No puedo arrancar esta nota sin sugerirle al lector que agarre su computadora y busque en Youtube “Matías Barzola día de la madre” o “Matías Barzola Mona Jiménez” para empezar a entender esta nota que no es a un futbolista.
No puedo arrancar esta nota sin sugerirle al lector que agarre su computadora y busque en Youtube “Matías Barzola día de la madre” o “Matías Barzola Mona Jiménez” para empezar a entender esta nota que no es a un futbolista.
Es que gracias a esos videos grabados por celulares y subidos a internet es como este poeta de los barrios bajos comenzó a armar su fama en todo el país. O quizá fue esa aparición (contra su voluntad claro) en Planeta Gol de TyC Sports, y sus respectivas réplicas en medios masivos de Buenos Aires, lo que hizo explotar la masividad de este amante de las artes marciales, de La Mona y de Ulises Bueno.
El fin de semana pasado, Barzola pasó por Mendoza para relatar para Radio Sucesos los partidos de los mendocinos ante Belgrano y Talleres, dos dos más grandes de Córdoba. Y no pasó desapercibido. Varias personas se instalaron cerca o frente a su cabina, sacaron sus celulares y filmaron esas grandes introducciones de este hijo de Jovita.
Después tuvo un tiempito y habló, a su forma desfachatada, con Más Deportes sobre este fenómeno y sobre los tres cordobeses.
-¿Cómo te llevás con esta fama gracias a la viralización de tus introducciones en los relatos?
-No me llevo porque tampoco me gusta que me la traigan. No te voy a jugar al falso modesto y tengo que decir que está bueno. Hay gente en Mendoza que nos escucha y yo digo '¿que onda si Radio Sucesos se escucha apenas pasando la Circunvalación en Córdoba?'. Pero este encanto de la internet, que te permite acortar distancias y haber dicho ciertas cosas en el momento justo. No soy de los que creen que el tren pasa una sola vez, el tren un montón de veces pero somos nosotros los que vamos una sola vez a la estación.
-¿Te cambió la vida?
-Muchos me preguntan lo mismo y les digo que la vida no se me cambia por una transmisión de fútbol, sino sería una vida de mier..., una absoluta fragilidad. Quizá dentro de un tiempo aparezca un guaso mejor que yo, más lindo, más copado y que diga cosas más interesantes de las que digo yo y la gente dejará de venir a sacarse fotos conmigo a la cabina o no me pedirán notas, ¿entonces mi vida se va a desvanecer? Esto es una transmisión de fútbol, que está bueno y lo disfruto mucho.
-¿Te considerás un poeta?
-No me considero poeta porque un poeta respeta ciertas pautas literarias, se escribe en función de cierto criterio. Escribo cosas que me pasan, coincide que le pasan a la gente...
-Pero sabés que hay mucha gente que te sigue porque se siente identificada con las cosas cotidianas que vos decís...
-Es que soy un afortunado de ir al baile el sábado y tener un micrófono el domingo para contar lo que me pasó. Cualquiera de las cinco mil personas que van a ver al Ulises (Bueno, hermano del ‘Potro’ Rodrigo) o a un baile de (La Mona) Jiménez podrían hacerlo, pero no tiene la chance de tener un micrófono enfrente para hacerlo.
-¿Y cómo hacés con los hinchas de Belgrano, Talleres o Instituto porque a todas tus relatos tienen la misma pasión?
-Esa es una valoración que me es ajena. No me puedo hacer cargo de sentimientos ajenos. Algunos me dice ‘a todos les decís lo mismo’, pero ellos lo dicen desde el sentimiento del hincha, yo nunca podría relatar en una tribuna y ellos no podrían ver el partido en una cabina, tenemos concepciones distintas.
Hablo de un deporte que me conmueve pero que no está dentro de mis diez deportes preferidos. Yo hubiera venido a Mendoza a las Termas de Cacheuta u otra cosa, seguramente no hubiera venido a la cancha, pero me conmueve a los que viajan toda una noche, se comen un asado en la ruta por un partido de fútbol y encima no los dejan entrenar. Eso inspira mis transmisiones.
-¿Qué podés decir de los tres equipos de Córdoba?
-Que Talleres va ascender por la mediocridad que hay en el torneo y además porque aprendió de lo vivido y juega partido a partido. Belgrano está en un mal torneo y creo que hay procesos que se terminan como el de Zielinski y algunos jugadores e Instituto tiene que dar un salto de calidad, tiene que redefinir hacia donde va.
Y así se va Barzola, con la humildad de los iluminados cargando una bolsita con su consola y sus auriculares.
Me va animar avterminar la nota con una frase típica de sus relatos: "Que sea lo que Dios quiera... y Dios quiera que Barzola siga relatando".
"Talleres y mi vieja, el mismo día, el mismo amor"
"Capaz que no fue tu madre la que te hizo de Talleres, pero seguro que es por tu madre que sos de Talleres.
Fue tu madre la que te pidió mil veces que te cuidaras antes de ir a la cancha. Tu vieja sabía que si Talleres perdía no te tenía que hablar porque estabas insoportable y ella te esperaba hasta que se te pasara para preguntarte como estabas.
Fue tu vieja la que te lloró 10 veces porque le dijiste que te volvías de Mendoza ni bien terminaba el partido, y como pintó caravana, volviste el martes.
Jamás supiste de sus lágrimas, jamás te las contó, se las guardó para ella sola.
Cuántas veces tu vieja te consoló en aquellos domingos del infierno. Cuantas veces abriste la puerta y ahí, justo ahí, ¡una sonrisa grande como el mar y un beso como un sol te estaban esperando!
Quizá a tu vieja no le gusta el fútbol, no sabe nada, nunca vino a la cancha pero quiere que gane Talleres por vos. Es tan leal que se hace cargo de emociones que no son propias sólo por la idea de verte bien.
Fue tu vieja la que entendió cuando le tuviste que pedir perdón porque estar el día de su cumple, pero ese día jugaba Talleres en Salta. Fue tu vieja la que tuvo que conformarse con un mensajito en su día. Y fue tu vieja y de nuevo fue tu vieja y mil veces fue tu vieja, porque si no fuera por sus vientres no habría canciones ni banderas y este domingo sólo sería un cuento fantástico o un domingo de ficción.
Entonces si somos fruto de un amor albiazul que gane Talleres por mi vieja, por la tuya, por las que vinieron, por las que escuchan la radio, por las que le están cebando mate a Dios, por esas que te bancan siempre.
¡Si quieren se pueden meter con mis ideas, con mi guita, con mis defectos, con eso se puede meter cualquiera, pero con Talleres y con mi vieja no se puede meter ninguno.
Talleres y mi vieja, el mismo día, el mismo amor. Desde la luz de la panza, hasta este sueño Matador.
El cuarteto y Callejeros, su pasión

Como típico cordobés, Matías Barzola tiene como pasión el cuarteto y tiene dos grandes referentes: Ulises Bueno (izquierda) y Carlos “La Mona” Jiménez (derecha), además de un gran fanatismo por Callejeros.
“A mí me emociona ir a ver al Ulises, a Callejeros o La Mona. En cualquier recital de Callejeros el Pato hacía ‘Creo’ a capella y me largaba a llorar como un nene. Son sentimientos que son inexplicables”.