La Justicia de Alemania condenó a la empresa turística TUI Deutschland a indemnizar a un turista. El motivo fue que no pudo acceder a las reposeras de la piscina durante sus vacaciones en un resort de Grecia.
La Justicia alemana ordenó indemnizar a un turista que no pudo utilizar las reposeras de un hotel en Grecia durante sus vacaciones.
La Justicia de Alemania condenó a la empresa turística TUI Deutschland a indemnizar a un turista. El motivo fue que no pudo acceder a las reposeras de la piscina durante sus vacaciones en un resort de Grecia.
El fallo fue emitido por el Tribunal de Distrito de Hannover, que consideró que la situación constituyó un “defecto de viaje”, una figura contemplada en la legislación alemana cuando un servicio contratado no puede utilizarse correctamente.
El caso se originó tras unas vacaciones familiares de 11 noches en el hotel Grecotel Kos Imperial, ubicado en la isla griega de Kos, durante agosto de 2024. Según el expediente judicial, el demandante había pagado cerca de 8.500 dólares por el paquete turístico.
Sin embargo, denunció que cada mañana las reposeras de la piscina quedaban ocupadas entre las 8 y las 9 únicamente con toallas, sin huéspedes utilizándolas. Aunque el hotel exhibía carteles que prohibían reservar reposeras por más de 30 minutos sin presencia de los usuarios, la norma —según indicó el tribunal— nunca se hacía cumplir.
El turista aseguró que su familia apenas consiguió reposeras un solo día. Incluso en esa oportunidad, sus hijos, de 9 y 12 años, debieron permanecer sobre toallas en el piso mientras los adultos ocupaban dos sillas disponibles.
Durante el juicio, un testigo que acompañaba a la familia declaró que diariamente recorrían durante unos 20 minutos las instalaciones del complejo bajo temperaturas cercanas a los 35 grados, intentando encontrar lugares libres.
Además, el tribunal incorporó como prueba un video grabado en el sector de la piscina donde se observaban filas completas de reposeras cubiertas con toallas y sin personas presentes.
El huésped también sostuvo que realizó reclamos desde el primer día de sus vacaciones ante el guía turístico y posteriormente ante el hotel, aunque —según afirmó— nunca obtuvo una solución concreta.
Finalmente, el turista decidió demandar a la operadora turística. El tribunal concluyó que la empresa debía intervenir para garantizar el cumplimiento de las normas internas del hotel y ordenó un reembolso cercano a los 1.200 dólares.
La compensación equivale a una reducción del 15% del valor total de las vacaciones por cada día afectado por la imposibilidad de acceder a las reposeras. En la sentencia, los jueces aclararon además que el problema no quedó resuelto el único día en que la familia consiguió dos sillas disponibles.
“Los niños de 9 y 12 años tienen el mismo derecho a usar una reposera que los adultos”, sostuvo el fallo.
La compañía turística rechazó realizar comentarios sobre la resolución judicial y no podrá presentar una apelación debido a que el monto indemnizatorio quedó por debajo del límite legal establecido para recurrir.
No es la primera vez que la Justicia alemana interviene en conflictos de este tipo. En diciembre de 2023, el mismo tribunal había fallado en un caso similar relacionado con vacaciones familiares en la isla de Rhodes, donde también se ordenó un reembolso parcial por problemas con el acceso a reposeras.
En aquella oportunidad, la empresa turística argumentó que se trataba simplemente de una “competencia pacífica” entre huéspedes para obtener los mejores lugares junto a la piscina. Sin embargo, el portavoz judicial Patrick Skeries resumió la postura del tribunal con una definición contundente: “El operador turístico está obligado a intervenir”.