La editorial Bloomsbury, hogar de la saga de Harry Potter, recibirá un pago multimillonario tras un histórico acuerdo de derechos de autor de 1.100 millones de libras con la empresa de inteligencia artificial Anthropic. La firma utilizó miles de copias pirateadas de novelas de J.K. Rowling y otros autores para entrenar a su chatbot Claude.
Bloomsbury confirmó que tiene 14.087 títulos incluidos dentro de los términos del acuerdo alcanzado en un tribunal federal de San Francisco. La compensación propuesta asciende a unos 3.000 dólares por cada obra listada, lo que representa una victoria financiera para una de las casas editoriales más importantes de Londres.
El origen pirata de los datos de entrenamiento de Claude
La demanda fue iniciada originalmente en 2024 por la escritora de thrillers Andrea Bartz junto a otros dos autores. Los demandantes alegaron que Anthropic alimentó su modelo de lenguaje con millones de libros obtenidos a través de sitios web dedicados a la piratería.
El juez de distrito William Alsup emitió un fallo mixto antes de su jubilación. En su resolución, el magistrado determinó que el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial sobre libros protegidos por derechos de autor no es ilegal por sí mismo, calificándolo como "uso legítimo" bajo la ley estadounidense. Sin embargo, la infracción legal ocurrió porque Anthropic adquirió esos materiales de forma ilícita.
Esta distinción legal permitió a la empresa de inteligencia artificial describir la sentencia como una decisión histórica a su favor en términos de doctrina de uso legítimo, a pesar de tener que desembolsar mil millones de dólares por la procedencia de sus fuentes de datos. Aparna Sridhar, asesora general adjunta de Anthropic, destacó que el caso muestra que entrenar modelos es legal siempre que la adquisición de los libros respete las normas.
¿Cómo se repartirá la compensación entre los autores?
El acuerdo de acción de clase cubre un total de 482.000 libros. Según los registros judiciales, cerca del 91% de los autores y editoriales afectados ya han presentado sus reclamos para recibir el pago correspondiente. El abogado de los demandantes, Justin Nelson, calificó el convenio como la recuperación de derechos de autor más grande conocida en la historia.
La jueza de distrito Araceli Martínez-Olguín ratificó que el acuerdo proporciona un alivio significativo para los creadores. El proceso de distribución de los fondos comenzará lo antes posible, y Bloomsbury espera recibir el dinero en cuotas, posiblemente a partir de la segunda mitad de este año financiero.
Bloomsbury, que cuenta en su catálogo con autores superventas como Sarah J. Maas y Susanna Clarke, además de Rowling, confirmó que los beneficios obtenidos de este acuerdo serán compartidos con los autores de las obras afectadas. Este caso marca el primer gran cierre de una serie de demandas por derechos de autor contra empresas de inteligencia artificial que aún se encuentran en trámite en los tribunales internacionales.