El pasaje San Martín y los años sesenta

Pasaje San MartÍn
Pasaje San MartÍn

Por mi insólita costumbre de leer el diario de atrás para adelante, en la mañana del 17 de septiembre, muy temprano, encontré una interesante y completa nota en la página 24 sobre el Pasaje San Martín. La mayoría de los datos eran desconocidos para mí, pero contenía una linda noticia: la puesta en valor del lugar por medio de una importante restauración.

Confieso que cuando era chica la veía como una edificación más del centro. Recién en mi juventud comencé a transitarlo observando todo lo que contenía: departamentos, oficinas, sus antiguos ascensores y sus hermosos vitrales, etc.

Ahora con mucha nostalgia agrego algo más. Mencionaré negocios que ya no existen tales como una casa de ropa primorosa para bebés donde mi madre compró ropita para sus nietos. En los años 60 estaba a la entrada sobre San Martín “Paviglianiti Hogar”, donde compré un tocadisco Winco. Cuando cerró esta casa abrió “Modas Nadya” que exhibía su ropa atrayente, moderna en varias vidrieras para lo cual había que entrar al pasaje.

A partir del ‘68 le di importancia al kiosco del señor Soto donde modistas importantes compraban revistas de moda nacionales e importadas como así también las de automovilismo y otros temas de interés. Durante años escuché a mi esposo (N. de la R: el periodista Bruno Rizzi) decir los sábados: “Voy a ver qué recibió don Soto” y por supuesto a pagarle. Eran compras pactadas con anterioridad o sea por encargo. En ningún otro lugar había tanto material de lectura nacional y especialmente extranjero.

Deseo que esta promesa de restauración revitalice este histórico y emblemático pasaje mendocino.

* Marcela Del Giusti de Rizzi. DNI 4.113.179

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