El dispositivo de rastreo del tiburón blanco más grande documentado en el Atlántico, conocido como "Contender", emitió una señal débil el pasado 10 de julio tras meses de absoluto silencio. Con un peso de 770 kilogramos y cuatro metros de largo, el depredador continúa su migración hacia la costa este.
Investigadores de la organización sin fines de lucro Ocearch colocaron el dispositivo de rastreo a este ejemplar en enero de 2026, frente a la costa de Georgia. Su última ubicación confirmada antes del periodo de desconexión fue en abril, cuando el animal navegaba frente a la laguna de Pamlico Sound, en Carolina del Norte.
¿Por qué es tan difícil rastrear al tiburón en aguas profundas?
La detección del tiburón el 10 de julio no permite establecer una ubicación exacta del animal. Según los protocolos técnicos de Ocearch, se requieren al menos tres señales consecutivas del transmisor satelital para realizar un seguimiento preciso de la trayectoria. Una señal única e intermitente solo indica que la aleta dorsal de "Contender", donde está fijado el transmisor, emergió brevemente a la superficie antes de que el animal se sumergiera de nuevo.
Los expertos de la organización señalan que el paradero exacto del animal es desconocido, aunque los patrones migratorios estacionales sugieren que se dirige hacia el norte. Durante el verano y el principio del otoño, los grandes tiburones blancos del Atlántico Norte occidental buscan aguas con temperaturas adecuadas y fuentes abundantes de alimento. Este comportamiento los lleva habitualmente hacia Cape Cod, en Massachusetts, o hacia las costas atlánticas de Canadá.
¿Qué representa Cape Cod para el gran tiburón blanco?
La península de Cape Cod es una región turística que atrae a cientos de miles de visitantes durante los meses de verano debido a sus faros históricos y playas de arena. La presencia confirmada de un ejemplar de las dimensiones de "Contender" en la región genera atención entre los científicos, quienes explicaron a medios internacionales que estas áreas ofrecen el entorno ideal para que el depredador se alimente durante la temporada estival.
El rastreo de estos animales depende exclusivamente de los momentos en que deciden nadar cerca de la superficie. Mientras el animal permanezca en aguas profundas, el satélite es incapaz de captar señales, lo que explica los meses de silencio radiofónico que precedieron a la detección de julio. La migración de "Contender" continúa bajo el agua sin que la tecnología actual pueda garantizar su posición en tiempo real frente a los centros vacacionales del Atlántico.