Ricardo Darín atraviesa una etapa de plenitud donde los afectos mandan por sobre las luces del éxito internacional. A sus 69 años, el protagonista de Argentina, 1985 decidió que su carrera debe adaptarse a su familia y no al revés, consolidando un presente de gran estabilidad junto a su esposa, Florencia Bas.
Este cambio de paradigma no implica un retiro, sino una selección estratégica de sus compromisos profesionales. La llegada de Dante, su único nieto, fue el catalizador que lo impulsó a transformar su rutina para estar más cerca de sus seres queridos en España y fortalecer la unión con su círculo íntimo.
¿Por qué Ricardo Darín decidió instalarse en España?
La razón detrás de este nuevo rumbo es la búsqueda de una autenticidad que el actor prioriza frente a la exposición mediática. Darín explicó recientemente que lleva una vida austera porque prefiere cuidar sus ahorros y disfrutar de la sencillez, evitando cualquier tipo de ostentación sobre su patrimonio. Esta filosofía de vida le permite seleccionar proyectos específicos sin la presión de la urgencia económica, eligiendo residir en sus refugios de Palermo, Madrid o Punta del Este según lo dicten sus afectos.
En este marco, programó una gira por España con la obra Escenas de la vida conyugal, una pieza que ya conoce bien y que le permite trabajar mientras reside cerca de su hijo Chino. Al mismo tiempo, mantiene su vigencia en la industria argentina con el rodaje de la segunda temporada de El Eternauta para Netflix, demostrando que el equilibrio entre lo global y lo íntimo es su prioridad actual.
La relación de Darín con Florencia Bas, tras casi 40 años juntos
La estabilidad de su matrimonio de casi 40 años con Florencia Bas funciona como el eje fundamental que sostiene cada una de sus decisiones actuales. Para el artista, ver la evolución de su familia y observar a su hijo en el rol de padre es hoy un motivo de alegría y de introspección mucho más profundo que los reconocimientos externos recibidos durante su trayectoria.
Sus días transcurren entre residencias clásicas de interiores modernos en Buenos Aires y propiedades tranquilas en el exterior, reflejando su preferencia por el bajo perfil. A pesar de haber comenzado su trayectoria profesional a los dieciséis años, Darín elige transitar esta etapa con serenidad, priorizando siempre la cercanía afectiva en cada paso que da.