5 de junio de 2026 - 23:38

Blues, rock y psicodelia esta noche con Los Espíritus

La banda porteña, referente del rock argentino, presenta en Luján un show que abarca su obra y algunas novedades.

Desde que nacieron en el barrio porteño de La Paternal en 2010, Los Espíritus, la banda liderada por Maxi Prietto, fue creciendo hasta trascender el under y obtener reconocimiento internacional. El camino no fue lineal ni sencillo, pero la música siempre funcionó como brújula.

Sus primeros pasos los dieron con el EP Hacele caso a tu espíritu y los singles "El Gato" y "Lo echaron del bar", este último convertido en éxito en las radios mexicanas. La respuesta del público fue inmediata: con su primer álbum homónimo ganaron el premio Revelación 2013 del suplemento No de Página/12, un reconocimiento que los catapultó hacia una escena más amplia.

Lo que vino después confirmó que no se trataba de un destello. Con Gratitud (2015) llegaron a los escenarios internacionales, y en 2017 lanzaron Agua ardiente, que los llevó a recorrer Colombia, México, Uruguay, España, Francia y Costa Rica, entre otros países. Ese disco fue elegido por la prensa especializada como uno de los mejores del año, y el año cerró con un show en el Microestadio Malvinas Argentinas que marcó un antes y un después en su historia.

La banda atravesó una transformación profunda en su formación, un momento de quiebre que lejos de frenarlos los empujó hacia adelante. Un EP y un par de álbumes después —Caldero (2019) y Sancocho Stereo (2021)—, llegó La Montaña (2023), su sexto disco de estudio, que los confirmó como uno de los grupos más originales del rock iberoamericano. El álbum los encontró en un momento de madurez compositiva notable: grabado en los estudios ION por Mario Breuer y mezclado en Nueva York por Joe Blaney, contó con la participación de Marc Ribot —el guitarrista histórico de Tom Waits—, Dana Colley del grupo Morphine y Juanse de los Ratones Paranoicos, entre otros.

Hoy Los Espíritus están integrados por Maxi Prietto en voz y guitarra, Miguel Mactas en guitarra, Martín Ferbat en bajo, Pipe Correa en batería y Luciano Scalera en percusiones. Un quinteto que en vivo construye ese groove mántrico, cargado de ecos y reverberaciones, que se fue puliendo disco tras disco y que esta noche va a resonar en Luján de Cuyo. El show en 23 Ríos Craft Beer —desde las 22 hs, en Acceso Sur y Boedo— forma parte de una gira por Cuyo en la que la banda repasa toda su obra —desde los primeros temas hasta las novedades más recientes: Camina, Caro y Chop al Hielo— buscando, como siempre, darle dinámica y narrativa a cada set.

Estilo habló durante la semana con Maxi Prietto, frontman del grupo, quien anticipó detalles del show en Mendoza y soltó algunas definiciones sobre la banda y su búsqueda musical.

—¿Cómo es el show que traen este sábado a Mendoza?

—Estamos presentando un show en el que repasamos todos los discos, tratando de abarcar ritmos y momentos diversos, que le den dinámica y narrativa. Como novedad siempre incluimos alguna de las canciones que subimos recientemente: Camina, Caro y Chop al Hielo.

—La banda ha reconocido influencias de Manal, Pescado Rabioso y Color Humano. ¿Esa tradición del rock argentino los sigue interpelando hoy? ¿O hubo un cambio desde que empezaron hasta ahora?

—Ese es el sonido que nos inspira siempre, las letras de Manal, el sonido del rock fundacional argentino, junto a Hendrix, Captain Beefheart y el Blues de raíz. con el tiempo fuimos construyendo una identidad sonora y la búsqueda también nos lleva por rumbos desconocidos, trabajando las canciones intuitivamente. Tuvimos la suerte de compartir y zapar junto a Edelmiro Molinari, uno de nuestros referentes del Blues Psicodélico Argentino.

—¿Cómo son los procesos creativos de la banda?

—Llevo la letra y una idea rudimentaria de la parte musical que es la que pulimos entre todos. Por lo general tratamos de generar algo mántrico sobre lo que podamos hacer variaciones rítmicas e improvisaciones. Ahora estamos produciendo canciones nuevas y el procedimiento es totalmente nuevo para nosotros. Grabamos y componemos sin ningún tipo de limitación. La estructura de la canción puede cambiar totalmente y volvemos a grabar. Producir en nuestro estudio propio tiene ese beneficio.

—En alguna entrevista decís que les gusta “hallar la belleza en lo ordinario”. ¿Eso sigue siendo así o ha cambiado con el tiempo?

—Creo que la belleza tiene formas misteriosas de expresarse en la música. Nos gusta describir nuestro entorno y que forme parte de nuestra obra. Pero la letra se termina de completar con la música, necesita de ese sostén. Hay palabras que sobre una base de Blues cobran otra intención.

—El álbum de 2023 La Montaña contó con la participación de Marc Ribot y de otros músicos invitados de enorme trayectoria. ¿Cómo es el trabajo creativo en ese caso?

—Ribot es uno de los guitarristas que más nos inspiró. Contar con su participación en nuestra música es un sueño hecho realidad. Lo mismo ocurre con Los saxos barítonos de Dana Colley y la onda que le metió Juanse a Av Calchaquí. Complicaciones ninguna. El disco estuvo mezclado por Joe Blaney, así que él tomó muchas decisiones en cuanto a cómo dar lugar a esas participaciones, en que plano y cantidad, etc.

—La banda atravesó una transformación profunda en su formación ¿Cómo influyó eso en el sonido? ¿Qué se perdió y qué se ganó?

—Fue un momento de quiebre y un desafío. No tuvimos tiempo de pensar, simplemente nos encerramos en el estudio a crear. Empezaron a salir canciones y el sonido se fue organizando a medida que grabábamos. De ahí en más el sonido siguió puliéndose en cada álbum y hasta el día de hoy.

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