31 de julio de 2026 - 15:00

La nueva vida de Dolores Trull: giro de vida a sus 50 años, playa y dos negocios que son un éxito

La modelo argentina que brilló en los años 90 cambió los desfiles internacionales por el trabajo artesanal y una rutina más tranquila.

La nueva vida de Dolores Trull tiene poco que ver con las pasarelas de París, Milán y Nueva York que marcaron sus años de mayor exposición. A los 50, la exmodelo argentina atraviesa una etapa atravesada por la creatividad, el trabajo manual, el contacto con el mar y dos emprendimientos que crecieron lejos de los flashes.

De las campañas internacionales a trabajar con martillo y soplete

Durante los años 90, Dolores Trull integró una generación de modelos argentinas con presencia internacional. Trabajó en las principales capitales de la moda, pero eligió alejarse del circuito cuando todavía conservaba notoriedad, en lugar de sostener una carrera que ya no la representaba.

Su interés por el diseño la llevó a tomar talleres de joyería. Allí apareció una nueva vocación: no solamente imaginar una pieza, sino atravesar todo el proceso, desde el boceto hasta el trabajo con pinzas, limas, martillos y soplete.

DT Jewellery, el proyecto que empezó con apenas tres anillos

La primera marca que convirtió esa búsqueda en una actividad profesional fue DT Jewellery. Trull contó que comenzó con tres anillos y que, con el tiempo, amplió la propuesta a dijes, gargantillas, brazaletes y otras piezas producidas en series limitadas.

El diferencial no está planteado desde el lujo ostentoso, sino desde una lógica artesanal. Sus colecciones toman elementos de recuerdos, libros y viajes. La diseñadora participa directamente en el taller y mantiene una producción limitada.

Anna et Camille, moda lenta y básicos reversionados

La joyería no es su único negocio. Junto con la diseñadora Verónica Santesteban impulsó Anna et Camille, una marca nacida durante la pandemia y enfocada en básicos reversionados, materiales de calidad y ediciones limitadas.

El proyecto mantiene una filosofía cercana a la de sus joyas: prendas pensadas para durar, producción controlada y una identidad que prioriza el diseño. Trull volvió así a la moda, pero desde la creación y las decisiones empresariales, no desde la pasarela.

La playa se convirtió en su refugio fuera del trabajo

En paralelo, la exmodelo reorganizó sus prioridades. Los viajes y las estadías cerca del mar pasaron a ocupar un lugar importante. La playa funciona como un espacio de descanso, caminatas y tiempo compartido con su familia, lejos del ritmo de las campañas.

Junto a su marido, Alejandro Pueyrredón, y sus hijos, Cala y Félix, construyó una rutina distinta. La sensibilidad estética de sus años como modelo se transformó en materia prima para diseñar y emprender.

LAS MAS LEIDAS