20 de enero de 2018 - 00:00

Epidemias: pican, pican los mosquitos… un problema de todos

En las últimas décadas, un elevado número de enfermedades emergentes, causadas por nuevos agentes infecciosos, han sido reportadas.

El verano ya está cumpliendo un mes en el Hemisferio Sur y la amenaza de enfermedades transmitidas por mosquitos aumenta proporcionalmente.

Hasta el momento el virus más popular conocido por todos, el virus del dengue, era nuestro mayor enemigo en época estival. Sin embargo, en los últimos tiempos, nuevos virus se han sumado a la lista de enemigos públicos de verano.

El complicado nombre "Chikungunya" comenzó a llamar la atención en nuestro país a comienzos de 2013. Sin dar tregua, un poco más tarde, un nuevo nombre se sumó a la lista de males transmitidos por mosquitos: el virus "Zika".

Les dimos lugar

Pero… ¿Cuál es el origen de estos agentes? ¿Por qué de repente estos virus han comenzado a circular en nuestro país?

Las variables que involucran el desarrollo de epidemias están influenciadas por interacciones complejas entre el hombre, el patógeno y el entorno natural y social. Modificaciones y desequilibrios ambientales, así como alteraciones de los nichos ecológicos causadas por el hombre han generado condiciones para la aparición o re-aparición de numerosas infecciones.

En el mundo globalizado del nuevo milenio, con enormes cantidades de productos y millones de personas transportadas de una parte del planeta a otra, el 'tráfico' de agentes infecciosos y por tanto las enfermedades causadas por estos agentes se facilita a tal punto que patógenos previamente confinados a nichos ecológicos limitados, ahora son capaces de propagarse rápidamente a todos los rincones del mundo.

En las últimas décadas, un elevado número casos de enfermedades emergentes causadas por nuevos agentes infecciosos han sido reportados, mientras que muchas otras enfermedades, supuestamente bajo control, están reapareciendo y causando extensos brotes epidemiológicos en diferentes partes del mundo.

Los virus Chikungunya y Zika constituyen un ejemplo de agentes patológicos "emergentes". Por definición una enfermedad emergente es aquella cuya incidencia se ha incrementado en las últimas dos décadas o amenaza incrementarse en el futuro. Un brote epidémico también puede ser causado por agentes infecciosos "re-emergentes", tal es el caso del virus del dengue.

Las enfermedades re-emergentes son aquellas cuya incidencia había sido significativamente disminuida o aparentemente erradicada.

El virus emergente Chikungunya, aunque nuevo para nuestros oídos, tiene más de 60 años de haber sido descubierto. Este virus, cuyo nombre proviene del dialecto kimakonde de la República de Tanzania y significa "retorcerse", fue aislado por primera vez en dicho país en 1952.

Su nombre se debe específicamente a los síntomas causados por el virus en las personas infectadas, que se "retuercen" debido a un intenso dolor en las articulaciones. Desde ese entonces, numerosos brotes han sido reportados en África, Europa, Asia, e India.

Entre nosotros

En el continente americano la emergencia de los primeros casos de Chikungunya fue declarada en el Caribe a principios de 2013 y partir de ese momento ha habido una gran dispersión del virus en distintos países americanos.

En Argentina la presencia del virus Chikungunya fue confirmada a inicios de 2015, habiéndose declarado a comienzos de 2016 el primer brote autóctono en el norte del país (Nota de la Redacción: en marzo de 2016 el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional, RSI, de la Argentina notificó a la OPS/OMS el primer brote de fiebre chikungunya en el país). El virus chikungunya es transmitido a las personas a través de picaduras por mosquitos infectados del genero Aedes.

Los síntomas comienzan alrededor de los tres a cinco días después de haber sido picado por un mosquito infectado y se caracterizan por la aparición de fiebre abrupta acompañada de un dolor intenso en las articulaciones.

Aunque la enfermedad no es mortal y la mayoría de los pacientes se recuperan, el dolor en las articulaciones puede persistir por un tiempo prolongado y algunas complicaciones pueden ocurrir en bebés y ancianos. Hasta el momento no hay vacuna para prevenir esta enfermedad y el tratamiento consiste en aliviar los síntomas.

En un bosque

Otro virus emergente, el virus Zika, cuyo nombre deriva del bosque tropical "Zika", ubicado en la República de Uganda, fue aislado por primera vez en 1947 en monos infectados que habitaban dicho bosque.

Desde su descubrimiento, este virus caracterizado por generar una enfermedad febril leve en humanos, había generado sólo pequeños brotes epidémicos en África y en el sudeste asiático. Sin embargo, en 2007, un abrupto y extenso brote epidémico se produjo en una pequeña isla de Micronesia (Oceanía).

A partir de ahí, sucesivos brotes fueron reportados en distintas islas del Pacífico, hasta la declaración de la emergencia del virus Zika en el continente americano en Brasil a principios de 2015.

En febrero de 2016 la Organización Mundial de la Salud declaró la "emergencia de salud pública de interés internacional", luego de descubrirse que la infección por el virus de Zika se correlacionaba con defectos congénitos graves incluyendo microcefalia y otras malformaciones fetales.

Los mosquitos del género Aedes son responsables de la mayoría de los brotes epidémicos causados por el virus Zika. El principal mecanismo de transmisión del virus es a través de la picadura por un mosquito infectado, aunque también han sido reportados casos de transmisión sexual.

El período de incubación del virus se estima alrededor de una semana y en 80% de los casos las personas infectadas no presentan síntomas o presentan síntomas leves tales como fiebre, dolores de cabeza y musculares.

Sin embargo, la infección en mujeres embarazadas puede causar severos defectos en el desarrollo fetal. El virus puede transmitirse de la madre al feto durante el embarazo o alrededor del momento del parto, generando defectos graves de nacimiento.

Hasta el momento no hay vacunas ni tratamiento contra esta enfermedad por lo cual se aconseja que mujeres embarazadas o mujeres con planes de embarazo prevengan estrictamente las picaduras de mosquitos y eviten viajar a zonas de riesgo. En el caso de mujeres embarazadas con parejas que viajen a zonas de riesgo, se recomienda el uso de preservativo a fin de evitar un posible contagio sexual.

Como conclusión es importante destacar que, debido a la ausencia de vacuna o tratamientos específicos para las enfermedades causadas por estos virus, el control de mosquitos, así como el uso de repelentes y la asistencia inmediata a un centro de salud en caso de presentar síntomas, constituyen elementos clave en el control y la prevención efectiva de estas enfermedades.

(*) La autora es mendocina, de Luján de Cuyo.

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