Martín Ku, uno de los participantes más reconocidos de Gran Hermano 2023, encontró una nueva actividad lejos de la televisión. El joven se puso al frente de Oh My Candy!, un local instalado en el Barrio Chino porteño que tiene como producto principal al tanghulu, una brocheta de frutas cubierta con una fina capa de caramelo crocante.
El emprendimiento no nació de un día para otro ni fue una consecuencia improvisada de la fama. La idea comenzó a tomar forma antes de su ingreso al reality y avanzó junto a su amigo y socio Facundo Chen. La exposición obtenida en el programa terminó impulsando la visibilidad de un proyecto que ya venía atravesando pruebas, cambios de concepto y ajustes en la elaboración.
Oh My Candy!, el local que llevó el tanghulu al Barrio Chino
El centro de la propuesta es el tanghulu, una preparación popular en China que se realiza ensartando frutas y cubriéndolas con caramelo. Cuando la capa se enfría, queda brillante y crujiente, mientras el interior mantiene la frescura y la acidez natural de la fruta.
En el negocio se ofrecen combinaciones con frutillas, uvas y otras frutas, además de variantes que incorporan sabores inspirados en golosinas actuales. La dificultad está en que el producto tiene una vida útil muy corta: debe elaborarse cerca del momento de venta para conservar la textura y evitar que la humedad de la fruta ablande el caramelo.
Según contó Ku al presentar el proyecto, las brochetas se realizan de manera artesanal y requieren una rotación constante. Esa característica convierte al local en algo más que una tienda de golosinas: la preparación a la vista y el aspecto fotogénico forman parte de la experiencia que atrae a quienes recorren el Barrio Chino.
El proyecto siguió creciendo mientras Martín Ku estaba en el reality
Durante los meses que pasó dentro de la casa de Gran Hermano, sus socios continuaron trabajando sobre la receta y el formato comercial. El equipo aprovechó ese período para perfeccionar la técnica y definir una identidad más clara para el local, que inicialmente había sido pensado como un espacio de golosinas artesanales más amplio.
La elección del tanghulu también mantiene un vínculo con la historia familiar del exparticipante, hijo de madre china y padre taiwanés. Ku explicó en distintas entrevistas que creció dentro de una cultura marcada por la exigencia laboral, el esfuerzo y la búsqueda de nuevos ingresos, valores que trasladó a esta etapa como emprendedor.
Por qué decidió correrse de la televisión
Después del reality, Martín Ku tuvo apariciones en programas y mantuvo una fuerte presencia en redes sociales. Sin embargo, con el tiempo eligió tomar distancia del circuito mediático y concentrarse en el negocio. El cambio se produjo luego de meses de exposición y polémicas que, según relató, lo hicieron sentir juzgado antes de poder dar explicaciones.
Esa decisión no implicó desaparecer del contacto con el público. En el local sigue recibiendo a personas que lo reconocen, le piden fotos y recuerdan episodios de su paso por Gran Hermano. La diferencia es que ahora la interacción ocurre dentro de un proyecto propio y no depende de una participación estable en televisión.