Revela un panorama preocupante para la producción ganadera del noreste de Mendoza. Asegura que la mortandad de animales y la malventa a causa de la sequía, dominan el escenario del secano lavallino; y cree que la producción bovina podría desaparecer de esa zona.
Pero en su condición de dirigente Mario Ricardo Ortiz quien preside la Asociación Ganadera Centro Cuyano de Lavalle, asume la responsabilidad de buscar respuestas para los productores de su territorio. Concluyen los trámites para asegurar la disponibilidad de alimento para el ganado en las épocas más difíciles, y avanzan las gestiones para constituir una cooperativa que facilite la faena y comercialización de la producción.
-Estamos peleándola con la falta de alimento para la hacienda, los campos están malos. Van a quedar las cabras nada más, que aguantan un poco más. Creo que el ganado mayor (vacunos, yeguarizos) tiende a desaparecer de Lavalle, por la escasez de alimento.
-La sequía se está sintiendo mucho…
-Sí, los animales están muy flacos y la mortandad es muy grande. Algunos productores pudieron sacarlos para San Luis, otros no. Otros prácticamente los están regalando; creo que están ofreciendo mil quinientos pesos por una vaca con cría… Las cabras creo que se pueden salvar, porque se defienden mejor. Es que no hay pasto, porque está lloviendo poco (no son años lluviosos); además, el viento Zonda perjudicó mucho, y si a eso le sumamos la lucha antigranizo... Está complicada la zona de Lavalle.
-¿En qué los afecta la lucha antigranizo?
-Desarma las tormentas en las zonas ganaderas, donde no hay cultivos y la gente está muy mal por eso. Yo lo reclamé en varias oportunidades. Está bien que anden en las zonas cultivadas, pero a veces los aviones se van hasta cerca del Encón, y eso no tiene sentido, porque cuando una tormenta pasó para allá, ya no hay riesgo que vuelva. La cuestión es que desarman las tormentas y nosotros necesitamos esas lluvias, para que haya pasto.
-¿En qué sentido avanzan las tormentas en esa zona?
-Siempre vienen del sur hacia el norte. Es raro que una tormenta del norte llegue acá. Vienen con viento del sur; y cuando acá las desarman, recién se vuelve a armar allá lejos, para el lado de San Luis o de La Rioja, además, ya no es como hace años, que era más lluvioso.
-¿De qué manera los perjudicó el Zonda?
-Quemó la flor del algarrobo cuando estaba por cuajar (a fines de octubre, primeros días de noviembre), y no hubo fruto. Si hubiésemos tenido algarroba (que ya debería estar ahora, a partir de enero), lo animales se podrían levantar un poco; pero no la tenemos.
-¿Los campos de la zona están alambrados, hacen potreros para manejar mejor el pastizal natural?
-No, alguno puede que haya hecho algún potrerito, pero si no llueve, es la misma cosa. El problema es que no llueve muy seguido, y a los 15 o 20 días de una lluvia, ya está todo seco otra vez.
-¿Cómo anduvo el año para la producción caprina?
Acá, la temporada ya pasó. Fue un año malo. Ha sido el año que menos chivatos hemos sacado. Tuvimos muchas pérdidas por enfermedad, muchos animales nacían y se morían. Ahora quedan algunas cabritas pariendo, pero son las menos. El 85% de la producción nuestra sale en invierno.
-¿Cómo estuvieron los precios?
-En el puesto los hemos estado sacando últimamente a 180 pesos, y por alguno guatoncito, de 8 a 10 kilos, nos han llegado a pagar hasta 200 pesos por animal. Pero habíamos arrancado (en junio-julio-agosto) en 150 pesos por animal de 4,5 a 5 kilos, faenado. Este año el precio fue más o menos bueno porque no había pero justamente, el problema es que hubo muy poco.
-¿Resolvieron los problemas que tenían para faenar y comercializar?
-Ahora estamos por formar una cooperativa (esta semana empezamos con unos cursos de capacitación). Como la Asociación es sin fines de lucro, no podemos gestionar la matrícula. Así que vamos a ver si nos organizamos para la próxima temporada.
-¿Pudieron avanzar en las gestiones para construir los depósitos de forrajes?
-Hemos seguido trabajando desde la Asociación, junto con el Municipio de Lavalle, la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación y la Dirección de Ganadería de la Provincia. Presentemos el proyecto a la Unidad Ejecutora de la Ley Caprina, y en cuanto bajen los fondos vamos a empezar a construir, para que la gente pueda tener el corralón cerca, para abastecerse de alimento para los animales.
-¿Cuándo esperan que estén habilitados esos centros de acopio y distribución?
-Quisiéramos estar equipados para la próxima temporada. Son cinco comunidades donde vamos a instalar los galpones con 300 bolsas de alimento en cada uno, para empezar. Van a estar en Lagunas del Rosario; La Asunción; San José; Lagunita y La Majada. Cada una de ellas lo va a compartir en principio con otras, porque tenemos once comunidades en total. Vamos a tratar que, con el tiempo, todos puedan tener el forraje en su propio paraje. Con esta ayuda se van a formar fondos rotativos que los van a manejar los productores de cada lugar, para que siempre tengan un stock de alimento y no nos encontremos con situaciones como las que hemos tenido que vivir este año.