Con una puesta que reúne a veinte artistas mendocinas en escena, "Mujeres del mismo barro" desembarcará el sábado 1 de agosto en el Teatro Independencia con una propuesta de danza contemporánea que invita a recorrer, a través del movimiento, un universo atravesado por la memoria, el deseo, la libertad y la rebeldía.
La función será a las 21 en la sala mayor de la provincia, bajo la dirección de Mariela Scherbovsky y la producción de Tamara Garay. Las entradas ya se encuentran disponibles a través de EntradaWeb.
La obra propone un recorrido coreográfico donde el mito, la historia y la experiencia femenina dialogan desde el cuerpo. Inspirada en la figura de Carmen y resignificada a partir de una lectura contemporánea vinculada con Lilith, la puesta construye un lenguaje escénico en el que lo femenino aparece como una fuerza en permanente transformación: aquello que arde, resiste, renace y vuelve a encontrar su voz.
Del exilio de Lilith a la libertad de Carmen
La premisa "Del exilio de Lilith a la libertad de Carmen" guía la dramaturgia corporal de la obra. En ese trayecto, Carmen emerge como un cuerpo apasionado, libre y desafiante, mientras que, en un punto de inflexión, la escena se transforma para dar paso a Lilith, una figura ancestral que amplía el sentido de la experiencia femenina y la conecta con una memoria colectiva de resistencia.
Esa búsqueda artística se sintetiza en uno de los textos que atraviesan la propuesta:
"Bailo sobre las cenizas de Lilith,
porque soy su eco, su herencia, su desafío.
Soy todas las que ardieron y aún siguen bailando".
Un viaje desde el cuerpo y la dannza
Con un lenguaje propio de la danza contemporánea, "Mujeres del mismo barro" invita al público a reflexionar sobre la identidad, la libertad y las marcas que habitan los cuerpos. La puesta convierte la escena en un espacio ritual donde veinte intérpretes construyen una experiencia colectiva en la que conviven la fragilidad y la potencia, el deseo y la memoria.
Más que una sucesión de coreografías, la obra propone una experiencia sensorial que explora distintas formas de habitar lo femenino, poniendo en movimiento historias de mujeres que resisten, se reinventan y encuentran, en la danza, un territorio de expresión y libertad.