Después de siete años, el Globo sureño volvía a participar del campeonato Nacional. En 1974 se había convertido en el primer equipo mendocino de una liga del interior de la provincia en jugar en Primera División.
Después de siete años, el Globo sureño volvía a participar del campeonato Nacional. En 1974 se había convertido en el primer equipo mendocino de una liga del interior de la provincia en jugar en Primera División.
Y entre sus resultados más importantes figuraban una victoria (2-0) ante Jorge Newbery, en Junín, y un recordado empate (0-0) en San Rafael ante el River de Fillol, Passarella, Alonso, Morete y Sabella, entre otras figuras.
Para volver a la elite, debió recorrer un durísimo camino en el Reginal. Enfrentó a equipos como San Martín y el Santo sanjuanino y en la final venció por goles de visitante (1-1 y 0-0) a Roca de Río Negro.
Ya en el Nacional, empujado por el fervor de un pueblo muy futbolero, el Azuloro cumplió su mejor actuación en el 2-2 ante el Independiente de un tal Ricardo Bochini.

Según la crónica de Los Andes, Huracán desperdició no menos de cuatro ocasiones netas de gol. A pesar del estado barroso del campo de juego, el elenco sanrafaelino superó en muchos pasajes al Rojo con un juego aguerrido y una rígida marcación. En una ráfaga, el Globo se puso 2-0 con goles de “Mono” Olmos y Nicollier e hizo vibra el cemento del Gigante de Avenida Mitre.
El Xeneize era más. Fóppolli estuvo a punto de marcar el tercero con dos potentes tiros libres que se fueron cerca y el “Bony” Martín tuvo otra gran oportunidad. Sin embargo, Zimmerman descontó con un golpe de cabeza.

En el complemento, Nicollier se perdió el tercero y más tarde Olmos y el sanjuanino Peralta también desperdiciaron las suyas. Pero Iturralde inventó un penal y Brailovsky empató. La falta de puntería y el árbitro le negaron un triunfo histórico.