16 de enero de 2015 - 00:00

El peligro petrolero y la pelea gremial

Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes

El precio del petróleo comenzó a bajar en los últimos meses del año pasado y lo hizo en una proporción muy grande en muy poco tiempo. El valor del crudo ha perdido un 60% de su valor y no se sabe cuál puede ser el piso al que llegue.

En esta caída violenta, se han generado una serie de problemas y el más serio es una restricción de inversiones, mientras los grandes productores mundiales no quieren bajar la producción. Esto está beneficiando a los países importadores y perjudicando a los países productores.

Argentina participa de ambos negocios ya que se ha perdido el auto abastecimiento y debe importar combustibles para satisfacer una demanda que creció mucho por decisiones de mantener desactualizado el precio cuando este era alto.

Desde la estatización de la mayoría del paquete accionario de YPF la estrategia cambió. Se planificó un ambicioso plan de inversiones para recuperar volumen de producción, lo que acentuó con el yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén.

Dadas las restricciones crediticias del país en el exterior, se decidió aumentar los precios para colocarlos en niveles internacionales como forma de conseguir flujo de caja para invertir. Igualmente, se consiguieron asociaciones con empresas extranjeras.

En Mendoza, YPF tomó la decisión de aumentar la inversión en perforación y se consiguió el récord de tener 12 equipos de perforación habiendo conseguido aumentar la producción de la empresa.

Esta semana nos hemos vistos sorprendidos por un paro de empleados petroleros envueltos en una interna sindical insólita que están utilizando herramientas típicamente mafiosas. Un grupo quiere que otro se vaya del sindicato y no se les ocurrió nada mejor que paralizar la producción, perjudicando no solo la producción de petróleo sino también la Refinería de Luján de Cuyo.

Dentro del país, Mendoza, a pesar de que no tiene grandes riquezas, tenía como fortaleza no presentar conflictos gremiales, pero estamos frente a una situación muy ilógica porque se paraliza la producción por una puja por la caja sindical entre dos dirigentes y sus acólitos que están perjudicando a toda la producción.

En la actual situación basta una chispa para que se produzca un incendio. En este caso, no puede tener equipos parados sin trabajar y el riesgo que si siguen los sindicalistas con estos juegos irresponsables y paralizan la producción lo que conseguirán es que se retiren los equipos y los empleados afectados serían despedidos.

El problema es que un equipo que se retire difícilmente vuelva y se perderá capacidad para recuperar producción. Además, Mendoza pierde producción y regalías.

Según anunció el Gobernador Francisco Pérez, las empresas petroleras harán denuncias penales para que la justicia interceda en la situación, que es gravísima; más allá de que ayer el bloqueo se haya levantado.

Realmente, resulta insólito que estos personajes hayan podido llegar hasta este punto sin medir perjuicios ante la pasividad de las autoridades. Habrá que hacerles saber que no tienen poder y no pueden estar por sobre la ley.

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