La ceremonia de los Premios Martín Fierro 2026 dejó uno de los momentos más comentados de la noche cuando Moria Casán, Georgina Barbarossa y Carmen Barbieri se mostraron juntas arriba del escenario después de años de distancia y enfrentamientos públicos. Sin embargo, apenas un día después del evento, Barbarossa decidió aclarar qué ocurrió realmente detrás de ese acercamiento que generó repercusión en televisión y redes sociales.
Durante la emisión matutina de A la Barbarossa, la conductora explicó que el abrazo con Casán no significó una reconciliación definitiva, sino un gesto cordial dentro del contexto de la premiación. Todo surgió cuando la panelista Analía Franchín le consultó si había logrado limar asperezas con la diva.
“No, no, fui a saludarla. Me preguntó Santiago si quería subir y fui la primera en levantarme. ¿Cómo no voy a saludar a mis compañeras?”, respondió Georgina, en referencia al conductor Santiago del Moro.
Qué se dijeron Moria y Georgina en el escenario
A pesar de la aclaración, Barbarossa reconoció que existió un intercambio emotivo con Casán frente a todos los presentes. “Me dijo unas palabras muy lindas al oído, no voy a contarlas y yo también. Fue muy lindo lo que me dijo”, confesó.
La conductora también reflexionó sobre el paso del tiempo y el contexto social actual, marcado por fuertes divisiones políticas y personales. “No tengo ningún problema, antes no la saludaba, era como una pared. Me parece que en un país donde hay una grieta y no podés hablar con nadie porque sos mileista o kuka, ya está. Somos grandes, somos abuelas”, expresó.
Más adelante volvió a relativizar el alcance del acercamiento: “No quiere decir que seamos íntimas, ya está”.
Georgina Barbarrosa debió ser atendida por un grave cuadro de estrés.
Georgina Barbarrosa debió ser atendida por un grave cuadro de estrés.
El origen de la histórica pelea entre Georgina y Moria
El vínculo entre ambas figuras llevaba años completamente roto. La pelea comenzó a mediados de los 2000, cuando Casán realizó declaraciones públicas sobre Miguel “El Vasco” Lecuna, esposo de Barbarossa, quien atravesaba un tratamiento por adicciones.
Según recordó Georgina en distintas entrevistas, Moria habló sobre esa situación en televisión mientras Lecuna continuaba en rehabilitación. “Dijo que todos sabían muy bien que era alcohólico y drogadicto”, recordó la conductora sobre aquellas declaraciones que marcaron el quiebre definitivo.
“Después siguió hablando mal de mi marido, incluso después de muerto. Por eso no la perdono ni la perdonaré nunca”, había declarado tiempo atrás.