A Julieta Silva le revocaron la prisión domiciliaria y desde la tarde de ayer está en la cárcel de San Rafael, donde terminará de cumplir la pena que le impuso el tribunal en septiembre de 2018 por atropellar y matar a Genaro Fortunato.
A Julieta Silva le revocaron la prisión domiciliaria y desde la tarde de ayer está en la cárcel de San Rafael, donde terminará de cumplir la pena que le impuso el tribunal en septiembre de 2018 por atropellar y matar a Genaro Fortunato.
Una vez que se conoció la noticia del traslado de Silva a la penitenciaría, Miguel Fortunato -padre del rugbier fallecido- aseguró que la resolución judicial "llega tarde".
“La verdad es que prácticamente, a esta altura del partido, me da lo mismo”, dijo el padre del joven que murió en la madrugada del 9 de septiembre de 2017.
"Esto llega tarde porque está lleno de un montón de artilugios para dilatar los tiempos. Por supuesto que la Justicia lo permite, no estoy diciendo que no sea nada legal, pero en definitiva todo esto hace que no crea en la Justicia que tenemos", afirmó Fortunato.
“Esto termina siendo una cosa tan retorcida, tan rebuscada y tan larga que ahora (que esté en la cárcel Julieta) en realidad no sirve. Me siento estafado”, insistió el padre de Genaro.
Miguel Fortunato desplegó toda una artillería de críticas hacia el sistema judicial. "Me cuesta un triunfo creer en la Justicia", sostuvo y ratificó que nada de lo que ahora ocurra lo conforma ya que está en desacuerdo desde el instante en que se escuchó la sentencia: "No estoy de acuerdo con la condena".
Silva fue condenada a 3 años y 9 meses de prisión pero el caso se calificó como un accidente de tránsito y no como un homicidio, como buscaban la familia y la fiscalía. "Sigo insistiendo que había pruebas sobradas", añadió Fortunato.
Si bien Julieta ya conoció la cárcel por casi dos meses cuando le dictaron la prisión preventiva, en noviembre de 2017 el abogado defensor Alejandro Cazabán consiguió que continuara bajo el régimen de prisión domiciliaria Este beneficio se mantuvo incluso después de que el tribunal dictara sentencia.
“Me resulta difícil creer que en este caso estuvo todo bien. La Justicia debería funcionar distinta porque es lo que nos da algunas garantías de que en algún momento puedan llegar a sacarnos de un problema. Lejos de eso; no es lo que siento que pasó en este caso”, expresó Fortunato.
El papá de Genaro volvió sobre el traslado de Silva a la cárcel y reconoció que “atenúa mi ira, que no es poco, pero a esta altura casi que es anecdótico, no importa mucho. Atenúa la ira, no más”.
“Me doy cuenta de que con mis hijos gastamos energía, espíritu, ganas en todo esto porque creíamos que era la manera y resulta ser que no cambió mucho porque esto llega tarde; está viciado”, dijo. Y un segundo después dio por terminada la charla con una corta pero contundente frase: “Nos consumió tiempo de vida al p...”.