La barra brava del Varese, de la Serie B italiana, irrumpió en el estadio "Franco Ossola", y manifestó de manera violenta su rechazo al mal momento que vive el equipo, con riesgo de descenso.
La barra brava del Varese, de la Serie B italiana, irrumpió en el estadio "Franco Ossola", y manifestó de manera violenta su rechazo al mal momento que vive el equipo, con riesgo de descenso.
Los ultras destrozaron el campo de juego, los arcos y parte de las gradas, además de realizar pintadas amenazantes en contra de los jugadores y del propietario de la entidad, Pierpaolo Cassará.