Este sábado, falleció el famoso cantautor italiano Peppino di Capri, a los 86 años. Según trascendió, el artista murió en su amada isla natal tras enfrentar una larga enfermedad.
El artista murió a las 86 años tras una lucha por una larga enfermedad. Fue una de las figuras que llevó la canción napolitana al pop internacional con éxitos como "Champagne".
Este sábado, falleció el famoso cantautor italiano Peppino di Capri, a los 86 años. Según trascendió, el artista murió en su amada isla natal tras enfrentar una larga enfermedad.
El artista, cuyo nombre real era Giuseppe Faiella y dejó un legado imborrable como uno de los máximos exponentes de la cultura popular de Italia. Su funeral se llevará a cabo este domingo a las 17 en la iglesia de Santo Stefano, a pasos de la famosa Piazzetta de Capri.
Peppino di Capri, nacido como Giuseppe Faiella, fue una figura polifacética en la música italiana, destacándose como cantautor, pianista, intérprete elegante, compositor y actor. Su gran aporte fue transformar la canción napolitana en un lenguaje pop capaz de conectar con el mundo, fusionando la tradición de su tierra con ritmos modernos como el rock and roll, el twist, el jazz y el pop internacional.
En la década de 1960, Peppino se convirtió en un fenómeno de masas y en el "rey del twist" en Italia. Tras formar el grupo Peppino di Capri e i suoi Rockers, alcanzó la cima de las listas con versiones como "Let's Twist Again" y temas originales como "St. Tropez Twist" (1962). Su estatus como estrella internacional se consolidó al actuar como telonero de The Beatles durante su única gira por Italia en 1965.
Su hito más perdurable llegó en diciembre de 1973 con el lanzamiento de "Champagne", canción que se convirtió en un himno internacional y en su sello distintivo. Además, le consideraba la voz de la "Dolce Vita" porque su música e imagen encarnaban el estilo de vida sofisticado, hedonista y romántico de la Italia de posguerra.
Durante la década de 1960, en pleno auge de su carrera, el artista realizó exitosas giras por Argentina, donde fue recibido con entusiasmo por un público que se enamoró de su estilo elegante y su piano.
Para conectar mejor con sus seguidores hispanohablantes, grabó versiones en castellano de sus mayores hits, logrando que temas como "Un gran amor y nada más" y "Roberta" (dedicada a su primera esposa) se convirtieran en clásicos radiales en el país.