18 de febrero de 2013 - 23:33

Elina Urbano: "la reina del triatlón”

Cada vez que mira hacia atrás, con una expresión de infinita ternura  y un dejo de profunda nostalgia, Elina de Lourdes Ana Urbano se encuentra con la paternal imagen de su propio padre: Emilio Francisco Urbano, don Pancho.  Aquel  conocido, apreciado y respetado empleado del Correo en su Palmira natal donde Elina  nació un 21 de febrero de 1964 y donde creció rodeada del inmenso amor de su familia que también componían  su mamá Sehila y sus dos hermanos Emilito y Graciela Liliana.

Su papá que falleció en 1992 fue su primer y querido maestro, su gran amigo y protector, su eterno compañero de sueños y proyectos como  reconoce con una expresiva sonrisa al regresar a aquella infancia tan feliz y añorada  para hacer un repaso de su exitosa trayectoria deportiva en la que llegó a destacarse en tres disciplinas distintas: atletismo, triatlón y remo. En aquella época, entre los ocho y diez años de edad, ya era una inquieta jovencita que en los patios de la Escuela de Comercio de Palmira mostraba a diario su destreza, habilidad y energía en los ejercicios de educación física que entonces comprendían la enseñanza del lanzamiento de bala y de la jabalina y del salto en alto.

Pruebas que los fines de semana continuaban en un polvoriento campo de deportes contiguo a la cancha del Club Atlético Palmira y en las costas del río Mendoza donde aquellos alumnos primarios y secundarios  entrenaban con el profesor José Pepe Olguín, que era un enamorado de su profesión. Surgió entonces en  Mendoza en esa década del '70 una generación de jóvenes atletas que se conoció como Asociación Atlética Palmirense y que convirtió a la ciudad del Este en "La capital del Atletismo"  en la Provincia.

Elina se erigió a la par de Irma Gladys Ortega en la abanderada, en el gran ejemplo, en la múltiple campeona de aquel grupo de entusiastas  deportistas entre los que también sobresalían Cacho Espínola, Alfredo Maravilla, Sofía Módica, Miguel Batistella, Angela Modón, Sonia Molina, Nadia Díaz, Carlos Alfaro, Julio y Oscar Trinca, Carlos Mc. Carr,  Edgardo Tumbarello, Eva Gómez, Mario Barrionuevo, Daniel Sosa, Nicolás Matricardi, Gabriel Rocchia, María Reyes, Patricia Pavés, Laura Di Paola, Fernando Caltabiano,  Carmelo Ganghi, Laura Ruiz, Daniel Morán y Daniel Zapata.

Desde niña se destacó en todo lo que emprendió en el campo del atletismo donde en distintos períodos representó a Palmira y a la UNCuyo y donde a  los 9 años participó en una carrera pedestre de 1.200 metros en los Campeonatos Evita y Hombre Nuevo.

En 1978 resultó Campeona Sudamericana de Menores en  Pentatlón, en 1980 Campeona Sudamericana Juvenil de Heptatlón y en 1984 Campeona Argentina de Mayores en la misma especialidad que comprende siete pruebas: 100 metros con vallas, lanzamiento de bala, salto en alto, 200 metros llanos, salto en largo, lanzamiento de jabalina y 800 metros llanos. En 1980 recibió la Cruz al Mérito Deportivo que era la máxima distinción que entonces otorgaba el Círculo de Periodistas Deportivos de Mendoza y al año siguiente en 1981 logró el récord mendocino de salto en alto que fijó en 1,65 metros.

A partir de 1987, cuando obtuvo la Primer Edición del Triatlón Vendimia Femenino, competencia que desde ese año obtuvo ocho veces de manera consecutiva, pasó a ser  "La Reina del Triatlón"  como se la  identificó en el ambiente deportivo  para ponderar de alguna manera sus  virtudes y  condiciones en natación, ciclismo y pedestrismo. Siempre bajo la atenta mirada de don Pancho Urbano que seguía y cuidaba sus pasos con su amor de padre. 

Durante mucho tiempo representó en todo el país al Club Mendoza de Regatas en distintas competencias  del calendario nacional  y se recuerda de modo especial su rivalidad con Laura López en el Triatlón de la Ciudad de La Paz en Entre Ríos. Incluso  llegó a intervenir en el Campeonato Panamericano de Triatlón Amateur en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Remos  de Oro

En 1994 en la plenitud de su carrera inició otro ciclo brillante cuando fue invitada a intervenir en la Regata Vendimia con una embarcación peso ligero. En el club de parque se relacionó con Patricia Inés Conte con quién al poco tiempo integró una pareja deportiva que alcanzó destacados  éxitos a nivel internacional aunque muchas veces participaron sin apoyo oficial y con botes de segunda categoría. En 1995 el primer año que corrieron juntas ganaron la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, éxito que repitieron en 1999 en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá. En 1998 lograron la medalla de Plata en el Mundial Senior  de Remo de Colonia,  Alemania y en  2001 la Medalla de Bronce del Mundial Senior de Remo de Lucerna, Suiza. En 1996  Elina clasificó en el sexto puesto en la serie eliminatoria del Single Scull de los Juegos Olímpicos de Atlanta en los Estados Unidos donde Patricia  viajó como suplente. 

Entre 1999 y 2000 recibieron el premio "Falúa", otorgado por la Prefectura Naval Argentina, al haber logrado la mayor cantidad de triunfos en dos temporadas consecutivas.  Además en 1998 y 2001 compartieron el Olimpia de Plata distinción que anualmente otorga el Círculo de Periodistas Deportivos de Buenos Aires. Elina recuerda sus comienzos como remera: "cuando empecé solo me faltaba aprender la técnica, porque tenía un muy buen estado físico. Venía del triatlón donde me había perfeccionado en natación, ciclismo y  pedestrismo.

Por suerte alcancé un buen dominio del bote y cuando me relacioné con Patricia con quien compartí deportivamente muy bellos momentos  nos entendimos a la perfección y encontramos el equilibrio justo para lucirnos en nuestra especialidad del doble par.  Muchas veces en Europa tuvimos que competir en inferioridad de condiciones ante embarcaciones mucho más modernas y veloces. Corrimos en Indianápolis,  Saint Catherine, Bélgica, Italia  y siempre poníamos todo, dejábamos el alma, y subíamos al podio con alguna medalla para nuestro país".

Finalmente comenta: "llegó un momento en que con Patricia nos dimos cuenta de que habíamos cumplido el ciclo. Yo me había recibido de profesora de Educación Física en 1989 pero me había retrasado en mi profesión en la que recién empecé a trabajar en 1992, además quería completar mis estudios de Gestión Administrativa y Deportiva. También cuando me retiré me di cuenta que ya no valía la pena tanto esfuerzo y sacrificio para entrenar, viajar y estar lejos de la familia y lo hice con la conciencia tranquila porque siempre lo ejercí con seriedad,  responsabilidad y toda la dignidad posible.  Desde niña valoré las enseñanzas que recibí y la línea de honestidad y respeto que  me marcó mi padre para que en el futuro fuera una buena deportista".

Sus Raíces

Elina nunca renunció a sus raíces y se quedó para siempre en su Palmira natal donde alguna vez inició la senda de grandeza que la acompañó durante tanto tiempo. Actualmente trabaja en  tareas de coordinación deportiva en  la Municipalidad de San Martín y tiene palabras de agradecimiento para los intendentes Pablo  Patti y Jorge  Giménez quienes le abrieron esas puertas de ese ámbito donde se siente tan cómoda y valorada.  También  se desempeña en la escuela rural Jorge Sark y es la responsable de la preparación física del boxeador Diego Ponce con un seguimiento tan profesional que incluso llega a filmar todos sus movimientos cada vez que pelea.

LAS MAS LEIDAS