29 de noviembre de 2025 - 06:00

Eva y Nadia traen a Mendoza el espíritu del folclore antiguo

Con una propuesta que rescata sonoridades históricas del siglo XX, Eva Sola y Nadia Szachniuk estrenan en Mendoza Hasta que aclare, su obra más conceptual y ambiciosa.

Este sábado, a partir de las 21 hs, en la Sala Tito Francia del Espacio Le Parc (entradas en Entradaweb), Mendoza recibirá un espectáculo que mira hacia las raíces más profundas del folclore argentino y, al mismo tiempo, actualiza su espíritu con una sensibilidad contemporánea. Eva Sola y Nadia Szachniuk llegan con Hasta que aclare, su tercer trabajo discográfico (grabado con el apoyo de la Universidad de Congreso) y el proyecto más ambicioso de un dúo que lleva décadas explorando el repertorio anónimo, los cantos del noroeste y la vidala como núcleo poético y sonoro. El concierto mendocino no será sólo la presentación de un EP grabado en junio de 2025: será también una puesta en escena de la memoria musical argentina, de ese puente entre las antiguas expresiones populares y las primeras compañías artísticas que consolidaron el folclore como identidad nacional.

El corazón conceptual de Hasta que aclare late en la elección de un instrumento casi perdido: el arpa criolla o arpa popular. Introducida por los jesuitas durante el período de las Misiones, el arpa se difundió inicialmente en la música litoraleña y paraguaya, pero también tuvo una presencia significativa en el folclore del noroeste. Su uso se fue desdibujando a mediados del siglo XX, hasta desaparecer casi por completo. Retomarla hoy implica, para Eva y Nadia, no sólo un gesto musical, sino un acto de recuperación histórica: volver a un sonido que acompañó a los primeros conjuntos y compañías regionales, como la célebre Compañía de Arte Nativo de Andrés Chazarreta en Santiago del Estero, cuando la música y danza “nativas” comenzaban a instalarse en los teatros porteños y a circular en los sellos discográficos. Ese tránsito, hacia los años ‘40, consolidó un paisaje cultural donde el folclore y el tango se afirmaron como lenguajes de identidad popular.

Para este trabajo, el dúo convocó al arpista Lorenzo París, cuya presencia aportó no sólo virtuosismo sino también un testimonio viviente del quehacer musical de los años ‘50. La formación que colaboró en el EP se completa con figuras fundamentales de la escena actual: Seba Castro en guitarra y Facundo Guevara en percusión, dos músicos de trayectoria internacional que suman solidez rítmica y profundidad estilística; y Andrés Pilar en piano, referente indiscutido del instrumento en el folclore contemporáneo.

Con una paleta tímbrica amplia, un repertorio históricamente fundamentado y una búsqueda estética que respira tradición y renovación, la presentación de Hasta que aclare en Mendoza promete ser uno de los eventos folclóricos más singulares de la temporada. Estilo pudo hablar durante la semana con Eva Sola, quien anticipó algunas de las características de la presentación en Mendoza y habló también de los lazos que la unen a esta provincia.

—¿En el show de este sábado en Mendoza presentan un disco?

—Vamos a presentar un disco que se llama Hasta que aclare, es un EP, un disco cortito. Es el trabajo que grabamos este año. Y por supuesto va a estar acompañado de una buena cantidad de otras canciones. Así que es un show completo de temas nuevos y algunos de otros discos también.

—¿Cómo se constituyeron como dúo?

—Este dúo nace allá lejos y hace tiempo, 30 años te diría, pues somos las dos oriundas de Salta y nos conocemos desde el colegio secundario, y ya por aquellos tiempos empezamos a cantar. Nosotras arrancamos cantar vidalas. Ese es el género folclórico que nos une y durante mucho tiempo de chiquitiquitas estuvimos cantando vidalas. Luego las dos nos dedicamos a la música y seguimos viviendo juntas en Buenos Aires, donde seguimos cantando. Siempre nos acompañó el canto y la vidala, hasta que en un momento, en 2011, nos proponen grabar nuestro primer disco y, bueno, ahí es cuando nace el dúo profesionalmente.

Grabacion dia 2 Eva y Nadia foto Kaloian-56

—Vos tenés, por otro lado, trayectoria también como cantante de tango…

—Sí, hago tango también, como solista. Y tengo por delante un par de proyectos tangueros.

—Podría decirse que la raíz de la música que ustedes hacen está en el folclore salteño…

—Más bien del noroeste diría, porque la vidala es ese género dentro del canto con caja, que son las vidalas, las coplas, las bagualas. Nosotras, particularmente, nos concentramos en la vidala, que es de todo el noroeste argentino. En particular de Santiago del Estero, de Tucumán, Rioja, Catamarca. Ahí es como el centro geográfico de la vidala. Y a partir de ahí viene la búsqueda del resto del repertorio, para acompañar a la vidala. Y así es como se va armando y ampliando. La mayoría son canciones del noroeste argentino, como dije, de una cierta época bastante temprana, primera parte del siglo XX, canciones de origen anónimo o recopilaciones que conservan un espíritu popular.

—¿Que tengan ese espíritu popular es lo que las lleva a elegirlas como parte del repertorio?

—Claro, siempre siguiendo ese espíritu de las vidalas y del canto con cajas, que son expresiones del canto popular anónimo. Del boca en boca, y que a nosotros nos llegan a través de los trabajos de grandes recopiladores. Las vidalas son de los cantos más antiguos de nuestro folclore. Y después se empieza a codificar y nacen los autores, los poetas del folclore, como pasó también en el tango. Pero si bien nosotras hacemos varias canciones de autores, las canciones de los autores que hacemos conservan un poco ese espíritu de la poesía anónima y más popular.

Linaje poético y mendocino

Eva Sola es nieta de dos grandes figuras de la cultura mendocina, como son Alfonso Sola González y Graciela Maturo. Alfonso fue uno de los más importantes poetas de la generación del 40, nacido en Entre Ríos pero radicado en Mendoza desde muy joven, autor de obras como Cantos a la noche y Cantos para el atardecer de una diosa. Mientras que Graciela Maturo fue una escritora, poeta, investigadora y ensayista, nacida en Santa Fe pero que vivió muchos en Mendoza. Autora de libros de poesía como El mar que en mí resuena, Memoria del trasmundo y Cantos de Orfeo y Eurídice, entre otros

—¿Sos de la familia del poeta Sola González?

—Soy nieta de Alfonso Sola, sí.

—O sea que venís de una familia de poetas y artistas...

—Sí, sí. Mi papá, Tristán, es el hermano más grande de los seis hijos de Sola González. Una familia atravesada por el arte, por la música, por la literatura.

—Y sos nieta también de Graciela Maturo, una gran poeta…

—Claro. Mi abuela, que falleció el año pasado.

—¿Y qué recuerdo tenés de ellos?

—De mi abuelo nada, porque no lo conocí. Él murió joven, en el 75 y yo nací en el 81. Pero mi abuelo Alfonso es un mito en la familia, es una figura muy mística, muy idealizada también, para todos. Y mi abuela, a quien sí conocí, la recuerdo como una trabajadora incansable, no era una abuela muy típica. No era una abuelita de postres y de caramelo. Era una abuelita de libros y cuadernos y de charlas filosóficas.

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