El fin de semana, millones de espectadores de todas partes del mundo fueron testigos de una escalada inédita, evento que fue transmitido en vivo por la plataforma de Netflix. Se trata de la histórica hazaña del escalador estadounidense Alex Honnold . Luego de un gran esfuerzo durante una hora y media, Alex se convirtió en la primera persona en conquistar el Taipei 101 en la modalidad de "free solo".
El rascacielos, ubicado en en la capital de Taiwán tiene 508 metros de altura, lo que representó un gran desafío y riesgo extremo al ser escalado sin cuerdas, arnés ni red de seguridad. El escalador tardó una hora y media para alcanzar la cima.
Embed - Alex Honnold BEST MOMENTS Free Soloing Taipei 101 | #SkyscraperLIVE | Netflix
El edificio fue el más alto del mundo entre 2004 y 2010, antes de ser superado por la Torre Willis de Chicago y el Burj Khalifa en Dubái.
Momentos de tensión durante la escalada
El evento no solo fue transmitido por la plataforma, sino que también, miles de personas se reunieron en los alrededores del rascacielos e incluso dentro del edificio para presenciar el ascenso. A medida que Alex subía por el edifico podía ver decenas de rostros sonreírle y dando apoyo detrás de los cristales, incluso el escalador desde una actitud confiada devolvía la sonrisa.
El primer gran obstáculo que enfrentó Alex Honnold fue la base del rascacielos. Este tramo inicial de 113 metros de losa inclinada de acero y vidrio, junto a dos estructuras metálicas de 4,3 metros conocidas como "ruyi", fue superado en menos de veinte minutos.
Superado ese tramo inicial, el escalador llegó al segmento más exigente, las llamadas "cajas de bambú". Estos ocho módulos superpuestos, que conforman el cuerpo principal del edificio entre los pisos 27 y 90, requirieron que Honnold desplegara toda su técnica a lo largo de 274 metros de ascenso vertical.
Embed
Uno de los momentos más impresionantes de Alex Honnold escalando el Taipei 101, el undécimo edificio más alto del mundo. pic.twitter.com/kI2UYua3Wg
Uno de los momentos más emotivos ocurrió a los 44 minutos de ascenso, cuando su esposa, Sanni McCandless, lo saludó desde una de las ventanas del edificio mientras seguía de cerca su progreso.
La fase final, considerada la más peligrosa por los organizadores, comenzó al alcanzar la torre superior. Allí, los desplomes exigieron toda la fuerza de sus brazos para avanzar por los anillos hasta la aguja. Luego de una hora y treinta y un minutos de esfuerzo ininterrumpido, Honnold alcanzó la cima, y se colocó sobre una pequeña esfera metálica suspendida sobre el vacío.
Embed
ALEX HONNOLD AFTER COMPLETING HIS FREE SOLO OF TAIPEI 101: "Sick."
Al llegar al punto más alto, se puso de pie con los brazos levantados ante la ovación de la multitud abajo. Para inmortalizar el momento, sacó su teléfono y se tomó una selfie . Esta imagen, en los últimos días ha generado gran repercusión en redes sociales, ya que no solo deja registro del propio Alex de su gran hazaña, sino también representa un récord en la historia del alpinismo.