Natalia Oreiro volvió a generar repercusión tras contar detalles de una de sus curiosas pasiones vinculadas con la arquitectura antigua. Durante una entrevista con Mario Pergolini en el programa Otro Día Perdido, la actriz habló sobre su fascinación por los objetos de época y aclaró el verdadero motivo por el que tiene varios inodoros antiguos en sus propiedades.
La conversación surgió en medio de la promoción de Nada entre los dos, película que protagoniza junto a Gael García Bernal. Entre risas y comentarios irónicos, Pergolini le preguntó directamente si era verdad que coleccionaba inodoros, una versión que desde hace años circula alrededor de la actriz.
Natalia Oreiro explicó por qué guarda inodoros antiguos
Lejos de negar completamente la situación, Oreiro aclaró que no se considera coleccionista, aunque reconoció que conserva varios modelos antiguos debido a su interés por preservar la estética original de las casas donde vive.
“No los colecciono. Me gusta mucho la arquitectura de época en general, pero siempre llama la atención el tema de los inodoros”, explicó durante la entrevista.
La actriz contó que desde hace más de dos décadas busca piezas originales para mantener intacto el estilo de propiedades antiguas, especialmente elementos relacionados con pisos, mayólicas y sanitarios clásicos.
La inesperada confesión sobre cuántos tiene
La charla tomó un tono más humorístico cuando Pergolini insistió con la cantidad de inodoros antiguos que guarda. El conductor comparó el interés de Oreiro por los diseños clásicos con la fascinación tecnológica de Agustín Aristarán por los modernos baños inteligentes.
Natalia Oreiro comparó el uso de celulares en la infancia con darle droga a los niños.
Natalia Oreiro comparó el uso de celulares en la infancia con darle droga a los niños.
gentileza
Mientras el estudio se reía, Natalia Oreiro recordó incluso una experiencia en un hotel de República Checa donde utilizó por primera vez un inodoro tecnológico con funciones automáticas de lavado y secado.
Sin embargo, dejó claro que sus preferencias van por otro lado. “A mí me gustan los diseños antiguos, los labrados, pintados a mano”, afirmó.