Un fragmento de la película La barra de la esquina, estrenada en 1950 y ambientada en el barrio de La Boca durante los años treinta, se volvió viral en redes sociales y despertó un intenso debate lingüístico. El motivo: la forma de hablar de la época, marcada por la influencia del lunfardo y el acento italiano, reflejo de la inmigración masiva del siglo XX.
La escena, que se viralizó en X, muestra a un grupo de chicos conversando antes de un partido de fútbol. El diálogo, cargado de giros populares y pronunciaciones típicas del habla porteña de clase trabajadora, generó fascinación entre usuarios por su valor como testimonio sonoro de otra Argentina.
“Este era el típico lunfardo de la clase baja. Antes la pronunciación era más refinada que ahora. Se ha degradado”, opinó un usuario, sintetizando el espíritu de la discusión que se armó en torno al video.
El debate no tardó en instalarse: algunos celebraron el valor nostálgico y sociolingüístico del fragmento, mientras que otros lo usaron para señalar la pérdida de riqueza fonética en el habla argentina contemporánea, en especial por la tendencia a suprimir la pronunciación de la letra “S” en muchas regiones del país.
Dirigida por Julio Saraceni y protagonizada por Alberto Castillo, La barra de la esquina es una comedia musical clásica basada en la obra homónima de Carlos Goicochea y Rogelio Cordone. La historia narra el regreso de un cantor famoso al barrio que lo vio crecer, y se mantiene como una joya del archivo del cine argentino.