Es productor de vid y ciruelas en Las Paredes. Se mostró muy preocupado, sobre todo por el futuro de la producción frutícola.
Es productor de vid y ciruelas en Las Paredes. Se mostró muy preocupado, sobre todo por el futuro de la producción frutícola.
Como presidente de la Específica de Agricultura de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, Claudio Manrique evalúa las perspectivas de las producciones agrícolas de la región, y teme que algunas de las respuestas oficiales requeridas no lleguen a tiempo.
-¿Cuál es el escenario que ve, en víspera del inicio de la temporada para las producciones agrícolas de su departamento?
-Para las frutas de carozo, la temporada viene bien. Hay fincas con mucha fruta, otras con media carga. Nosotros en la Cámara tal vez ponemos especial atención en la ciruela; y en este caso, hay quintas que tienen, otras no tanto; otras que ya han sido afectadas por granizo, pero sin dudas el punto crítico está en la parte comercial.
-¿Hay otros factores, además del granizo, que estén afectando este año la producción de ciruela?
-¡Sí, claro! Algunas zonas ya han tenido daño por granizo. En otras las plantas no tienen la carga que deberían tener pero no sé cuál es el motivo. Quizás en algún momento estuvo más frío en un lugar que en otro y eso afectó la floración. Podría atribuirse a la falta de agua. Ahora, cuando hay problemas de rentabilidad y el productor no tiene para fertilizar o para aplicar un agroquímico, no hay que buscar muchas explicaciones.
-¿Los costos siguen creciendo?
-Tenemos un incremento en los ingresos del obrero rural que nos afecta en los costos directos. Tuvimos un 20% en octubre y vamos a tener un 8% más en diciembre. Además este mes aumentó un 9% más el combustible. Cuando tenemos un precio de venta estable (porque el precio de la ciruela está dado por el mercado internacional) y los costos son crecientes, alguien tiene que pagar la diferencia, pero el productor hoy en día ya no lo puede absorber. Así, cada vez van a ser menos los productores que queden en el sistema.
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Usted dice que la cuestión comercial es un punto crítico. ¿Cómo cree que podría ser resuelta?
-Una de las alternativas puede ser que el Gobierno, a través de un fideicomiso, ponga un precio base, como se ha venido haciendo, por ejemplo, con la uva para mosto o el Fideicomiso Olivícola. En el Almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael, el 24 de octubre pasado, el gobernador (Francisco Pérez) anunció que se iba a armar un fideicomiso de 10 millones de pesos para la ciruela; otro para el durazno por el mismo monto y uno más para el damasco, con 5 millones de pesos pero, a la fecha, no pasa nada. El Gobierno provincial aún no cumplió las promesas para la actividad agrícola; sí algunas otras vinculadas con obra pública o seguridad.
-En el caso del damasco, no debe quedar mucho tiempo…
-Y, estamos a 15 días de empezar la cosecha; y el fideicomiso del damasco tendría que ser el primero en aparecer pero no aparece. Luego vendría el del durazno y en tercer lugar vendría el de la ciruela. También anunció un fideicomiso hortícola de 5 millones de pesos.
-¿En el caso de San Rafael debería estar enfocado en alguna hortaliza en particular?
-Podría ser tomate para industria. Lo estábamos pidiendo desde la Cámara, desde hace tiempo. A nivel nacional, el consumo de tomate industrializado equivale aproximadamente a 550 millones de kilos de tomate en fresco, mientras que Argentina está produciendo 350 millones. Faltan 200 millones de kilos que si no se producen en el país, se tienen que importar. Por eso habíamos pedido una herramienta financiera blanda y una acción conjunta del Estado, la industria y el productor.
-¿Están a tiempo para hacerlo este año?
-Para el caso del tomate no. El que no tenga un terreno preparado, y no haya hecho los plantines para hacer el trasplante en esta época. Prácticamente estamos fuera de tiempo. Por más que se haga el fideicomiso hortícola, para lo que es específicamente tomate, ya estaríamos fuera del ciclo. Esto hubiera servido hace 2 ó 3 meses.
-¿Y ustedes cuándo habían planteado esta iniciativa al Gobierno?
-Hace por lo menos 5 ó 6 meses. Hicimos los pedidos desde la Cámara; estuvimos con el subsecretario de Agricultura, Cristian Correa; se les presentó un borrador de un proyecto. Hemos avanzado en conversaciones con dos establecimientos industriales de San Rafael. La idea era que algunos productores pudieran tener algún recurso en el corto plazo.
-¿Cuál es el impacto que podría tener esta iniciativa, en el caso puntual del tomate para industria?
-La idea era que esto comenzara a funcionar para generar un repique en las otras industrias y en los otros productores. Porque el objetivo, en definitiva, es mostrar un sistema de producción y que se puede trabajar mancomunadamente entre el Estado, la industria y el productor. Pero todo esto se venía planteando desde hace varios meses.
Vale decir que los anuncios del gobernador han sido respuestas a iniciativas que habían expuesto ustedes en su momento…
La mayoría de los anuncios han sido respuestas a nuestros pedidos… que han sido varios. También impulsamos la conformación de 5 grupos asociativos de pequeños productores de ciruelas y gestionamos la cesión por parte del Estado provincial de una cosechadora por grupo. Con esas máquinas se podrían haber cubierto unas 150 hectáreas. Esto lo pedimos hace por lo menos 7 meses; pero nos dijeron que no había fondos suficientes.