Gonzalo Hermosa, figura emblemática de la música andina y líder histórico de Los Kjarkas, se despedirá de los escenarios argentinos en 2026 con una gira inolvidable que recorrerá el norte y el centro del país. Después de más de seis décadas llevando el folclore andino por el mundo, el artista anunció su retiro definitivo mediante un emotivo video publicado en sus redes sociales.
Luego de un concierto sold out en agosto pasado, Los Kjarkas regresan al Arena Maipú Stadium, ahora con nueva fecha confirmada: viernes 7 de agosto. Las entradas están disponibles a través de Ticketek.com.ar y en la boletería del Arena Maipú (solo en efectivo).
Un show histórico
A sus 75 años, y con una vida dedicada al arte, Hermosa eligió iniciar su última gira mundial en Argentina, país con el que mantiene una conexión histórica y afectiva. Los conciertos incluirán los clásicos más celebrados del repertorio de Los Kjarkas, “Llorando se fue”, “Imillitay”, “Al final”, “Pequeño amor”, “Canto a la mujer de mi pueblo”, “Ave de cristal”, “Tiempo al tiempo”, “Cómo has hecho”, “Una palabra más”, entre más de 200 canciones que marcaron generaciones y que continúan siendo parte esencial del cancionero latinoamericano.
La gira ofrecerá una puesta en escena profunda y emotiva, con momentos de homenaje, relatos visuales y proyecciones que recorrerán la trayectoria del músico. El espectáculo integrará elementos culturales de raíz andina (danzas, tradiciones, ambientaciones y símbolos identitarios) que acompañarán el viaje artístico del reconocido compositor boliviano.
Cada presentación contará con invitados especiales argentinos y una producción escénica adaptada a cada ciudad, buscando resaltar el carácter único y trascendental de esta despedida. El show tendrá una duración aproximada de dos horas y se presentará en espacios preparados para grandes espectáculos, con despliegue completo de sonido, iluminación y pantallas de alta calidad.
Nacido el 2 de octubre de 1950 en Capinota, Cochabamba, Gonzalo Hermosa fundó Los Kjarkas junto a sus hermanos Ulises y Elmer, y a Edgar Villarroel, en los años sesenta. Desde su infancia y juventud emprendió la creación de un repertorio que hoy supera las 200 composiciones, fusionando la tradición andina con sensibilidades universales. Ese legado lo consolidó como una de las voces fundamentales del folklore latinoamericano.