Entrevista a José Manuel Ortega

El empresario español asegura que la pérdida de competitividad golpea fuerte al sector vitivinícola y que este año el precio de la uva está en baja.

Lidera el grupo de Bodegas y Viñedos O. Fournier con base en Argentina, España y Chile. El bodeguero, sostiene que este año las uvas en donde repercutirá la caída de las exportaciones serán las de zonas premium, que tendrán precios más bajos que el año pasado.

-¿Cómo analiza la marcha de la cosecha 2013?

-Hay muy buena calidad y más volumen que en el 2012. Puede ser una cosecha muy interesante en muchos aspectos pues los días frescos del verano han ayudado en la acidez.

-¿Han tenido problemas para conseguir mano de obra?

-Obviamente es un problema recurrente, sobre todo con la situación de los planes sociales, que en la práctica no permiten trabajar en vendimia. Pienso que a futuro la vendimia mecánica va a ayudar para descomprimir la situación. Además el costo es prácticamente la mitad que la vendimia normal, aunque nosotros seguimos haciendo la vendimia en forma tradicional.

-Durante los meses previos se habló mucho del tema del precio de la uva. ¿Cómo ve ese mercado actualmente?

-Yo creo que los precios van a estar más bajos que el año pasado sobre todo en los varietales de las zonas premium. Aquí siempre se piensa que todo da. Pues no es así. Cuando se tiene inflación en dólares del 25% por cuatro años y tipo de cambio planchado, aumentos laborales del 35% o más, los números no dan ni en Argentina ni en la Luna. Además, cuando la uva estaba a $ 6 y $ 7 el kilo nadie se quejaba o daba una mano a las bodegas. El precio de la uva es cíclico y en los buenos años hay que ahorrar para cuando llegan los malos precios.

El precio del malbec tendrá presiones porque cada vez se planta más malbec y cada vez crecemos menos en volumen por la falta de competitividad. Yo llevo mucho tiempo diciendo que hay que apoyar otras variedades también interesantes desde el punto de vista de calidad, pero no he tenido mucho éxito con el concepto.

Para mí Argentina debería posicionarse como la “Tierra del Vino Excelente” y no sólo como la “Tierra del Malbec”. Ya llevamos más de un año con agotamiento del modelo malbec en los mercados más desarrollados, como es el caso de Estados Unidos.

-Con la actual situación de competitividad en el exterior, ¿qué perspectivas tiene para el resto del año en el mercado externo?

-Nosotros, gracias a Dios, seguimos creciendo en ventas a costa de ser competitivos y de estar en los segmentos medio-altos del sector. Esto conlleva una pérdida de rentabilidad por culpa de los costos que tenemos. Hay que seguir aumentando las ventas con rentabilidad para poder sobrevivir o entrar en otras áreas asociadas al negocio como la hotelería o la venta de viñedos.

-¿Cuáles serán los principales problemas que tendrá que enfrentar Argentina?

-La situación de competitividad no es la mejor y cada día me hace recordar más al 2001, cuando los costos unitarios en Argentina eran más caros que en España por ejemplo. Hoy es así en muchos rubros. Incluso vemos el mismo problema en el sector turístico, con niveles de visitas de extranjeros un 25% menor que durante el año pasado.

-¿Le preocupa que las exportaciones de vino se concentren en Estados Unidos?

- Nosotros exportamos a 42 países y hemos hecho un esfuerzo importantísimo para diversificar las ventas. Pero Estados Unidos sigue representando más del 50% de nuestras exportaciones. Yo no tengo ningún problema con esto porque lo que no se entiende es que el mercado de Estados Unidos es como si exportáramos a 51 países distintos. Nosotros vendemos más en Ohio que en Holanda. Yo creo que el mercado (norte)americano es muy profundo y tiene todavía recorrido. Además es un mercado muy sofisticado técnicamente y acepta nuevos participantes siempre que la calidad y el precio sean óptimos.

-¿Cómo ve el mercado doméstico de Argentina? ¿Hay posibilidades de crecer?

- Para nosotros siempre ha sido la asignatura pendiente porque no hemos sabido crecer en Argentina, que es un mercado natural de venta de nuestros vinos. Es un mercado muy competitivo y complicado con ciertas prácticas comerciales con las que no concordamos mucho. Pero claramente nos encantaría poder llegar a crecer en ventas y no hemos sabido o podido crecer.

-Teniendo en cuenta que tiene bodegas en España y Chile, ¿ha analizado la posibilidad de retirar sus inversiones de Argentina?

-Nosotros nunca abandonaremos Mendoza, salvo que se nos obligue a abandonar. Además, como dicen en broma en San Carlos: “Al gallego se le olvidó poner motores al platillo volador por lo que no se lo puede llevar a Chile”. Nosotros no nos vamos de Mendoza ni personal ni empresarialmente. Apostamos a largo plazo por esta provincia y aquí estaremos con inversiones cada año. En el 2012 fue una nueva bodega y 80 hectáreas de viñedos, y en el 2013 el nuevo hotel en la bodega.

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