El Teatro Mendoza arranca su temporada 2026 con una excusa ideal para salir de casa: Ver qué hace Jessica Torrijos en escena cuando decide reírse, sin filtro, de todo lo que se espera de una mujer después de los 50.
Una mirada filosa sobre la vida después de los 50, en el arranque de una temporada teatral que mezcla talento local y propuestas nacionales.
El Teatro Mendoza arranca su temporada 2026 con una excusa ideal para salir de casa: Ver qué hace Jessica Torrijos en escena cuando decide reírse, sin filtro, de todo lo que se espera de una mujer después de los 50.
La apertura de temporada, este sábado 21:30 con entradas a la venta en Entradaweb o en la boletería del teatro , arranca con “Jubilada”, un unipersonal escrito, dirigido y protagonizado por Torrijos junto a Alejandro Conte, que pone el foco en esa etapa de la vida que suele narrarse desde el silencio o el cliché. Por el contrario, acá hay ironía, incomodidad y una acidez bien administrada.
“Es la etapa donde más se puede reír uno sin culpa porque ya viviste, ya sabes lo que querés y sabes absolutamente lo que no querés. Es una etapa de bastante libertad”, asegura la actriz, analizando cómo se aborda la edad +50 desde el humor. “Ya no importa lo que los demás piensen de uno, a esa edad la mujer está más enfocada en ser feliz”.
En cuanto a la obra, Torrijos explica: “Son cuatro mujeres jubiladas y yo, personajes abordados obviamente desde el humor, algunos reales y otros imaginarios” y asegura que el factor común de estas mujeres es que “están en una etapa en donde ya se resolvieron muchas cosas”.
La actriz explica que vicisitudes de las “jubiladas” surgen de “todo que lo que me pasó y me está pasando en esta etapa de mujer, con un hijo grande que ya terminó sus estudios y tiene novia”, a la vez que, como actriz, siente la necesidad de “subirme al escenario a decir las verdades las mujeres mayores de 50 se callan”.
Por último, Torrijos reflexiona: “Esto es una linda propuesta para ver que realmente no es vejez, no es ancianidad, sino que es una etapa donde uno puede emprender nuevos proyectos, nuevas cosas y sobre todo, la búsqueda de la felicidad plena”
Para quienes siguen su recorrido, el estilo de esta gran humorista oriunda de Chile y afincada en nuestras tierras hace rato, no es ninguna sorpresa. Torrijos construye personajes que incomodan, mujeres que no encajan del todo, que dicen lo que no deberían o que directamente dejan en evidencia lo absurdo de ciertas normas sociales. Su trabajo en el teatro independiente mendocino siempre tuvo ese pulso: correrse del molde sin pedir permiso. “Jubilada” parece una especie de síntesis de todo eso, como si alguno de sus personajes más emblemáticos de antaño hubiera superado la barrera de los 50 años.
En escena, los personajes atraviesan situaciones ridículas y reconocibles que exponen los mandatos que pesan sobre las mujeres en esa edad. Y lo hace desde un lugar incómodo pero liberador, donde reírse también funciona como una forma de revancha.
El Teatro Mendoza armó una programación que mezcla lo local con lo que ya viene probado en otras plazas. El domingo 22 llegan los conciertos de Candlelight Concert Series, con dos propuestas bastante seguras: un repaso por Antonio Vivaldi y sus “Cuatro estaciones”, y otro por las bandas sonoras de Hans Zimmer, que básicamente son medio Hollywood comprimido en formato íntimo.
Una semana después, el 28, aterriza Martín Rechimuzzi con “Alejandra, una perforación a cielo abierto”, una obra que viene agotando funciones y que se mete en el caos familiar con ese humor incómodo que hace reír más de las cosas propias, reconociendo en el personaje cuestiones íntimas de cada espectador.