Alejandra "Locomotora" Oliveras, múltiple campeona mundial y referente indiscutida del boxeo femenino argentino, atraviesa un delicado momento de salud tras sufrir un ACV isquémico el pasado 14 de julio. Mientras se encuentra internada en terapia intensiva, sus dos hijos, Alejandro y Alexis, están a su lado, demostrando que el legado de lucha no solo es sobre un ring.
Alejandro, el mayor, tiene 31 años y se dedica al modelaje profesional. Con presencia activa en redes sociales, construyó una carrera en el mundo de la moda, participando en producciones fotográficas y eventos a lo largo del país.
Locomotora Oliveras
Los hijos de Locomotora Oliveras han heredado su compromiso y lealtad a sus vocaciones.
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Aunque eligió un camino alejado del deporte, el primogénito de la seis veces campeona del mundo exhibe - siendo instructor- la misma disciplina y constancia que marcó la extensa carrera de su madre.
Alexis, por su parte, tiene 27 años y optó por un rumbo completamente distinto. Amante de la cocina, actualmente se está formando como chef profesional. Desde pequeño mostró interés por las recetas y los sabores, y hoy trabaja para abrirse camino en un rubro competitivo. En su tiempo libre, trabaja en el gimnasio de su mamá.
Locomotora Oliveras tuvo que sacrificar mucho por la crianza de sus hijos
Alejandro y Alexis crecieron bajo la tutela de una madre que supo enfrentar las adversidades dentro y fuera del ring. En una entrevista con Caras TV, la jujeña recordó que "a los cuatro años ya sabían cocinar solos" y que "se cuidaban entre ellos cuando yo estaba concentrando", en alusión a sus períodos de entrenamiento o preparación para peleas.
Locomotora Oliveras
Los hijos de Locomotora Oliveras han heredado su compromiso y lealtad a sus vocaciones.
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La exboxeadora, de 47 años, nunca ocultó que se perdió momentos importantes en la vida de sus hijos, como cumpleaños o actos escolares. Pero siempre les explicó que el esfuerzo tenía una razón: "Si no fuera por eso, estaríamos los tres en la miseria", confesó.
Más allá de los títulos mundiales y los reconocimientos deportivos, Alejandra Oliveras construyó una familia con valores firmes: el esfuerzo, la autosuperación y el amor incondicional. Hoy, mientras ella enfrenta una nueva batalla, sus hijos la acompañan con el mismo coraje que heredaron de ella.