La música argentina atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse este 15 de mayo de 2026 la muerte de Santi Yonamine, tecladista fundamental de la banda Los Parraleños.
El histórico integrante de Los Parraleños murió a los 47 años. Su partida deja un vacío en la escena musical argentina donde logró fusionar la identidad nikkei con los ritmos tropicales y el rock.
La música argentina atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse este 15 de mayo de 2026 la muerte de Santi Yonamine, tecladista fundamental de la banda Los Parraleños.
La noticia fue dada a conocer por el propio grupo a través de sus redes sociales con una imagen del músico en plena actuación y un mensaje contundente: “Se nos fue de gira un eterno. Te vamos a extrañar”
Yonamine fue una pieza clave en la construcción de la “cumbia samurai”, una propuesta artística que rompió moldes en la década de los 90 y principios de los 2000 al combinar cumbia, rock, ska y una estética inspirada en la cultura japonesa. Junto a sus compañeros de ascendencia japonesa-argentina, Santi logró construir una identidad propia que utilizaba con humor elementos de su idiosincrasia, como el maquillaje escénico inspirado en el teatro kabuki y las geishas.
El gran salto a la masividad de la banda ocurrió en 2002 con el éxito de "Megadeth", una versión cumbiera del hit de Leo García, Morrissey, que llegó al primer puesto en la cadena MTV. Gracias a su impronta artística y energía, Yonamine llevó al grupo a recibir nominaciones en los MTV Video Music Awards Latinoamérica y en los Premios Carlos Gardel como "Mejor Álbum Pop del Año". Además, fueron distinguidos por la Embajada de Japón como “Jóvenes destacados Nikkei”.
Colegas y amigos lo despidieron destacando no solo su talento, sino su calidez humana. El músico y empresario gastronómico Sergio Asato lo recordó como un "loco rebelde, creativo y apasionado que supo ser el alma de Los Parraleños".
Por su parte, el periodista Hernán Panessi subrayó su generosidad y esa capacidad única para generar cercanía inmediata con sus seguidores. Con su partida, el rock nikkei pierde a uno de sus pilares, pero su legado permanece en cada acorde de esa fusión audaz que ayudó a crear.