El Papa clamó por un mundo más justo y fraterno donde las diferencias no sean "un daño o un peligro" sino "una riqueza" y extendió este deseo a las zonas golpeadas por conflictos violentos como Siria, Yemen o Ucrania. En tanto, deseó que Venezuela y Nicaragua recuperen la paz.
Francisco hizo estas consideraciones durante el tradicional mensaje de Navidad en el que realizó un balance geopolítico del 2018 y puso en valor la cultura del encuentro:
"Dios nos indica que la salvación pasa a través del amor, la acogida y el respeto de nuestra pobre humanidad, que todos compartimos en una gran variedad de etnias, de lenguas, de culturas..., pero todos hermanos en humanidad".
Asomado al balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro para la tradicional bendición "Urbi et Orbi" (A la ciudad y al mundo) –que sólo es impartida el día de su elección, en Navidad y en Semana Santa–, el Papa repasó la violencia que azota al mundo.
Venezuela y Nicaragua
Venezuela y Nicaragua fueron los únicos países latinoamericanos mencionados por Francisco. El país de Nicolás Maduro atraviesa una grave crisis económica que derivó en el éxodo de tres millones de personas, según Naciones Unidas.
En tanto, la nación centroamericana se encuentra desde abril pasado inmersa en una grave crisis sociopolítica a raíz de las protestas del contra su presidente, Daniel Ortega. En ocho meses se registraron 370 muertos, cientos de presos políticos y hostigamiento a la prensa independiente.
Al referirse a Venezuela, instó al gobierno y al pueblo venezolano a "encontrar de nuevo la concordia" a través del trabajo fraterno de la sociedad trabajen para llevar adelante "el desarrollo del país, ayudando a los sectores más débiles de la población". Y sobre Nicaragua ha instado a sus ciudadanos a redescubrirse "hermanos" para que "no prevalezcan las divisiones y las discordias, sino que todos se esfuercen por favorecer la reconciliación y por construir juntos el futuro del país".
Francisco se refirió al conflicto en Medio Oriente al implorar para que israelíes y palestinos "retomen el diálogo y emprendan un camino de paz que ponga fin a un conflicto que, desde hace más de setenta años, lacera la Tierra elegida por el Señor para mostrar su rostro de amor".
Además, clamó por que la "martirizada Siria" vuelva a encontrar la fraternidad con los esfuerzos de la Comunidad internacional por "hallar una solución política" para que "quienes tuvieron que dejar las propias tierras y buscar refugio en otro lugar, pueda volver a vivir en paz en su patria". Francisco se mostró esperanzado en que la tregua alcanzada por mediación de la comunidad internacional en Yemen "pueda aliviar finalmente a tantos niños y a las poblaciones, exhaustos por la guerra y el hambre".
El Papa tuvo palabras para el continente africano "donde millones de personas están refugiadas o desplazadas y necesitan asistencia humanitaria y seguridad alimentaria".
"Que el divino Niño, Rey de la paz, acalle las armas y haga surgir un nuevo amanecer de fraternidad en todo el continente, y bendiga los esfuerzos de quienes se comprometen por promover caminos de reconciliación a nivel político y social", imploró.
Las dos Corea
Asimismo, expresó su deseo de que la Navidad fortalezca los vínculos fraternos que unen la península coreana y permita que "se continúe el camino de acercamiento puesto en marcha".
El Papa también se refirió a Ucrania de la que dijo que está "ansiosa por reconquistar una paz duradera que tarda en llegar". "Solo con la paz, respetuosa de los derechos de toda nación, el país puede recuperarse de los sufrimientos padecidos y reestablecer condiciones dignas para los propios ciudadanos", comentó.
Y agregó: "Me siento cercano a las comunidades cristianas de esa región, y pido que se puedan tejer relaciones de fraternidad y amistad".
El ejemplo de la familia
Puso como ejemplo la experiencia de la familia donde los hermanos y hermanas son "distintos unos de otros" y no siempre se está "de acuerdo, pero hay un vínculo indisoluble que une" que es "el amor de los padres".
Así, invitó a los fieles a redescubrir en Navidad "los nexos de fraternidad" que "unen como seres humanos y vinculan a todos los pueblos".
El pontífice, también recordó a los pueblos “que sufren las colonizaciones ideológicas, culturales y económicas y que sufren por el hambre y la falta de servicios educativos y sanitarios”.
Reclamo especial por los refugiados
"Que la comunidad internacional se esfuerce firmemente por hallar una solución política para que el pueblo sirio, especialmente quienes tuvieron que dejar las propias tierras y buscar refugio en otro lugar, pueda vivir en paz en su patria", declaró el Papa durante su mensaje navideño ante unas 50.000 personas congregadas en la plaza de San Pedro.
Francisco se refirió a la guerra en Yemen, que hasta el momento ha dejado al menos 10.000 muertos desde 2015 y provocó la peor crisis humanitaria del mundo, según las Naciones Unidas.