La estética que Mirtha Legrand construyó durante décadas frente a las cámaras también aparece en su hogar. La conductora reside desde hace más de 30 años en un amplio departamento de la zona de Palermo, donde predominan los muebles clásicos, las piezas de plata y las obras de arte.
Los ambientes poseen grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural y conectan el interior con vistas abiertas hacia la avenida y los parques cercanos. La decoración evita las tendencias minimalistas: cada sector está cargado de recuerdos, objetos familiares y referencias a su extensa trayectoria.
El departamento fue una sorpresa preparada por Daniel Tinayre
La historia de la mudanza tiene un componente personal. Según contó Mirtha en una entrevista, su esposo Daniel Tinayre compró, ambientó y organizó el traslado mientras ella se encontraba trabajando fuera de Buenos Aires.
Cuando regresó, él la buscó en Aeroparque, tomó un camino distinto y le anunció que quería mostrarle una sorpresa. Al llegar, las luces estaban encendidas y sus pertenencias ya habían sido trasladadas. La pareja se instaló allí y la conductora continuó viviendo en ese hogar después de la muerte del cineasta.
Tinayre también tuvo una influencia directa sobre la decoración. Algunos muebles fueron seleccionados o intervenidos por él y todavía conservan detalles de marquetería, herrajes y terminaciones clásicas.
Un living atravesado por el arte y los recuerdos
El living principal se caracteriza por su amplitud y por los ventanales cubiertos con cortinas pesadas. Allí se distribuyen sillones de tres cuerpos en tonos claros, almohadones pastel, alfombras clásicas y mesas de mármol.
Sobre las superficies aparecen piezas de plata, lámparas, esculturas y numerosos portarretratos familiares. En lugar de esconder los recuerdos, Mirtha los integró como parte central de la ambientación.
Las paredes exhiben obras atribuidas a artistas como Alejandro Debonis, Héctor Basaldúa, Raúl Soldi y Lescano, entre otros. Los cuadros de gran formato conviven con objetos pequeños y fotografías que recorren distintas etapas de su vida.
El comedor conserva el estilo de sus grandes mesas
El comedor está organizado alrededor de una mesa de madera para ocho personas, acompañada por una importante araña de caireles.
La vajilla y los objetos de plata ocupan un lugar destacado. Servilletas bordadas, copas y piezas de cristalería completan un ambiente pensado para encuentros familiares y comidas más íntimas, lejos del estudio televisivo.
Una biblioteca del piso al techo y su espacio de trabajo
Uno de los ambientes funciona como escritorio y biblioteca personal. Las estanterías llegan casi hasta el techo y conservan libros antiguos, objetos de colección y recuerdos acumulados durante décadas.
El mueble principal responde al estilo Luis XV y fue restaurado o intervenido por Daniel Tinayre. Allí, Mirtha dispone de una mesa de trabajo y de un entorno más reservado para leer, organizar actividades y revisar asuntos vinculados con su vida profesional.
Cuatro dormitorios, vestidor y un patio de invierno
La distribución incluye cuatro dormitorios, uno de ellos en suite y con un vestidor amplio. También posee un sector de juegos o playroom, cocina con despensa, lavadero independiente y dependencias de servicio.
Uno de los balcones fue acondicionado como patio de invierno, con mesa, sillas y plantas. Ese rincón permite aprovechar la luz y las vistas sin abandonar la protección del interior.