El caso de un niño de tres años que estuvo tres días perdido en los bosques de Carolina del Norte ha captado la atención del mundo entero. No solo porque fue hallado sano y salvo sino por la increíble historia que les contó a sus padres luego de ser rescatado.
Todo comenzó el martes de la semana pasada en el condado de Craven cuando Casey Hathaway desapareció del patio de la casa de su bisabuela. El pequeño había ido jugar junto a su hermana y su primo, pero no regresó.
Luego de buscarlo, por casi una hora en el bosque, la familia de Casey llamó al 911 para denunciar su desaparición. Posteriormente, un equipo conformado por 600 voluntarios del FBI, funcionarios estatales y buzos se sumó a la búsqueda del menor.
Las autoridades temían que Casey no soportara las bajas temperaturas que había por las noches ya que solo llevaba un abrigo y pantalones de chándal cuando desapareció.
Sin embargo, tres días después y para el alivio de sus padre el pequeño fue hallado en un cuarto de milla de donde fue visto por última vez. Shane Grier, la persona que lo encontró, dijo que lo había encontrado muy mojado, frío y con rasguños, pero por lo demás en buenas condiciones.
Cuando llegó a la sala del hospital el menor sorprendió con un insólito comentario. Según contó el mayor David McFadyen a CNN, Casey aseguró que mientras había estado extraviado lo había protegido un oso.
"En la sala de emergencias, comenzó a hablar sobre lo que sucedió en el bosque y dijo que tenía un amigo que era un oso con él mientras estaba en el bosque", McFadyen.
Si bien, el Mayor reconoció que existen osos en el condado de Craven, dijo que no había pruebas que demostraran que uno de ellos había estado con el nene.