Los profesores de una escuela de pre escolar en una localidad de la región de Flandes, Ronse-Renaix, están preocupados por la conducta que han observado en algunos de los niños de educación preescolar, de entre tres y seis años, que según un informe interno que ha salido a la luz podrían estar expuestos a influencias islamistas radicales.
El documento relata con detalle su actuación, explicando que los niños recitan versos del Corán en el patio de la escuela, dejan de ir a clase los viernes y rechazan dar la mano a las personas del sexo opuesto. E incluso recoge el caso de un niño que llamó “cerdo” a un compañero y amenazó con matar “infieles”, pasándose el dedo por la garganta, simulando una “degollación”.
Un comportamiento de este tipo en niños de tan corta edad ha creado inquietud en el país y el director del colegio ha querido enviar un mensaje de tranquilidad.
“Es una tormenta en un vaso de agua. (…) Se trata de seis niños de tres familias conocidas por la policía, que representan sólo un 1% del total de alumnos”. El caso, no obstante, ha obligado a reaccionar también a la ministra de Educación de Flandes, Hilde Crevits, que ha calificado lo sucedido como un suceso “muy excepcional”.
Los maestros avisaron a los padres: algunos llegaron a aprobar el comportamiento de sus hijos o se rieron. Sus adversarios de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), el partido nacionalista conservador flamenco, han reaccionado anunciando que tomarán medidas al respecto.
La presidenta de la comisión parlamentaria de la lucha contra la radicalización ha asegurado que convocará una reunión, aunque todavía no ha fijado una fecha concreta.
En Bélgica existen diversas organizaciones que ayudan a prevenir la radicalización de los jóvenes. La portavoz de una de ellas, Marijke Van Bogaert, considera que “difícilmente podemos hablar de radicalización en niños tan pequeños,que tienen entre tres y seis años de edad”.