El próximo 5 de diciembre, a las 21 en la Nave Cultural, Psicópata en el Sol llevará a escena uno de los espectáculos conceptuales más ambiciosos que haya dado el rock mendocino en los últimos años.
La banda mendocina aborda cuestiones existenciales en su álbum "Las penas de un inmortal desconocido", que mezcla rock y filosofía. Lo presentará en vivo el 5 de diciembre y ya se puede escuchar por Spotify.
El próximo 5 de diciembre, a las 21 en la Nave Cultural, Psicópata en el Sol llevará a escena uno de los espectáculos conceptuales más ambiciosos que haya dado el rock mendocino en los últimos años.
Con apenas tres años de vida, el grupo formado por Facundo Moralejo Lavezzari (guitarra y voz), Agustín Sández (voz principal y teclados), Matías López (bajo) y Bruno Martínez (batería) está listo para presentar en vivo su primer disco, " Las penas de un inmortal desconocido", una obra en la que la banda encontró la oportunidad perfecta para unir su universo filosófico con un despliegue escénico cuidadosamente diseñado.
El show recorrerá las ocho canciones del álbum conceptual junto con el repertorio ya publicado —los EP “Psicópata en el Sol” (2024), “Irme Lejos” y “Desastre” (2025)— y sumará músicos invitados para amplificar la experiencia sonora. Habrá además una escenografía especialmente montada para acompañar el relato del disco y se presentará por primera vez el libro oficial de la obra, que estará disponible junto a merchandising.
La estética del espectáculo, cuyas entradas se pueden adquirir en Entradaweb.com.ar, se alinea con el espíritu del álbum, grabado y producido entre fines de 2024 y comienzos de 2025 por Pedro Vanin en Jimbo Estudios, y acompañado por arte gráfico de Gabriel Ferreyra y André Marczuk. La salida en plataformas se realizó el 15 de octubre pasado.
"Las penas de un inmortal desconocido" se sostiene sobre la exploración de la idea occidental clásica del dualismo. El concepto se despliega como una narrativa en la que un alma inmortal encarna en un cuerpo condenado a morir, siempre en búsqueda de su origen espiritual. El recorrido del Inmortal permite rastrear resonancias de la mitología cristiana, la filosofía platónica, los Padres de la Iglesia y los tomistas, con cruces modernos como el giro antropológico y el límite de la razón humana. En su deriva aparecen también el nihilismo del siglo XIX y el existencialismo del XX, con sus dudas sobre el sentido, el escepticismo espiritual y la experiencia del desarraigo. Es justamente ese sentimiento de desarraigo el que atraviesa también la identidad del grupo.
Cuando se le pregunta a Facundo Moralejo por el origen del nombre de la banda, él mismo reconstruye esa mezcla de azar creativo y densidad simbólica que terminó definiendo la estética del proyecto. Su respuesta: "Es un nombre multicausal. Por un lado es un juego de palabras que viene de un demo que después terminó siendo el tema homónimo de la banda. Cuando grabo una maqueta primero hago la música y después hacemos la letra con Agustín, el cantante. Hasta no tener la letra le pongo nombres tentativos o ‘piloto’ al solo efecto de recordar de qué va el tema. En este caso, hice la música de Psicópata en el Sol y le puse ese nombre porque el riff me hacía acordar a 'Cuenta en el Sol' de Spinetta y los Socios del Desierto, y se lo mostré a mi amiga Lara y me dijo que le sonaba a que un psicópata tocaba esa música, por lo frenético, digamos. De esas dos ideas sale el nombre, a modo de juego en principio. Después Matías, el bajista, propuso el nombre de la canción para rebautizar a la banda.”
En ese punto, el juego se convirtió en concepto. “Por otra parte, nos seducía la idea de que las letras no fueran necesariamente autorreferenciales, por lo que decidimos hablar a través de un personaje, este personaje es el Psicópata en el Sol. Pero, ¿significa algo o es solo un juego de palabras sin sentido? Bueno, después de ver el molde decidí llenarlo. La palabra psicópata la tomamos en su acepción de anormalidad, no en la del caso clínico. Y la alusión al Sol viene por una referencia a 'El Caminante y su sombra' de Nietzsche. El caminante se aleja del resto y dialoga solamente con su sombra, me dieron ganas de radicalizar esa imagen y propuse eliminar a la sombra. Para que no haya sombra debería haber luz perpetua, y un lugar de resplandor constante es el Sol. Entonces el nombre evoca cierto desarraigo y a la soledad que atraviesa uno en sus procesos más reflexivos e introspectivos. También el Sol es un ícono con bastante carga simbólica en distintas tradiciones, es su luz la que devela el nuestro mundo, en Platón hay una remisión a la idea de Verdad y de Belleza, Ícaro quema sus alas por volar cerca del Sol, están Helios y Apolo. Nos gusta tener un poco de toda esa carga encima.”
-¿Cómo nació la idea de construir una obra conceptual y qué los llevó a elegir una narrativa profundamente filosófica?
- La idea nace como una necesidad. Nos motiva mucho hacer la música que nos gustaría escuchar, y hace tiempo que estábamos con ganas de escuchar un disco así. A los cuatro integrantes de la banda nos gusta mucho el rock clásico, y lo conceptual siempre nos llamó la atención en obras como "Tommy", de The Who; "The Wall", de Pink Floyd; "La hija de la lágrima" o "Say no More", de Charly García. La narrativa de ese estilo viene de muchos lugares. Matías y yo estudiamos Filosofía; Agustín estudia Historia y hace poesía; Bruno es muy lector y cinéfilo también. Entonces, de todos nuestros intereses se fue dando naturalmente el punto de encuentro, y el contenido discursivo fue brotando casi espontáneamente. En este disco hicimos casi todas las letras con Agustín y algunas con Matías. Varios momentos de escritura se dieron en reuniones donde charlábamos sobre temas como la muerte o la existencia sin propósito, por ejemplo, y nos gustaba la idea de darle entidad a las discusiones en forma de canción.
Preparando un examen de Filosofía Medieval tuve que estudiar a un autor llamado Orígenes, que hablaba sobre la estructura cosmológica y la creación de las criaturas espirituales, y cómo se encarnaban las almas en cuerpos que les permitían elevarse o degradarse. Me llamó poderosamente la atención y empecé a ver elementos en algunas canciones nuestras que me resonaban y me hacían pensar en esas lecturas, y con ese envión fui armando la historia del personaje del disco. Lo compartí con los demás y le dimos forma. Además del fuerte componente filosófico, nos nutrimos con elementos y referencias de otras disciplinas. En el disco hay un poema de Gustavo Adolfo Bécquer ("Mi vida es un erial"), diálogos de la película "Juan Moreira", y para tematizar la inmortalidad hay alusiones al "Drácula" de Coppola o a "Highlander", por mencionar algunos ejemplos.
-Su sonido mezcla influencias de distintos géneros del rock. ¿Cómo lo describirías?
- La respuesta sintética que solemos dar, cuando nos preguntan eso, es que hacemos hard rock y rock progresivo. En general, las canciones que hacemos ofrecen mucha potencia e intensidad. Aludimos a la fuerza del rock de los 70, con bases rítmicas sólidas, riffs, solos de guitarra y teclados a modo de acompañamiento. Hay capas de sintetizadores y pianos con guiños a los 80, y también nos gusta mucho trabajar con letras de estilo art rock, involucrando literatura, cine, filosofía y un poco de historia.
- ¿Y cómo fue la experiencia en el estudio y la producción?
- La experiencia en el estudio fue hermosa. Trabajamos con el productor Pedro Vanin en su Jimbo Estudios, y nos lo hizo muy sencillo. Es un tipo que maneja el mismo lenguaje que nosotros y nos ayudó a pulir las ocho canciones de un modo que nos dejó más que satisfechos y orgullosos. Nos facilitó muchos instrumentos de época y nos enseñó varios trucos para seguir produciendo y ordenando el resto del material. Fue bastante intenso y lúdico al mismo tiempo: no dejaba de ser un trabajo serio, pero todo el tiempo era divertido crear ahí. Al fin y al cabo, éramos cinco amigos haciendo un disco de rock and roll por puro gusto. Primero grabamos dos sencillos ("Psicópata en el Sol" e "Irme Lejos") a mediados de 2024, y en el verano grabamos las otras seis canciones. Fueron pocas sesiones y pudimos condensar rápido la esencia del disco. Grabamos primero todos juntos las maquetas para poder capturar la energía de la banda en vivo, y después fuimos regrabando instrumento por instrumento, buscando el audio ideal para cada tema, conjugando aparatos de hace 50 años y plugins digitales. El hecho de haber grabado el disco significó un gran aprendizaje para cada uno en su instrumento, y en general nos ayudó a pensar la música de otro modo, más ordenado. También fue un lindo tiempo compartido que afianzó los vínculos.
-¿De qué manera influyen referentes como Charly García, Pescado Rabioso, Vox Dei o los clásicos ingleses (Zeppelin, Floyd, Sabbath) en su identidad musical?
- Por ahí sería un error tratar de escapar del peso de la historia. Estos artistas han forjado por décadas lo que es el género, y han ido más allá. No solamente hablamos de rock: hablamos de música popular y también de figuras culturales del siglo XX. Por eso, abrazamos con orgullo esta gran herencia que nos sirve de guía. Además de los guiños musicales que incluimos en el disco, algo que nos influencia es la ética de trabajo de estos personajes. Sus obras son muy sinceras y su compromiso con el arte de calidad es sumamente elevado. Realmente nos inspira la obra, pero también el modo en el que fue creada. Pero, circunscribiéndonos al disco de Psicópata en el Sol, las influencias —musicalmente hablando— se notan en la producción de los temas: la búsqueda de texturas sonoras, de instrumentos de época, algunas estructuras de las canciones… De Led Zeppelin, Black Sabbath o Pescado nos gusta mucho la potencia y fuerza que tienen: los trabajos de guitarras entrecruzadas, las bases rítmicas bien forjadas que te hacen mover la cabeza. Es una música que se siente en todo el cuerpo. De García y Pink Floyd nos marcó mucho la densidad lírica y, por ahí, el estilo visual que tienen sus letras. Humildemente, tratamos de hacer letras que evoquen imágenes también; nos gusta la construcción de pequeñas historias como si fueran películas, con sus climas, sus tensiones y sus resoluciones. También nos gustan artistas más cercanos en tiempo. Estamos atentos a lo que nos conmueva, simplemente. No estamos encerrados en un género, ni tampoco nos interesa hacer la copia de algo que ya pasó. Podemos disfrutar de lo sembrado por nuestros maestros, pero al hacerlo nos sentimos invitados a sembrar nuestra propia tierra. En la cuenta de Spotify de la banda dejamos una playlist de influencias, por si alguien tiene curiosidad o se queda con ganas de seguir buceando en estos mares.
-También lanzarán un libro del disco. ¿Qué vamos a encontrar allí?
-En el libro van a encontrar el arte de tapa, realizado por Gabriel Ferreyra; un poema introductorio; las letras de los ocho temas acompañadas por pinturas de André Marczuk; la historia del concepto del álbum a modo de guía para sumergirse en este pequeño universo narrativo; agradecimientos y créditos del disco y algunas fotos del proceso de grabación. De momento estamos viendo si lo entregamos en formato papel o digital. El diseño de este material se abre como una nueva experiencia para crear, así que nos estamos tomando el tiempo de disfrutarlo. La idea de ofrecer algo, además de las canciones, nace del goce que nos generaba ver los libritos de los CDs y discos de vinilo cuando éramos chicos (hoy también). Consideramos que el arte gráfico es un elemento más que refuerza al disco. Nos gusta la idea de pensar al proyecto como algo integral, no solamente musical.
-¿Cómo sienten que evolucionó la banda desde su formación en 2022 hasta este primer álbum conceptual y de gran escala?
-Sin dudas, ha pasado mucha agua bajo el puente. La banda ha sufrido diversas modificaciones, desde integrantes hasta cambios de nombre para el conjunto. Hoy somos una banda más madura para componer, producir y trabajar en esto que tanto nos apasiona. Tenemos las ideas más ordenadas que antes y estamos recorriendo el camino que queremos. Con objetivos claros es más fácil saber hacia dónde apuntar, ¿no? Ahora estamos contentos por poder compartir el disco y ansiosos por presentarlo en vivo. La banda cada vez va creciendo más y va ocupando más tiempo de nuestras vidas. Nos gusta la idea de que nos exceda un poco, podría decirse. Por ejemplo, estamos armando un equipo de trabajo para las puestas en escena, para el arte visual que antes mencionaba, para el trabajo en el estudio… Son responsabilidades lindas. Lo que sí puedo decirte que no ha cambiado, desde el comienzo hasta hoy, es la inquietud y el hambre por estar en movimiento constantemente. Por fortuna, la pasión no ha mermado.