Después de once años, Virginia Lago regresó a la pantalla de Telefe para volver a conducir "Historias de corazón", el ciclo que entre 2012 y 2015 transformó las tardes de la televisión argentina con una propuesta basada en la cercanía, la reflexión y la presentación de ficciones atravesadas por mensajes de empatía.
El programa retomó este lunes 3 de agosto a las 16.45 y tuvo como primera emisión la telenovela brasileña " Avenida Brasil", uno de los mayores fenómenos de audiencia de la televisión latinoamericana.
La actriz, que construyó una conexión muy particular con el público a partir de un estilo pausado y afectuoso (convertido incluso en fenómeno viral años después de la salida del programa), asegura que el regreso la encuentra con la misma emoción que en aquella primera etapa.
"El reencuentro con el equipo me movilizó. Trataré de dar lo mejor", sostuvo en un diálogo con Clarín. Sobre la elección de "Avenida Brasil" para este regreso, agregó: "Es una novela brava, que alguna vez ya presenté. Extraordinariamente dirigida y escrita. Y con la gente teníamos un ida y vuelta precioso. Con ficciones y un mensaje de humanidad que necesitamos todos. Yo quiero colaborar con eso y lo hago también en teatro, pero en 'Historias de corazón' era algo inmediato".
Consultada acerca de si la televisión necesita una programación más humana, Lago respondió ampliando el debate mucho más allá de la pantalla. "La televisión no, el mundo. Y no voy a ser yo la que lo ponga, porque soy un mosquito en todo el mundo, pero no importa. A veces pica un poquito", afirmó con humor.
Virginia Lago y el valor de conversar con el espectador
Uno de los rasgos distintivos de Historias de corazón fue la manera en que la conductora rompió con el formato tradicional de presentación de películas y novelas para construir una conversación íntima con quienes estaban del otro lado de la pantalla.
"Hace 20 años hice muchísimas novelas en Telefe, pero esto no era una obra de teatro o Alta comedia, era de igual a igual. De espectador y comunicador, como si conversáramos. También mandaban cartitas donde pensábamos juntos. Y en una semana se convirtió en un éxito del que jóvenes y adolescentes siguen hablándome hasta hoy", recordó.
Ese vínculo, asegura, trascendió generaciones. "¡Mucho! Un día me encontré un papá que me contaba que el hijo venía de la escuela, ponía un mantelito y decía: 'Bueno, amigos queridos, vamos a conversar'. Me emociona compartir que el abrazo es importante, ser bueno o escuchar al otro para vivir un mundo mejor. No digo que mucho pero con un pedacito, más otro, hacemos algo".
La actriz atribuye esa mirada a la educación recibida en su familia. "Yo vine de una casa así. Donde mis hermanos y padres fueron mi columna vertebral. (...) Lo primero era ser bueno. Mirá vos qué cosa tan insignificante, pero no era tan insignificante".
"Yo voy a ser yo"
Lejos de adaptar el formato a los tiempos actuales, Lago sostiene que el regreso conservará la esencia que convirtió al ciclo en un clásico. "Yo voy a ser yo, como en el ciclo original, porque no hago un personaje. Es un recreo de la profesión para comunicarme y me encanta. Ahí no era una actriz que actuaba", explicó.
Antes de cada presentación, cuenta, mantiene el mismo ritual de siempre. "Yo siempre miro el material antes de hablarlo. ¿Si no, de qué voy a hablar?", señaló.
Su gusto por la literatura también forma parte de esa preparación. "Como me gusta mucho la poesía, siempre buscaba decir alguna. Soy muy lectora", comentó, antes de mencionar su admiración por Federico García Lorca, Miguel Hernández y Julio Cortázar. "Me gusta la reflexión de la lectura y la tarea de volver con la página a preguntarme: '¿Qué pasó? ¿Qué quiso decir?'. Soy de prestar libros y si no los devuelven, no importa. ¡Y vuelvo a novelas que leí hace 20 años! Me gusta encontrar la diferencia".
Una carrera guiada por la pasión
Tras el enorme éxito de "Historias de corazón", la actriz recibió propuestas para conducir otros ciclos, incluso desde el exterior, pero decidió permanecer vinculada únicamente a Telefe. "Fui llamada mucho en ese momento, hasta de la Warner. Pero el único lugar donde quise fue Telefe", reveló.
También recordó la explicación que le dio Tomás Yankelevich cuando le preguntó por qué había sido elegida para ese rol.
"Le pregunté: '¿Por qué me elegiste a mí?'. Y dijo: 'No sé. Vos hablás y yo te creo. Y yo quiero alguien que le crean'. Primero fue un juego y después lo amé con toda mi alma".
A los 80 años, Lago asegura que sigue enfrentando cada proyecto con el mismo entusiasmo de siempre. "Yo tengo siempre 20 años. En serio te lo digo. Eso no quiere decir que no sepa la edad que tengo. Pero tengo la misma pasión. El día que no tenga pasión no voy a trabajar más. A veces estoy cansadita, porque tengo más años que los 20, pero me gusta aprender".
Y resumió el motor que, cuatro décadas después de sus primeros trabajos en televisión, sigue guiando su carrera: "Lo único que te puedo decir es que me gusta lo que hago. Mucho, pero mucho. Trabajar con actores que quiero en obras que me gustan. Emocionarme con la gente".