Hacer un viaje fuera de Mendoza es un lindo ejercicio, no solamente porque es bonito viajar y conocer lugares y gente nueva, sino porque así aprendemos a valorar la hermosa provincia en que vivimos.
Definitivamente Mendoza es un hermoso lugar para vivir. De nosotros y de nuestros hijos dependerá cuidar y defender todas estas cosas, que han hecho que Mendoza se destaque no sólo a nivel nacional sino mundial. Sobre todo, debemos custodiar la fuente de toda vida: el agua.
Hacer un viaje fuera de Mendoza es un lindo ejercicio, no solamente porque es bonito viajar y conocer lugares y gente nueva, sino porque así aprendemos a valorar la hermosa provincia en que vivimos.
Al volver nos reencontramos con la tranquilidad que suele reinar en los barrios, la limpieza de las calles, el verdor de las arboledas que son las dueñas de la ciudad, la pureza de nuestra agua, y muchas otras cosas más que nos hacen felices.
Por supuesto no es un lugar perfecto, hay muchos detalles que podría mencionar y quitarle el velo romántico a esta nota, pero definitivamente Mendoza es un hermoso lugar para vivir.
Y más lindo se hace cuando descubrimos que todo se ha hecho con el esfuerzo de generaciones enteras. Acá no crecen los árboles si no se riegan, las veredas no se limpian solas y la tranquilidad… Bueno, esa se contagia.
De nosotros y de nuestros hijos dependerá cuidar y defender todas estas cosas, que han hecho que Mendoza se destaque no sólo a nivel nacional sino mundial.
Sobre todo, debemos custodiar la fuente de toda vida: el agua.
¡Mendocinos, a defender nuestra identidad!
* Franco Alejandro Pagano. DNI: 33.761.584.