El periodista Chiche Gelblung recibió el alta médica este viernes, luego de permanecer casi un mes hospitalizado en el Sanatorio Mater Dei.
A los 82 años, el reconocido periodista abandonó el Sanatorio Mater Dei luego de casi un mes de internación tras una descompensación en su casa.
El periodista Chiche Gelblung recibió el alta médica este viernes, luego de permanecer casi un mes hospitalizado en el Sanatorio Mater Dei.
El conductor de 82 años había ingresado de urgencia a la unidad de terapia intensiva el pasado 18 de mayo, tras sufrir una descompensación en su domicilio que requirió un seguimiento médico permanente debido a su condición general y antecedentes recientes.
Durante la internación, Gelblung padeció un virus intrahospitalario con una fuerte elevación de glóbulos blancos y fiebre, lo que demoró una intervención quirúrgica necesaria por una trombosis en el tobillo que presentaba una obstrucción arterial.
Además, los profesionales evaluaron las secuelas de un accidente doméstico ocurrido semanas antes de su ingreso y su evolución tras la colocación de dos stents cardíacos el pasado 20 de abril.
A pesar de la complejidad de su cuadro, la vocación periodística de Gelblung se mantuvo intacta. Desde la clínica, el conductor continuó conectado a la realidad, enviando mensajes y realizando videollamadas a sus colegas para discutir temas de actualidad.
"Por más que esté en una clínica, no pueden dejar de ser periodistas", señalaron desde su entorno, destacando que el conductor incluso ignoró recomendaciones de reposo absoluto en internaciones previas para volver rápidamente al trabajo.
El regreso a la actividad laboral es inminente. Según confirmaron allegados, Gelblung "no se soporta más sin trabajar" y tiene previsto retomar la conducción de su programa en Radio del Plata este viernes, o a más tardar el sábado 13 de junio, sin descartar apariciones en televisión.
Con una trayectoria marcada por la omnipresencia en los medios, el histórico creador de Memoria demuestra una vez más que su compromiso profesional es el principal motor de su vitalidad.