En el artículo anterior, dábamos cuenta de algunos usos correctos e incorrectos del pronombre ‘el cual’ y de sus variantes. Hoy nos seguiremos dedicando a este tema que parece ser motivo de duda para algunas personas, a la hora de escribir.
En el artículo anterior, dábamos cuenta de algunos usos correctos e incorrectos del pronombre ‘el cual’ y de sus variantes. Hoy nos seguiremos dedicando a este tema que parece ser motivo de duda para algunas personas, a la hora de escribir.
En la obra El buen uso del español, de las Academias, se nos indica que no se recomienda el uso de construcciones como ‘lo cual que’, ‘el cual que’ o ‘la cual que’, propias del español coloquial europeo, en las que se expresa consecuencia, como la incorrecta ”Ya ha agotado todos los recursos, lo cual que no hay nada que hacer”. Es preferible utilizar en su lugar “Ya ha agotado todos los recursos por lo que no hay nada que hacer”.
Hay, además de los ya indicados en la nota del pasado sábado, otros usos totalmente correctos, como aquel en que el pronombre forma parte de un complemento partitivo:
“Ha publicado cinco obras, tres de las cuales están ya agotadas”. Es igualmente correcto expresar el complemento partitivo en orden inverso: “Ha publicado cinco obras, de las cuales tres están ya agotadas”.
También es correcto el uso de ‘lo cual’ en cláusulas llamadas “absolutas”, que recogen lo expresado en un pensamiento anterior: “El gobernador afirmó: ’Es necesario encontrar a los culpables’. Dicho lo cual, el funcionario se retiró del lugar”. Además, luego de ciertas locuciones como ‘a consecuencia de, gracias a, a pesar de’, se puede usar ‘el cual’ y variantes: “Se sintieron con fuerza ráfagas de un viento huracanado a consecuencia de las cuales hubo destrozos importantes” y “Estudió intensamente durante tres meses, a pesar de lo cual no pudo aprobar el examen”; “Mis padres realizaron ingentes esfuerzos para costear mi educación, gracias a los cuales pude acceder a los estudios universitarios”; “Ha realizado una campaña de concientización del valor del ahorro, en virtud de la cual mucha gente ha abierto cuentas bancarias”.
Se registran locuciones con ‘cual’ sin artículo, tales como ‘a cual más’, o ‘a cuál más’: se trata de una locución con valor ponderativo; se antepone a un adjetivo referido a varias personas o cosas, para indicar que todas ellas compiten en presentar en grado sumo la cualidad expresada por el adjetivo; puede escribirse con tilde o sin ella pues ha perdido esta expresión su valor interrogativo: “Ha elegido para su trabajo a jóvenes profesionales, a cuál (a cual) más responsable”.
Otra locución bastante usada es ‘cada cual’, que equivale a “cada uno” y que tiene un valor generalizador: “Si quiere invertir el dinero en propiedades, que lo haga pues cada cual es dueño de sus bienes”.
Escuchamos también la locución adjetiva ‘tal para cual’, que aparece como un atributo junto a verbos como ‘ser’ o ‘parecer’, con el significado de “iguales, semejantes, que se parecen mucho o se complementan muy bien”: “Románticos, soñadores, idealistas en extremo: parecían tal para cual”.
En cambio, la expresión ‘tal por cual’ es una locución eufemística pues oculta un insulto, una ofensa: “No me sorprende que lo haya hecho ese tal por cual nada más que para molestarte”.
Dos valores posee la expresión ‘tal cual’: puede indicar que algo no sufre alteración alguna: “Te lo devuelvo tal cual me lo prestaste”. También, en un diálogo, puede usarse para expresar asentimiento de una manera enfática: “–Siempre piensa en los demás. –Tal cual, vive en función de servicio”.
Un modo de aludir de manera vaga a las críticas que alguien emite sobre otra persona se logra con el uso de 'un tal y un cual': "A lo mejor es cierta tu crítica, soy un tal y un cual, pero siempre actúo con sinceridad".
Por otro lado, se nos presenta 'cuál', pronombre interrogativo que se usa para preguntar por la identidad de una persona o cosa, de entre varias posibles. Se lo usa tanto en preguntas directas como indirectas y siempre va tildado: "¿Cuál es tu juego favorito?" y
“Todavía me estoy preguntando cuál ha sido mi error más grave”. Lo interesante es que, además, puede aparecer en enunciados de tipo exclamativo: “¡Cuál no sería su asombro al verlo llegar con las manos vacías!”; otra expresión usada es la ya mencionada ‘cuál más, cuál menos’, locución pronominal indefinida, con valor cuantitativo, equivalente a “unos más y otros menos”: “Cuál más, cuál menos puede traer algún donativo para los afectados por la inundación”. También es admisible que en esta locución ‘cual’ vaya sin tilde; además, la expresión puede sustituirse por ‘quién más, quién menos’.
Nos dice el Panhispánico que ‘cuál’ sigue teniendo valor interrogativo y va con tilde después del verbo ‘depender’ y del adverbio ‘independientemente’, seguidos de la preposición ‘de’: “La voy a premiar con unas vacaciones, independientemente de cuál sea el resultado de su examen de hoy” y “Su actitud depende de cuál sea la cara del interlocutor”. Sucede lo mismo después de la preposición ‘según’: “Según cuál sea el diagnóstico, habrá o no operación”.
Aprendemos también que, en algunas áreas, se registran las formas coloquiales *’cuálo’ y *’cuála’, que deben evitarse.
A alguien le ha parecido encontrar un parecido entre el vocablo ‘cual’ y la palabra ‘cualunque’. Este término, que figura en el diccionario de lunfardo, proviene del italiano “qualunque” y significa “cualquiera”. El Diccionario de americanismos registra el término como sustantivo y adjetivo, usado tanto en nuestro país, como en Uruguay y en Chile, con el significado de “persona o cosa sin ningún valor o característica especial o relevante”. Esta misma obra recoge los vocablos ‘cualquierita’ (“persona o cosa indeterminada e insignificante”); ‘cualquieroso’ (“persona de poca importancia o indigna de consideración”); ‘cualquierote’ (“persona grosera o vulgar”) y ‘cualquierización’ (“proceso de descenso en la calidad de las cosas o los hechos”).