Con entradas agotadas, Amauta celebra sus 50 años en el teatro Independencia
El histórico grupo mendocino de música andina llega a su medio siglo de vida. Su legado se celebra esta noche en el teatro Independencia, con entradas agotadas.
Hablar de Amauta es reconocerse instantáneamente en nuestra propia cultura: formado hace 50 años, en tiempos donde florecía una música que prefería las raíces al imperativo comercial, y lo contestatario a lo pasatista, el grupo acompañó buena parte de nuestra historia cultural, teniendo como bandera lo andino.
Ahora, que cumple -decíamos- medio siglo de trayectoria, se prepara para celebrar su legado, este sábado 22 de noviembre a las 21, en el teatro Independencia. Las entradas, que eran gratuitas, se agotaron rápidamente.
Con cinco discos publicados y grandes obras conceptuales en su recorrido, Amauta llega a este aniversario con una formación actual integrada por Eduardo Salvatierra, Daniel Isuani, Camilo Jiménez y Roberto Tristán, y estarán acompañados por Quique Oesch y Marcelo Sánchez como músicos invitados.
La música andina y la exploración
Su historia, han comentado repetidamente sus integrantes, está marcada no solo por la permanente interpretación y reinterpretación de lo "andino", sino por un espíritu artístico abierto, que ha llevado a que en estos años Amauta fuera un centro creativo que incluyó músicos, actores, colaboradores, transformándolo en un proyecto amplio y en permanente evolución. Un espíritu de puertas abiertas.
image
Su dinámica interna permitió que convivieran artistas provenientes de universos muy distintos: rock, jazz, música clásica, folclore y otras tradiciones. El único requisito fue siempre la afinidad artística y humana. Esa mezcla de miradas terminó definiendo una estética que hoy resulta difícil de encasillar. Con el tiempo, la fusión fue imprimiendo un sello propio sin que el grupo perdiera la raíz andina que lo fundó hace 50 años.
Esa diversidad también explica la relevancia cultural que alcanzó la agrupación, incluso en ausencia de un éxito masivo. Amauta funcionó como un espacio de formación, intercambio y experimentación para varias generaciones de músicos mendocinos.
Definir un estilo, sin embargo, sigue siendo un desafío. El concepto de “música andina” suele reducirse al imaginario del norte argentino, pero para el grupo se trata de un territorio mucho más amplio: todo lo que se ha creado dentro de la cordillera, desde las culturas precolombinas hasta los encuentros posteriores con influencias europeas, africanas y de otras tradiciones. Ese cruce de raíces, sumado a las coincidencias culturales que históricamente existieron entre pueblos distantes, abrió la posibilidad de establecer diálogos naturales entre lo andino, lo celta, lo griego o lo oriental.
Muchos de los paisajes sonoros que construyeron surgieron justamente de esa combinación de timbres, especialmente cuando buscaron evocar mitologías, leyendas o imaginarios vinculados al mundo ancestral.
De esa lógica nacieron sus obras conceptuales, un formato que la agrupación prefiere por encima de las canciones individuales. Su último trabajo, editado el año pasado, “Los secretos del viento”, se apoya en la idea de que el viento —símbolo de movimiento y de frontera abierta— fue históricamente un transportador de sonidos, influencias y memorias.
Antes de eso, el grupo había editado "Mensajeros del agua clara" (1999), "Flor y Canto" (2001), "Madre Tierra" (2003) y "Mensajeros" (2009). Y aunque parece ser un debut discográfico tardío, ya antes habían participado del histórico cassette "A los palos con las águilas", editado en Mendoza en 1983, una producción que reunió a proyectos emblemáticos de la época.
Pero hay también otra historia: la que los vinculó con la región. Como el emblemático festival Víctor Jara realizado en 1986 en Santiago de Chile, además de otras presentaciones en distintas ciudades de ese país.
Amauta también dejó su marca en las celebraciones vendimiales, para las que compuso música en varias ediciones departamentales y en la Fiesta Nacional de la Vendimia, donde incluso actuó en vivo.