20 de agosto de 2017 - 00:00

El Parlamento de Venezuela en guerra con la Constituyente

El cuerpo creado por Maduro y dirigido por la ex canciller Delcy Rodríguez está remplazando en sus funciones a los legisladores, que dicen que sólo se irán “a los balazos”.

El Parlamento de Venezuela, de mayoría opositora, aprobó ayer un acuerdo en el que “rechaza y desconoce” la decisión -condenada internacionalmente- de la Asamblea Constituyente del presidente Nicolás Maduro de asumir sus competencias.

“La Asamblea Nacional acuerda rechazar y desconocer la pretensión de la ilegítima Asamblea Constituyente de usurpar las funciones legislativas que corresponden a este cuerpo parlamentario”, señala al texto.

Los diputados acordaron “denunciar ante la comunidad internacional la violación de los derechos políticos de los venezolanos”.

Minutos después, la presidenta de la poderosa Asamblea Constituyente, la ex canciller Delcy Rodríguez, negó en rueda de prensa que el Parlamento haya sido disuelto, como sostienen algunos diputados. “Es mentira que están disueltos, hoy estaban sesionando. La Asamblea Nacional Constituyente dijo al viejo Parlamento que tienen que trabajar respetando la Constitución, convivir y coexistir respetando al poder constituyente originario”, expresó.

En un nuevo capítulo del choque de poderes en Venezuela, el viernes la Constituyente acordó asumir las competencias del Parlamento para legislar en materia de seguridad, soberanía, economía, finanzas, bienes del Estado y otros aspectos.

El Legislativo continúa sesionando, pero con funciones limitadas. Además, todas sus decisiones son anuladas por el Máximo Tribunal -acusado de servir a Maduro-, que lo declaró en desacato en enero de 2016, cuando la oposición tomó las riendas del Congreso.

Durante la sesión, el diputado Freddy Guevara rompió el documento con la decisión de la Constituyente, que rige Venezuela con poderes absolutos. “Lo que no vamos a hacer es retirarnos. Que nos saquen a fuego, que nos saquen a balas, que nos saquen a violencia, pero mientras nosotros tengamos la capacidad y la voluntad de defender este espacio lo vamos a hacer”, dijo. El hemiciclo estalló en aplausos.

A la sesión de ayer acudieron un puñado de representantes del cuerpo diplomático, a invitación de los diputados opositores. Asistieron representantes de la Unión Europea, Guatemala, Brasil, Japón, Chile, Países Bajos, Alemania, Italia, Polonia, Austria, Argentina, Francia, España, Gran Bretaña, Portugal, Canadá, EEUU, México y Perú.

El líder opositor, Henrique Capriles, pidió a la OEA y “demás instancias internacionales asumir que en Venezuela hay un autogolpe”.

La decisión de la Constituyente generó un fuerte rechazo internacional. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, la consideró “ilegítima e inconstitucional” y pidió con urgencia una reunión especial del organismo.

El llamado grupo de Lima     -Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú- expresó en una nota su “enérgica condena” a la decisión de la Constituyente de “usurpar las competencias” del Parlamento.

Nueve jefes parlamentarios de esos países calificaron la medida como una “ruptura de la democracia”. El Mercosur, Estados Unidos, España y Reino Unido también se unieron al rechazo.

La Cancillería venezolana rechazó ayer en un comunicado la condena internacional a la decisión de la Constituyente, especialmente por parte de EEUU, país al que acusó de propiciar una “agresión militar e intervención” contra el país caribeño.

La fiscal disidente huyó a México

La destituida fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz , y su esposo Germán Ferrer, huyeron el viernes a Colombia, un día después de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenara el arresto del legislador.

Ortega y Ferrer -dos de los críticos más abiertos del presidente Nicolás Maduro- llegaron a Bogotá en un avión privado desde Aruba, confirmaron las autoridades migratorias colombianas el viernes por la noche.

La pareja no solicitó asilo, indicó un alto funcionario colombiano. Ortega y Ferrer estuvieron alineados por mucho tiempo con el gobierno socialista de Venezuela, pero recientemente rompieron con Maduro y criticaron públicamente su iniciativa para convocar a una Asamblea Constituyente que fue instalada a principios de agosto y ahora gobierna prácticamente sin ningún contrapeso.

La cadena Univisión reportó el viernes que Ortega y Ferrer huyeron en una lancha rápida a Aruba, que está a poca distancia de la costa norte de Venezuela.

El paradero de la pareja se desconocía desde hace varios días, pero Ortega participó el viernes vía remota en una reunión de procuradores latinoamericanos en la ciudad mexicana de Puebla. AP

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