creo que justo ahora, cuando el mundo más necesita diversión, hacer eso es una agresión hacia la gente”, escribió junto a una foto en la que se ve la galería de personajes que durante casi cinco década fascinaron a grande y chicos.

De esta manera, inició un filoso hilo de Twitter en el que además de admitir que “‘Chespirito’ ya es un programa de culto. Es parte del ADN de los latinos, lo llevamos en la memoria genética”, apuntó directo contra Televisa. “Es triste comprobar cómo en tu propia casa, a la que le has dado millones de dólares es donde menos te valoran” y “Tal vez algunos ejecutivos sin visión lo quieren borrar, pero en el corazón y la memoria de los buenos que siempre lo han seguido estará más vivo que nunca”, sostuvo la actriz de 71 años.

Hasta el momento, y pese al revuelo que generó la noticia, la empresa mexicana no ha emitido ningún comunicado sobre el tema.

Si bien la vida del El Chavo y sus vecinos se filmó entre 1973 y 1980 “El Chapulín Colorado” terminó un año antes- los programas se mantuvieron al aire no solo en México sino en toda América con continuidad hasta ahora. De hecho, hasta hace pocos días formaban parte de la programación de los principales canales del continente.

Cuando Roberto Gómez Bolaños murió en 2014, a los 85 años, todo el legado de Chespirito quedó en manos de su familia. Por su parte, Televisa cuenta con los derechos de transmisión de las series originales.

Aun así, la biopic sobre la vida de Roberto Gómez Bolaños que se anunció hace un tiempo sigue en marcha y saldrá al aire en el 2021. Tanía Benítez, una de las productoras del proyecto, confirmó a los medios mexicanos que el proyecto está en preproducción.

Las redes lloraron la noticia

En cuanto se supo la “mala nueva”, los fieles seguidores del artista y todas sus creaciones no tardaron en opinar en las redes. Tanto, que rápidamente Chespirito se posicionó como el Trending Topic del día de ayer en Twitter.

Recuerdos de tardes viendo el programa en la tele, experiencias familiares disfrutando de las confusiones de El Doctor Chapatín, o memorias sobre la eternamente impaga deuda de renta del entrañable Don Ramón coparon los mensajes.

De este modo, entre emojis de corazones rotos y caritas tristes, los mensajes se sucedieron -y siguen haciéndolo- a medida que los seguidores se iban enterando de la noticia. Por lo pronto, hasta el momento, no hay novedades de cambios frente a la decisión. Sólo una reflexión cabe en este momento: Y ahora, ¿quién podrá defendernos?