Spinetta en el aire y Leo Sujatovich en el Independencia para celebrar la obra del Flaco

El más importante teatro mendocino será escenario de un tributo que busca reactivar, más que recordar, la obra de Luis Alberto Spinetta.

La obra del Spinetta no deja de reverberar y de actualizarse. Las nuevas generaciones de músicos la invocan, la recrean, exploran nuevas posibilidades de ese sonido que lleva la marca de fábrica inconfundible del Flaco.

En ese territorio se inscribe Spinetta en el aire, el espectáculo que este sábado a las 21 hs llegará al Teatro Independencia con una propuesta que no busca la reproducción nostálgica sino el recorrido vivo por una de las obras más profundas del cancionero argentino. Impulsado por la banda mendocina Ella También, el show propone un repaso por las distintas estaciones creativas del Flaco: desde la electricidad fundacional de Almendra y Pescado Rabioso hasta las arquitecturas sonoras de Invisible, Spinetta Jade y su etapa solista.

Pero la propuesta tiene un atractivo extra. La presencia de Leo Sujatovich, figura clave en la historia de Spinetta, quien introduce una dimensión singular al show: la del testigo que no solo interpretó esa música, sino que la habitó desde adentro. Su participación no es un gesto simbólico sino una forma de reactivar, desde el presente, ese lenguaje donde la canción se vuelve pensamiento y la melodía, una forma de conocimiento.

Estilo conversó con este extraordinario músico argentino, que acompañó a Luis Alberto Spinetta a lo largo de los discos y los años y que, además, posee una impresionante trayectoria propia, no sólo como compositor de canciones de rock sino también como autor de música sinfónica y de la banda sonora de numerosas películas del cine argentino.

—¿Cómo va a ser tu participación en el show homenaje a Spinetta de este sábado?

—Mi participación arranca con la invitación que me hizo la banda Ella También. Un proyecto muy importante porque, bueno, subirse al escenario del Independencia es un ofrecimiento que uno no recibe todos los días. Y además ir armando un repertorio de la obra del Flaco, tampoco. Y esa fue la propuesta inicial que a mí me entusiasmó. Me gusta mucho ir a tocar a Mendoza, me gusta mucho tocar en ese teatro. Ya he tocado en otras oportunidades, inclusive obras mías, obras sinfónicas. La primera vez fui a acompañar a una banda que yo había producido, que es nada más y nada menos que Los Enanitos Verdes, por el año 1984. Y también me entusiasma poder tocar en ese piano maravilloso que hay en el teatro.

¿Eras muy jovencito cuando empezaste a tocar con el Flaco?

—Sí, la verdad que sí. Tenía 21 años cuando él me llamó. Era un momento en el que yo ya estaba muy empapado de la música de él, era muy fan de su música. Ese llamado era algo que ansiaba, pero no me asustó. ¿Cómo decirte? Yo estaba preparado de algún modo, estaba preparado.

—¿Y la relación que tuviste con él?

—Siempre fue muy buena. La verdad que era un tipo muy generoso y fue muy generoso conmigo. Cuando entré a la banda éramos dos tecladistas, después Diego Rapoport se fue. Quedarme como único tecladista fue una gran responsabilidad, pero recibí mucho apoyo de Luis, a punto tal que empezamos a componer música juntos. En el disco Bajo Belgrano, de Spinetta Jade, hay varios temas en coautoría y encima también hay un tema instrumental que se llama Ping pong, que es música mía. O sea que lo de Luis fue abrir la puerta y decirme: “Vení a mi mundo”. Haber sentido tanto apoyo y confianza de un tipo como Spinetta en ese momento de mi vida fue fundacional.

—¿Qué me podés decir acerca del legado del Flaco?

—A mí me parece que es increíble. Sigue habiendo interés renovadísimo por parte de chicos muy jóvenes. Recibo todo el tiempo mails, mensajes de pibes que me dicen, "Che, qué bueno, cómo grabaron este tema… ". O sea, pibes realmente muy jóvenes que empiezan a descubrirlo inclusive. Eso habla a las claras del valor de clásico que tiene Luis. El otro día pensaba: "Qué bárbaro… Ahora se cumplen 199 años del nacimiento de Beethoven y sigue siendo interpretado en todos los teatros del mundo, con todas las orquestas, los ensambles, los pianistas, una vigencia increíble. A mí me parece que puede llegar a suceder lo mismo con la música del Flaco.

—Yendo a tu obra más personal, contame sobre Conexión Sujatovich…

—Es un proyecto en el que toco el piano, mi música, inclusive algunos temas que hice con Luis, algunas cosas que hice para el cine, pero diría que la clave de la cuestión está en la improvisación a partir de historias que me comparte la gente. O sea, la consigna, que aprovecho a darla porque voy a tocar también hoy viernes a la noche en el Viña Rock Café e invito a quien tenga ganas a que me envíe un pequeño relato que quiera compartir de su vida, algo que lo conmueva, una vivencia que lo haya marcado. Yo selecciono esos textos y los leo en público. (Por supuesto tiene que estar el autor del texto ahí si no no tiene no tiene mucha gracia). Leo esos textos y me pongo a improvisar lo que me surge espontáneamente en ese momento. Es un proyecto que está íntimamente relacionado con la improvisación, que es donde mejor me siento en la música, sentándome a improvisar. Quien quiera me puede enviar un mail a conexió[email protected]

—Volviendo al tema de los jóvenes, ¿cómo ves la relación de los jóvenes de hoy con la música? En comparación con la generación de ustedes, de Luis y de vos. ¿Hay músicos jóvenes que te resulten interesantes?

—La respuesta es sí, por supuesto que sí. Y te voy a decir algo: tuve la suerte de vivir en distintos países: en Estados Unidos, en España, en Noruega. La claridad y el nivel de vocación musical que encuentro en Argentina, sobre todo en los jóvenes, no lo vi en ningún lado. Siguen saliendo de “la cueva”, pibes que tocan instrumentos, que tocan trompetas, que tocan brass, que tocan saxo, guitarristas, bateristas, siguen saliendo bandas, siguen saliendo músicos por todos lados. La verdad que eso es maravilloso, eso sólo sucede acá.

Después habrá bandas que a uno le gusten más o menos, pero eso no importa. La pasión que hay por la música en nuestro país es maravillosa.

—¿Y el rock? ¿Se volvió una música de minorías?

—En absoluto. El rock está más vivo que nunca. Lo que pasa es que hay más músicas. El universo se amplió. En los años 70s había rock y después había otras músicas: folclore, tango, etcétera. Dentro de la música popular, en esa estética, era el rock y no había otra cosa. Después vino el pop y después empezaron las fusiones: el pop, el jazz rock y hasta la cumbia, digamos que se hizo amiga del rock. No siento que el rock sea de nicho. Hay un montón de músicos y bandas dando vueltas por todos lados.

La banda mendocina Ella También

Ella También es una banda mendocina formada en 2021 que rinde homenaje a la obra de Luis Alberto Spinetta, recorriendo tanto su etapa solista como sus proyectos históricos. Integrada por Javier Calvin, Adrián Muñoz Vilurón, Juan Ignacio Groba, Mora Wessels y Eduardo “Tuti” Vega, el grupo combina respeto estético con una interpretación personal.

Han pasado por escenarios clave como el Teatro Imperial, el Teatro Mendoza y la Nave UNCuyo, entre otros espacios culturales de la provincia. En 2025 participaron del festival Mañana es Mejor. Con su espectáculo Haciendo Spinetta, consolidan una presencia firme y sensible en la escena local.

Leo Sujatovich hoy en Viña Rock

El pianista y compositor Leo Sujatovich se presentará también esta noche en Viña Rock Café (Gral Paz 698, de Ciudad) en formato solista. El repertorio incluirá composiciones propias, obras de Luis Alberto Spinetta y música creada para cine.

Tal como señala en la entrevista, Sujatovich nos dejó la dirección de correo [email protected] para que quienes quieran ir esta noche puedan mandar previamente un texto breve con alguna vivencia, así Sujatovich la convierte en música.

Las entradas pueden adquirirse con reserva previa por WhatsApp (261-763-8624).

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