14 de noviembre de 2025 - 11:47

El reestreno en cine de "The Rocky Horror Picture Show", en Aconcagua Radio

Un repaso de esta película de culto imaginada por Richard O'Brien y que llega a las salas en su 50° aniversario.

Entre las novedades de cine de esta semana, la que destaca por su particularidad es el reestreno en nuestras salas de The Rocky Horror Picture Show, que podríamos considerar una de las películas más de culto entre las películas de culto, si se nos permite la expresión. Se trata de una mezcla de comedia musical y terror que, desde su estreno en 1975 o, mejor dicho, desde que empezó a establecerse el fenómeno, en 1976, se ha transformado en un ícono cinematográfico, estético y cultural y ha influido en numerosas obras, no sólo de cine, sino también de otras artes.

La figura central detrás de este fenómeno tiene un nombre y es el de Richard O’Brien, un actor británico que creció en Nueva Zelanda y regresó después de su adolescencia a Inglaterra.

El creador de The Rocky Horror Picture Show

Si bien se crio en los campos neozelandeses, creció bajo el influjo de las historietas, del rock, del teatro y de las películas de terror y ciencia ficción, así que cuando se volvió a instalar en Londres le dio rienda suelta a su pasión, ya como profesional. Así que comenzó estudió artes escénicas y comenzó a participar como actor, como cantante y como bailarín en algunas puestas, como Jesucristo Superstar o Hair, dos emblemas del teatro musical. Pero para principios de los 70 tenía poco trabajo, poco dinero, acaba de tener un hijo y le rondaba una idea: rendirle tributo a todos sus gustos y pasiones y combinarlos con aquellas historietas, aquellas películas de clase B de las que disfrutaba, así que comenzó a escribir una obra musical, pero muy original, porque en ella, en lugar de seguir los patrones del género, apostó a que esta tuviera esas influencias que a él lo movían, que fuera original y desenfadada.

Después de idas y vueltas, eso se transformó en lo que más tarde se llamaría The Rocky Horror Show, un musical para el que convocó al director Jim Sharman y que se estrenó en 1973. Fue un éxito, no sólo por la fuerza de la propuesta, por la irreverencia, los temas que trataba, sino también por el increíble talento del elenco elegido, que estaba integrado por el mismo O’ Brien y, entre otros, por el protagonista, el actor Tim Curry, que por entonces empezaba a mostrar el talento que después disfutaríamos en numerosas otras producciones.

Una mezcla de terror y comedia musical

¿Qué es lo que proponía el musical? Contaba la historia de un matrimonio que, después de asistir a una boda, decidía ir a visitar a un famoso médico que había sido mentor del hombre de la pareja. Sin embargo, en el camino el auto pinchaba una rueda y tenían que pedir ayuda en el castillo que estaba al lado del camino. Al ingresar al castillo, eran recibidos por una galería increíble de personajes, entre tenebrosos y desopilantes: un mayordomo, un científico loco y travesti inspirado en el doctor Frankestein y una secta de transilvanos. El matrimonio es invitado a vivir todo el ritual que concluye en la creación de un monstruo, parecido al de Frankestein, pero que bello y perfecto (llamado Rocky Horror), excepto por su cerebro, que encarna el ideal físico de los que están allí.

El toque de Hollywood en The Rocky Horror Picture Show

El musical resultó tan exitoso que la Metro Goldwyn Mayer se interesó en trasladarlo al cine y con la exigencia de contar con un elenco exitoso, el musical se transformó en The Rocky Horror Picture Show, con guion del propio O’Brien, música de Richard Hartley y la dirección del propio Sharman. Tim Curry mantuvo el rol del doctor Frank N Furter, pues su papel es el más importante, pero el matrimonio fue protagonizado por dos apuestas de la Metro: Barry Bostwick y Susan Sarandon.

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The Rocky Horror Picture Show (1975): Susan Sarandon y Barry Bostwick en una escena de la película. Atrás, Richard O'Brien.

The Rocky Horror Picture Show (1975): Susan Sarandon y Barry Bostwick en una escena de la película. Atrás, Richard O'Brien.

La película se estrenó en agosto de 1975 y al principio causó impacto y confusión en los críticos y una moderada recepción para el público. Pero, como se sabe, cada obra artística necesita su tiempo y su lugar, y ese tiempo y su lugar se tradujo en algo increíble: la trasnoche de los cines. Los productores empezaron a notar que la película pasaba sin pena ni gloria por todas las exhibiciones que se programaban, pero, sin embargo, en las funciones nocturnas el cine se llenaba, así que reforzaron esa particularidad y a partir de 1976 The Rocky Horror Picture Show se convirtió en un fenómeno que le permitió exhibirse por largos años, tener una secuela, alimentar numerosas otras puestas del musical en teatros de todo el mundo e influir la cultura rock, la teatral y la estética en todo el mundo.

La influencia de David Bowie en The Rocky Horror Picture Show

Ahora bien, ¿qué hacía tan particular y atractiva a esta obra? Pues nada menos que muchos de los aspectos que marcaron de algún modo la estética de esos años. En esos tiempos, los musicales como Jesucristo Súper Star y Hair habían causado sensación y lo mismo había pasado con óperas rock como Tommy o Quadrophenia, de la banda The Who. Además, un artista en particular marcaba el camino con su música innovadora y su estilo andrógino: David Bowie, que para sus shows y sus discos solía encarnar a diversos personajes, como el extraterrestre Ziggy Stardust.

Una especie de mezcla de Bowie con Víctor Frankestein es justamente el personaje que interpreta Tim Curry, el doctor Frank N Furter, un científico loco, travesti que quiere crear a un personaje a la manera de Frankestein, pero que sea una especie de Adonis, perfecto físicamente, sólo para satisfacer sus placeres sexuales.

Las canciones, el vestuario, la estética gay, el humor y los múltiples homenajes, todos mezclados, son los que hicieron de The Rocky Horror Picture Show ese fenómeno de culto que hace que hoy se reestrene la película, a propósito de sus 50 años, y que en muchas de las funciones, especialmente en Inglaterra y Estados Unidos, parte del público asista vestido como los personaje de la película e incluso interpreten canciones y coreografías entre las butacas, mientras transcurre la película.

Podés escuchar las columnas de Fernando G. Toledo y la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com

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