Un nuevo escándalo sacude la televisión argentina tras las polémicas declaraciones de Eliana Guercio al referirse a una de las participantes de Gran Hermano: Generación Dorada.
La panelista afirmó que a Yipio se le "permiten" insultos por su peso corporal. Georgina Barbarossa tuvo que frenarla en vivo y las redes sociales estallaron.
Un nuevo escándalo sacude la televisión argentina tras las polémicas declaraciones de Eliana Guercio al referirse a una de las participantes de Gran Hermano: Generación Dorada.
La panelista de A la Barbarossa se refirió de manera despectiva a Yisela “Yipio” Pintos, actual participante de Gran Hermano Generación Dorada, vinculando su permanencia en el reality con su aspecto físico.
El conflicto se originó cuando en la mesa de debate se comparó el caso de la uruguaya con el de Carmiña Masi, recientemente expulsada por comentarios racistas. Guercio, sin filtros, lanzó una frase que encendió la mecha: “Si Carmiña pesara lo que pesa Yipio, no pasaba nada. Es la verdad”.
Según la exvedette, existiría una supuesta tolerancia diferencial basada en el cuerpo de los concursantes, afirmando que “se le permiten más cosas, estos tipos de comentarios, a una persona gordita que a una flaquita”.
La tensión en el estudio aumentó cuando Guercio redobló la apuesta, asegurando que si los comportamientos de Yipio los realizara una participante delgada, "ya estaría colgada en la Plaza de Mayo".
Ante estas sentencias, su compañero Diego Brancatelli calificó sus palabras como “un espanto” y “un montón”. Por su parte, la conductora Georgina Barbarossa intervino de forma inmediata y contundente para poner un límite: “No te lo voy a permitir. No se dice eso. Se cancela”.
El impacto de sus declaraciones no tardó en llegar a las redes sociales. Los usuarios manifestaron un repudio total, calificando el pensamiento de la panelista como "un asco" y cuestionando su idoneidad para ocupar un lugar en un panel de televisión. Asimismo, el entorno de la jugadora uruguaya reaccionó; su pareja salió al cruce cuestionando lo fácil que resulta para algunos hablar del cuerpo ajeno.
A pesar de las críticas y el momento de censura en vivo, la panelista intentó minimizar sus dichos alegando que solo estaba "exacerbando" la situación para marcar un punto. Mientras tanto, el debate queda instalado sobre la importancia de erradicar los prejuicios y estereotipos en los medios de comunicación, en un contexto donde el público ya no tolera este tipo de discursos discriminatorios.